MÉXICO / Desarrollo Social

En México hay menos pobres, pero la riqueza sigue concentrada en pocas manos

11 de Septiembre del 2026 OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA

La pobreza ha disminuido y millones de personas han mejorado sus condiciones de vida, pero la distancia patrimonial entre los hogares más ricos y los más pobres continúa siendo extraordinaria

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- México está avanzando en una de las batallas sociales más importantes: reducir la pobreza. Pero existe otra que todavía está lejos de resolverse y que determina, en buena medida, quién puede mirar el futuro con seguridad y quién continúa expuesto a cualquier golpe económico: la desigualdad.

El World Inequality Report 2026, elaborado por el World Inequality Lab, muestra con claridad la magnitud del desafío. En México, el 10% más rico concentra 59.1% del ingreso nacional, mientras que la mitad más pobre de la población recibe apenas 7.7%. (WID)

Cuando la mirada pasa del ingreso a la riqueza acumulada, la distancia se vuelve todavía más pronunciada: el 10% más rico concentra 70.6% de la riqueza nacional, frente a apenas 2.3% en manos del 50% más pobre. Y el 1% situado en la cima concentra, por sí solo, 38% de toda la riqueza. (WID)

La diferencia no está únicamente en cuánto gana una persona cada año. Está en lo que puede acumular, en los activos que posee, en la posibilidad de ahorrar, invertir, enfrentar una emergencia y, sobre todo, transmitir oportunidades a la siguiente generación.

Ahí se encuentra una de las claves para entender el México de hoy: reducir la pobreza es indispensable, pero construir una sociedad menos desigual exige algo más profundo: ampliar la capacidad de las familias para generar y conservar patrimonio.

Menos pobreza, pero una desigualdad que todavía pesa

Los avances son reales y sería un error minimizarlos.

Entre 2014 y 2024, la relación entre los ingresos del 10% más rico y el 50% más pobre se redujo de 110.8 a 76.4 veces. En el mismo periodo, la participación de las mujeres en el ingreso laboral aumentó de 31.1% a 33.8%. (WID)

También la medición oficial de pobreza muestra una reducción significativa. De acuerdo con INEGI, en 2024 la población en situación de pobreza multidimensional fue de 29.6%, equivalente a 38.5 millones de personas, frente a 36.3% y 46.8 millones en 2022. La pobreza extrema pasó de 7.1% a 5.3%, una reducción de 9.1 a 7 millones de personas. (INEGI)

Pero las cifras contienen otra historia que merece atención.

En 2024, 32.2% de la población —41.9 millones de personas— era vulnerable por carencias sociales. Además, 61.7% de los mexicanos presentaba al menos una carencia social. (INEGI)

Esto significa que la fotografía del país no puede dividirse simplemente entre quienes son pobres y quienes no lo son. Existe una amplia zona intermedia de familias que han mejorado sus ingresos, pero que todavía pueden caer en una situación de vulnerabilidad ante una enfermedad, la pérdida del empleo, una emergencia climática, un gasto inesperado o la falta de acceso a servicios esenciales.

La pregunta, entonces, cambia.

Ya no basta con preguntar cuántas personas han salido de la pobreza. También hay que preguntar: ¿qué tan capaces son de permanecer fuera de ella y construir una vida con mayor seguridad?

Salir de la pobreza no es lo mismo que construir patrimonio

Una familia puede aumentar sus ingresos y, sin embargo, continuar viviendo en una vivienda precaria, sin mecanismos adecuados para almacenar agua, con acceso limitado a servicios de salud, sin herramientas para elevar su productividad o sin capacidad suficiente para ahorrar.

Tener ingreso no es lo mismo que tener patrimonio.

La diferencia puede resultar decisiva cuando llega una crisis.

Una familia que cuenta con una vivienda adecuada, servicios básicos, mecanismos para garantizar el acceso al agua, herramientas para trabajar, educación, atención sanitaria y alguna capacidad de ahorro enfrenta una emergencia desde una posición distinta a la de un hogar que depende exclusivamente del ingreso de cada semana.

Por eso, hablar de desigualdad implica mirar más allá de la nómina.

Implica hablar de activos, vivienda, servicios, educación, salud, productividad, inclusión financiera y capacidad de decisión.

La propia medición de INEGI muestra que todavía existen rezagos importantes: en 2024, 44.5 millones de personas presentaban carencia por acceso a los servicios de salud; 62.7 millones, por acceso a la seguridad social; 18.4 millones, por servicios básicos en la vivienda, y 18.8 millones, por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad. (INEGI)

Son cifras que ayudan a comprender por qué la desigualdad no desaparece simplemente cuando una persona supera determinado umbral de ingreso.

México ha reducido la pobreza, pero todavía debe ampliar las oportunidades

La CEPAL también reconoce el avance mexicano dentro del contexto latinoamericano. Sus datos muestran que la pobreza por ingresos en México descendió hasta 22.5% en 2024, una de las reducciones más importantes de la región. (CEPAL)

El dato es relevante, pero no debería llevar a una conclusión equivocada.

Reducir la pobreza y construir igualdad son tareas relacionadas, pero no son la misma tarea.

La primera busca que menos personas carezcan de los recursos mínimos para vivir dignamente. La segunda implica transformar las condiciones que determinan quién puede acumular activos, acceder a mejores oportunidades y transmitirlas a sus hijos.

Una sociedad puede conseguir avances importantes en pobreza y, al mismo tiempo, mantener una concentración muy elevada de la riqueza. Eso es precisamente lo que las cifras del World Inequality Report 2026 obligan a mirar.

México no enfrenta una contradicción estadística.

Enfrenta un desafío de siguiente generación.

El patrimonio como una nueva frontera del desarrollo social

Durante décadas, buena parte de la conversación sobre pobreza se concentró en el ingreso. Era lógico: sin recursos suficientes, las familias no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

Pero el ingreso cuenta solamente una parte de la historia.

El patrimonio ofrece otra perspectiva: ¿qué tiene una familia?, ¿qué puede conservar?, ¿qué puede utilizar para producir?, ¿qué puede heredar?, ¿qué tan preparada está para enfrentar una crisis?

La respuesta a esas preguntas puede determinar si una mejora económica es temporal o se convierte en una transformación duradera.

Un techo digno puede proteger a una familia. Un sistema de almacenamiento de agua puede reducir su exposición al desabasto. Una herramienta productiva puede aumentar su capacidad de generar ingresos. Una solución energética puede reducir gastos recurrentes. El acceso a educación, salud y servicios financieros puede ampliar las posibilidades de tomar mejores decisiones.

Ninguna de estas acciones elimina por sí sola la pobreza.

Pero juntas pueden modificar algo fundamental: la capacidad de una familia para dejar de vivir al límite.

La sociedad civil también puede cerrar brechas

En este espacio adquiere relevancia el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, particularmente cuando articulan esfuerzos con comunidades, gobiernos, empresas y otros actores para atender necesidades concretas.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) trabaja precisamente desde esa perspectiva.

Su Modelo de Ecosistema de Bienestar CMT articula distintas cadenas de atención relacionadas con agua, vivienda, salud, alimentación, educación, energía, medio ambiente e inclusión productiva y financiera, entre otras.

La lógica es sencilla, pero profunda: el bienestar de una persona no depende de una sola variable.

Una familia no mejora de manera permanente solamente porque recibe un apoyo económico. Necesita condiciones que le permitan aprovechar mejor sus recursos, reducir vulnerabilidades, acceder a servicios y desarrollar capacidades.

Un tinaco o una cisterna no terminan con la pobreza. Pero pueden reducir la vulnerabilidad de un hogar frente al desabasto de agua.

Mejorar una vivienda no elimina la desigualdad patrimonial. Pero puede elevar la calidad de vida y fortalecer uno de los activos más importantes de una familia.

Una solución energética puede representar un ahorro recurrente. Una herramienta productiva puede ampliar la capacidad de generar ingresos. El acceso a mecanismos de inclusión financiera puede abrir una puerta que antes permanecía cerrada.

La clave está en entender que las pequeñas mejoras materiales pueden adquirir un enorme valor cuando forman parte de una estrategia integral de bienestar.

El reto que sigue

México ha demostrado que es posible reducir la pobreza. Las cifras recientes lo confirman.

Ahora viene una pregunta más difícil: ¿cómo convertir esa mejoría en seguridad económica, patrimonio y oportunidades sostenibles para millones de familias?

La respuesta no puede depender de un solo actor.

El Estado tiene una responsabilidad central. Las empresas pueden generar empleo, innovación y soluciones accesibles. Las comunidades conocen mejor que nadie sus necesidades y capacidades. Las organizaciones sociales pueden conectar recursos con problemas concretos. Y la ciudadanía también tiene un papel en la construcción de soluciones colectivas.

La desigualdad no se corrige únicamente mediante transferencias. Tampoco desaparece simplemente porque una economía crezca.

Se reduce cuando las personas tienen más oportunidades de estudiar, trabajar, producir, ahorrar, acceder a servicios, mejorar su vivienda, cuidar su salud y construir activos que les permitan enfrentar el futuro con mayor autonomía.

El verdadero objetivo del desarrollo social no debería ser únicamente conseguir que una familia deje de ser pobre.

Debe ser lograr que esa familia ya no tenga que vivir permanentemente a un paso de volver a serlo.

Ese es el siguiente gran desafío de México: pasar de combatir la pobreza a construir capacidad, patrimonio y oportunidades.

Porque una sociedad más justa no es aquella en la que nadie puede prosperar.

Es aquella en la que el lugar donde una persona nace no determina cuánto podrá tener, cuánto podrá decidir ni qué futuro podrá ofrecer a sus hijos.
Tags relacionados:
Te puede interesar:
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de est...
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ,...
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales,...

0 comentarios


Agregar comentario:


LO MÁS LEÍDO

Educación, pandemia y brecha digital
CMT diseñó el Programa de Aportación Solidaria para Tecnología y coadyuvar al ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación

OAXACA DE JUÁREZ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de Covid-19 ha obligado a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la población, entre ellas, niñas, niños y jóvenes tuvieron que suspender sus actividades educativas, obligando a las escuelas a cerrar sus instalaciones. 

Esta medida exigió a las escuelas a adoptar nuevas formas para impartir clases, la primera opción fue: clases “online”, no obstante, tanto en México como en otros países, se dejó ver el problema de la “brecha digital”.

La estrategia actual del gobierno pareciera ser que se queda corta pues, a pesar de que más del 88% cuenta con un televisor en casa, también se deben tomar en cuenta otros elementos, tales como la adquisición de un codificador de señal para quienes cuentan con una televisión analógica o la compra de una antena para quienes cuentan con una digital. 

Otro de los grandes protagonistas es el internet y la falta de acceso a éste, lo que está provocando, que muchos menores de edad queden rezagados en sus estudios, pues además no cuentan con un dispositivo como computador o tableta para ingresar de manera más idónea a sus clases.

En México, el acceso a conectividad digital y desigualdad social están relacionados directamente, lo que representa un grave problema, tanto para padres y madres de familias, escuelas y autoridades educativas. Pese a que ya está en marcha el nuevo ciclo escolar, aún existen muchas preguntas respecto a esta modalidad.

México es un país complejo geográficamente, pues así como tiene zonas de fácil acceso y urbanizadas, también existen asentamientos rurales e indígenas clavados en la montaña o en zona sinuosas que complican el acceso de las redes de conectividad, pues ligado a esto, muchas de estas zonas no cuentan con electricidad, lo cual es irónico porque aunque adquieran un equipo electrónico, no podrán realizar sus actividades. 

Estrategia “Aprende en Casa”

La solución que encontró el gobierno de México ante esta situación fue utilizar a cuatro televisoras privadas del país para que sean éstas las encargadas de educar a las niñas y niños con validez oficial, por ello, más de 30 millones de estudiantes, están siendo educados a través de estas transmisiones.

Esto ha generado controversia, ya que en muchos casos, no se pueden encontrar los canales o las clases que fueron diseñadas para esto, tiene un mensaje erróneo; además de que los alumnos necesitan de retroalimentación para reforzar el aprendizaje, situación que se deja de lado ya que la televisión es un medio unidireccional. 

Además, se carece de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos disponibles para estudiantes y docentes, en diversas asignaturas y grados escolares. Por lo tanto, el uso de herramientas para la educación a distancia, por parte de personas que tienen capacidad económica y tecnológica, está incrementando las desigualdades con quienes no tienen dichas opciones. 

Es sabido que los efectos reales de la Covid-19 en la educación no se sabrán con exactitud, hasta dentro de algunos años, una vez que sea posible palpar los estragos.

Educación en cifras 

De acuerdo con Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa A.C.,  en su artículo “Impacto educativo del COVID-19 en México”, indica que para saber el impacto en educación, es necesario tomar en cuenta los datos del acceso que tiene la población mexicana a las nuevas tecnologías y su disponibilidad en los hogares; por ejemplo, de quienes estudian educación básica, el 10% no tienen televisión, lo que equivale a cerca de 2.5 millones de escolares.

Además, el 50% no tienen una computadora conectada a Internet, es decir, aproximadamente 12.5 millones de estudiantes; aunado a esto, se debe conocer la gran limitación que tienen los docentes para utilizar las computadoras con fines pedagógicos, así como de la carencia de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos.

El análisis de “Desarrollo humano y Covid-19 en México”, del Plan Estratégico del PNUD (2018-2021), indica que se perderían 800 mil estudiantes en el tránsito de secundaria a preparatoria; 593 mil abandonarían sus estudios universitarios y 38 mil 567 los de posgrado, para un total de un millón 431 mil 567 alumnos.

CMT y el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología

Ante esta situación, desde Congregación Mariana Trinitaria (CMT) hacemos un llamado a padres y madres de familia, a las autoridades educativas, docentes y autoridades de los tres niveles de Gobierno a que sumen voluntades y, con ello, trabajar coordinadamente para mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Esta suma de esfuerzos empieza a ser visible en algunos municipios, por ejemplo, en Michoacán con la Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), la cual el pasado lunes realizó la entrega de 100 tabletas y, el día de hoy, la entrega de 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT pondrá el 30% del valor total comercial, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes, pondrán el 50% restante; ambas entregas fueron realizadas tanto a alumnos como padres de familia. Asimismo, en Nava, Coahuila, se estarán entregando 455 tabletas el próximo 18 de septiembre, a través de un sistema de becas implementado por el Gobierno Municipal. 

Este programa tiene el objetivo de coadyuvar en el ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación, de modo que se proporcionarán subsidios a equipos electrónicos y de conectividad, sobre todo, en comunidades de alta o muy alta marginación y rezago social.

También se les invita a las y los tutores a no permitir interrupciones en la escolaridad de sus hijas e hijos, que los apoyen a brindar las mejores condiciones para su estudio y, de ser necesario, que las autoridades educativas y docentes busquen mecanismos y capacitaciones constantes a fin de dar un mejor apoyo académico a las futuras generaciones.
Los retos en la educación que deja la COVID-19 a nivel mundial
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos

MADRID, ESPAÑA, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- El 8 de septiembre fue el Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra para recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas y la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. 

El acceso a la educación es un derecho humano y está recogido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS.

Según la UNESCO, 773 millones de adultos y jóvenes en todo el mundo carecen de competencias básicas de lectoescritura. La reciente crisis del COVID-19 ha supuesto un recordatorio de los principales desafíos de la humanidad en este ámbito. 

El cierre casi mundial de los colegios causado por la contingencia ha perturbado la educación, afectando a más del 91% de los estudiantes y el 99% de los maestros.

Definida por más de 80 Estados Miembros, la UNESCO ha definido una estrategia de alfabetización 2020-2025 que incluye cuatro ámbitos estratégicos prioritarios:

·         Apoyo a los Estados Miembros en la elaboración de políticas y de estrategias nacionales en materia de alfabetización;
·         Respuesta a las necesidades de aprendizaje de los grupos desfavorecidos, en particular las mujeres y las niñas;
·         Utilización de tecnologías digitales para ampliar el acceso y mejorar los resultados de aprendizaje;
·         Seguimiento de los avances y evaluación de las competencias y de los programas de alfabetización.

Pero ¿conseguiremos alcanzar el cuarto ODS -Educación de calidad- en los países en vías de desarrollo a pesar de las consecuencias que dejará la pandemia en los sistemas de educación? 

Reducir el impacto de la pandemia

El déficit en el sistema educativo de los países del sur global no empezó con la crisis sanitaria. A pesar de los avances, los problemas de siempre persisten. Para que el árbol de la educación se desarrolle necesita que lo reguemos principalmente en tres de sus raíces: recursos, motivación de los alumnos y acceso a las herramientas digitales.

Desgraciadamente, la pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos.

La ayuda total a la educación disminuirá hasta un 12% en 2022. Además, el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. En cuanto a la brecha digital, las soluciones de enseñanza a distancia simplemente no son una opción para 580 millones de estudiantes en países de ingresos bajos y medios.

A estos parásitos que destruyen sus raíces, aún siendo nuestra principal preocupación, hay que sumarles otros más. Una vez que el árbol prospera, necesita de cuidados especiales para que siga creciendo. La savia que recorra sus ramas debe estar alimentada de innovación y de profesores con habilidades blandas y tecnológicas. 

Hay una clara falta de entornos de aprendizaje abiertos, flexibles e innovadores. Al mismo tiempo, la ausencia de competencia y fluidez digital equivale hoy al analfabetismo de ayer. Por tanto, los docentes también estarán necesitados de formación específica en este ámbito para ser más eficientes con su alumnado.  

El ámbito estratégico en el que trabaja CMT

Aliado con el tercer ámbito estratégico de la UNESCO mencionado más arriba, Congregación Mariana Trinitaria está impulsando la plataforma Territorium. Esta plataforma tiene por objetivo proporcionar contenidos educativos y capacitación en línea tanto a alumnos como a profesores, para facilitar la continuidad educativa durante y después de la pandemia.

Más de 317.000 alumnos y 18.000 profesores de Educación Media Superior del Estado de Puebla, han accedido ya de manera gratuita a la plataforma de gestión de aprendizaje; gracias a la colaboración entre el Gobierno de Puebla, Territorium Life y Congregación Mariana Trinitaria.

Con esta plataforma, los alumnos y profesores tienen acceso gratuito a educación, evaluaciones y rutas de aprendizaje de manera más personalizada y direccionada.

De no ser por Territorium, miles de estudiantes oaxaqueños hubieran padecido los estragos educativos, como aumento de rezago educativo y falta de seguimiento en el aprendizaje, debido a la suspensión de clases por #COVID19.

Buscamos reducir la deserción estudiantil en todos los niveles educativos, además de impulsar al desarrollo de competencias del estudiante y empoderar a alumnos y docentes en el manejo de plataformas digitales.

¿Quieres saber más de Territorium? ¿Te gustaría introducirla en tu organización?

Envíanos tus preguntas a cmt@cmt.org.mx y te responderemos de inmediato.

#SomosCMT 

#CadenadeEducación

#Ecosistemadebienestar 
Educación en tiempos de pandemia
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Con la pandemia actual surgieron muchas interrogantes respecto a varios temas, desde qué iba a pasar con la salud a nivel mundial, cuándo se tendría la vacuna, hasta pensar en las nuevas formas de convivencia; sobre todo, qué iba a pasar con los millones de estudiantes al regresar a las escuelas, cuáles serán los retos en la educación tras la pandemia, cómo será la educación; etcétera.

Es un hecho que la Covid-19 está cambiando dinámicas, hábitos, formas de convivencia y maneras de relacionarnos. Uno de los aspectos más afectados es el educativo. En México, por ejemplo, se inició el nuevo ciclo escolar y, por tanto, millones de estudiantes han tenido que adaptarse a los diferentes medios que se están usando para poder tener acceso a sus clases, con el objetivo de evitar la propagación de este virus a través del contacto directo. 

Si bien se espera que esta situación no se prolongue por mucho tiempo, es importante no bajar la guardia para que, cuando existan las condiciones de salud óptimas, el regreso a clases sea de manera exitosa. Así pues, tanto a padres y madres de familia, docentes y autoridades educativas deberán tomar las medidas necesarias y redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de la infancia.  

Ligado a esto, se deberá tomar en cuenta un enfoque escalonado para mantener seguros al estudiantado, profesores y personal de la escuela; ya que, para muchas familias, es esta la que genera las condiciones que muchas veces en casa no se pueden tener; por ejemplo, acceso a internet y computadoras de manera gratuita. Además, es el lugar en donde aprenden habilidades sociales y emocionales, hacen ejercicio y fomentan la reconstrucción del tejido social. 

Entre las medidas que se deberían tomar en cuenta al regreso a las escuelas, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), son:

·         Escalonar el comienzo y el cierre de la jornada escolar
·         Escalonar las horas de comer
·         Mover las aulas a espacios provisionales o al aire libre
·         Crear turnos para reducir el número de alumnos por clase
·         El agua potable y las instalaciones de saneamiento e higiene constituirán una parte esencial para reabrir las escuelas de forma segura
·         Examinar las opciones para mejorar las medidas de higiene, incluido el lavado de las manos y fomentar el protocolo de etiqueta (toser y estornudar sobre el codo)
·         Constante limpieza de espacios y la preparación de alimentos en condiciones de seguridad

El regreso en México

En el mes de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se estaba analizado la forma de abordar el regreso, pues consideraba que se debía de contar con un contenido pedagógico y socioemocional. 

Se previó que el regreso sería de manera escalonada, es decir, se asistiría dos veces a la semana dependiendo de la letra inicial del apellido, por ejemplo, de la “A-M” podrían asistir los lunes y miércoles, mientras que de la “N-Z” los martes y los jueves.

Además, este protocolo de regreso a clases, tiene nueve intervenciones para evitar contagios y mantener una sana distancia entre las y los alumnos.

·         Comités participativos de Salud Escolar
·         Garantizar acceso a jabón y agua o gel
·         Cuidado de maestros y maestras
·         Cubrebocas o pañuelo obligatorio
·         Sana Distancia
·         Maximizar el uso de espacios abiertos
·         Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones
·         Detección temprana (con un enfermo se cierra la escuela)
·         Apoyo socioemocional para docentes y estudiantes

CMT te apoya 

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) brinda ayuda mediante una plataforma educativa integral de baja conectividad, gamificada y lúdica, a distancia que permite apoyar a las madres y padres de familias, así como instituciones educativas en la generación de la ruta de aprendizaje de los alumnos, su seguimiento, su trazabilidad y las evaluaciones que garanticen el aprendizaje real; esto con el objetivo de reforzar y garantizar acciones educativas que garanticen educación real y de calidad, además de que se privilegie el cuidado y protección de la salud de los menores, aún en situaciones de desventaja tecnológica y de conectividad digital. 

Además, recientemente, CMT ha puesto en marcha el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología, el cual permite mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; mediante subsidios aplicables a la dotación de insumos tecnológicos que permitan reforzar sus actividades académicas, como: computadores, tabletas o laptops, conectividad (tiempo aire) y enlaces de voz y datos; mismos que están dirigidos para cualquier nivel educativo.  

La Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), en el estado de Michoacán, ha sido testigo de este programa. Ahí se entregaron en una sola acción: 100 tabletas y 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT aportó el 30% del valor total, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes aportaron el 50% restante. 

Entre otras acciones, CMT ha decidido reforzar los subsidios para el momento en que se autorice el regreso a clases, como: la mejora, construcción y equipamiento de espacios sanitarios; útiles escolares, uniformes, zapatos, y materiales didácticos; en la parte tecnológica, dispositivos electrónicos y conectividad digital; además de infraestructura que garantice el acceso humano al agua de calidad, como: equipo y material para captación pluvial, almacenamiento saludable del vital líquido, la dotación de materiales para la mejora de sistema integral de aguas, equipamiento para el adecuado saneamiento; entre otras. 
Educación superior ante la Covid-19
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados

OAXACA DE JUÁREZ, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Desde hace varios meses, las universidades de México y el mundo suspendieron sus clases debido a la pandemia de Covid-19, lo que forzó a estas instituciones a implementar acciones para no afectar a las y los jóvenes, por lo que, la educación en línea fue la solución ante esta problemática; sin embargo, no fue una tarea fácil para el estudiantado, debido a la carencia y la falta de acceso a las tecnologías y conectividad.

Estas no han sido las únicas limitaciones. Se pueden observar otro tipo limitantes debido a las restricciones de confinamiento, muestra de ello, son aquellos estudiantes en programas en el extranjero, pues muchos no pudieron ser evaluados además de que no pudieron regresar a sus países de origen, ya que se les impidió viajar debido al cierre de las fronteras. 

Uno de los niveles más afectados es el superior, ya que muchos centros universitarios y personal docente no estaban preparados para este cambio; por tanto, las deficiencias se han hecho notar y los obstáculos son múltiples: desde tecnológicos, pedagógicos y hasta financieros.

Se estima que, ante el cierre de las universidades por la pandemia, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados, lo que ha originado un despliegue acelerado de soluciones de educación a distancia para asegurar la continuidad pedagógica. 

Esto ha dejado ver los diferentes obstáculos, ligados a la falta de contenido pedagógico online apegado a los planes de estudio, así como la falta de capacitación por parte de gran parte del personal docente acostumbrado al sistema presencial y, sobre todo, a la dificultad de adaptación tecnológica. 

De este modo, las desigualdades en el aprendizaje se han ampliado y, lamentablemente, ha aumentado la marginación en las y los jóvenes con desventaja económica, de modo que, corren el riesgo de que no continúen con sus estudios. Además, el personal docente también se encuentra en desventaja, ya que ante la reducción de los puestos de trabajo o de cargas de horario, tendrán que ajustarse ante la posible reducción de la matrícula. 

Además de la falta de conectividad y equipos óptimos, se suman los factores distractores al estar conectados en línea, la ansiedad general provocada por la Covid-19 y, por último, la situación económica tan incierta que viven muchos países en el mundo. 

En México, las universidades públicas del país han iniciado con fechas de inscripción y reinicio de clases, en donde la modalidad será a distancia. Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), inició el ciclo este 21 de septiembre en modalidad remota, no obstante, más de 127 mil estudiantes de esta casa de estudios no tendrán acceso a internet.  

Recomendaciones

El Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), emite una serie de recomendaciones que debe tomar la educación superior, entre las cuales podemos mencionar: 

·         Utilizar regularmente el propio sitio web y las redes sociales para que la comunidad universitaria esté puntual y verazmente informada sobre la Covid-19.
·         En Instituciones que cuenten con facultades de medicina o escuelas de salud pública faciliten el desarrollo de cursos de libre acceso sobre la Covid-19 y que contribuyan, de este modo, a una mayor calidad de la educación sanitaria de la población en general y a conformar una actitud positiva hacia la investigación científica. 
·         Cancelar o posponer los programas de intercambios internacionales o de salidas al extranjero, por lo menos aquellos que incluyan entradas o salidas de países afectados, tanto de estudiantes como de profesorado e investigadores.
·         La utilización de la propia plataforma de aprendizaje en línea o el campus virtual para seguir facilitando el aprendizaje de los estudiantes a distancia. En el caso de que no se disponga de ninguna propia, instalar alguna de las múltiples aplicaciones y plataformas educativas, teniendo presente que parte de los estudiantes tal vez sólo puedan utilizar dispositivos móviles.

Mensaje CMT

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha iniciado proyectos encaminados a favorecer el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías, como el Programa de Aportación Solidaria, que dota a través de subsidios a insumos tecnológicos que permiten reforzar las actividades académicas, como computadoras, tabletas o laptops, conectividad y enlaces de voz y datos.

Además de las facilidades para acercar la conectividad de internet a las comunidades alejadas y que están ansiosas de adentrarse a los retos del mundo actual.

Al igual, consideramos que tanto Gobierno Federal, Estatal y Municipal sumen voluntades junto con la sociedad organizada para enfrentar esta situación y, en conjunto, trazar una línea para evitar mayores afectaciones a las juventudes y la sociedad en general, al tiempo de cubrir la mayor parte de las necesidades de la población. 


Politica de privacidad Aviso legal © 2021 Congregación Mariana Trinitaria. Todos los derechos reservados.