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Menos pobreza, pero todavía sin movilidad social suficiente

La reducción de la pobreza representa un avance, pero no garantiza por sí misma que las personas puedan transformar de manera permanente sus condiciones de vida. La movilidad social depende también del acceso efectivo a educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y oportunidades productivas.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. septiembre de 2026.- México ha logrado reducir de manera importante la pobreza en los últimos años. Sin embargo, detrás de esa mejoría permanece una pregunta de mayor alcance: ¿qué ocurre después de que una persona deja de ser pobre?

La respuesta obliga a mirar más allá del ingreso.

Salir de la pobreza significa superar determinados umbrales económicos y sociales; alcanzar movilidad social implica algo más profundo: que las personas puedan mejorar de manera sostenida su posición socioeconómica y que su lugar de nacimiento, las condiciones de su familia o la región donde viven no determinen, de antemano, hasta dónde pueden llegar.

La diferencia es fundamental. Una transferencia económica puede aliviar la presión sobre el presupuesto familiar; un aumento salarial puede ampliar la capacidad de compra; pero ninguna de estas mejoras garantiza, por sí sola, que una familia tenga acceso a una escuela de calidad, atención médica oportuna, vivienda adecuada, agua segura, conectividad, seguridad social o posibilidades para desarrollar una actividad productiva.

El propio enfoque de medición multidimensional de la pobreza en México reconoce que el bienestar no puede reducirse al ingreso. La metodología incorpora dimensiones relacionadas con los derechos sociales y las condiciones territoriales de vida. (CONEVAL)

Reducir la pobreza no es lo mismo que abrir oportunidades

El Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), a través de sus investigaciones sobre movilidad social, ha documentado que las condiciones de origen continúan teniendo un peso importante en las oportunidades de las personas.

El Informe de Movilidad Social en México 2025, elaborado a partir de la Encuesta ESRU de Movilidad Social en México 2023, analiza precisamente la relación entre origen socioeconómico, educación, riqueza y movilidad intergeneracional. El estudio plantea la necesidad de que las políticas públicas no se concentren únicamente en reducir la pobreza, sino también en disminuir la desigualdad de oportunidades. (Centro de Estudios Espinosa Yglesias)

Los datos históricos del CEEY muestran la dimensión del problema: 74 de cada 100 personas que nacen en los hogares más pobres no logran superar la condición de pobreza durante su vida adulta. La situación también presenta fuertes diferencias territoriales: en los resultados de movilidad social publicados por el organismo, la persistencia de la pobreza es considerablemente mayor en el sur que en el norte del país. (Centro de Estudios Espinosa Yglesias)

Esto significa que el punto de partida sigue importando.

La educación de los padres, el patrimonio familiar, el tipo de empleo al que se accede, la región donde se crece y la disponibilidad de servicios públicos pueden ampliar o limitar las posibilidades de avanzar. En otras palabras, el esfuerzo individual importa, pero no ocurre en un terreno neutral.

México reduce la pobreza, pero persisten grandes carencias

La medición oficial de pobreza correspondiente a 2024 muestra un cambio relevante. Ese año, 38.5 millones de personas, equivalentes al 29.6% de la población, se encontraban en situación de pobreza, frente a 46.8 millones en 2022. La pobreza extrema también disminuyó, de 9.1 a 7 millones de personas en el mismo periodo. (Gobierno de México)

El avance, sin embargo, convive con otra realidad.

En 2024, 44.5 millones de personas carecían de acceso a servicios de salud, equivalentes al 34.2% de la población. En 2016 eran 18.8 millones. El rezago educativo alcanzó a 24.2 millones de personas, el 18.6% de la población. (México Cómo Vamos)

Hay además un dato que merece especial atención: aunque la pobreza disminuyó, la población vulnerable por carencias sociales aumentó entre 2022 y 2024, de 37.9 a 41.9 millones de personas. Esto muestra que mejorar el ingreso y garantizar el ejercicio efectivo de los derechos sociales son procesos que no necesariamente avanzan al mismo ritmo. (N+)

La fotografía, por tanto, es más compleja que una sola cifra.

México puede registrar menos personas en pobreza y, simultáneamente, enfrentar grandes desafíos en materia de salud, educación, seguridad social, vivienda y servicios básicos.

Más recursos sociales, pero el desafío es convertirlos en capacidades

El contexto presupuestario también ayuda a entender la dimensión del reto.

Para 2027, el proyecto de presupuesto federal contempla 2.55 billones de pesos para la función de protección social, un monto que representa un crecimiento real de 3.3% respecto de lo aprobado para 2026. Este rubro comprende pensiones contributivas y no contributivas, así como diversos programas sociales. (El Economista)

La expansión de la protección social puede contribuir a sostener los ingresos de los hogares y reducir vulnerabilidades. Pero el desafío de largo plazo consiste en lograr que esos recursos también se traduzcan en capacidades.

Una familia puede recibir un apoyo económico y, al mismo tiempo, continuar enfrentando dificultades para acceder a un centro de salud, mantener a sus hijos en la escuela, disponer de agua suficiente o mejorar las condiciones de su vivienda.

Por ello, el debate no debería plantearse como una disyuntiva entre transferencias sociales e inversión en servicios públicos. La reducción sostenible de la pobreza requiere ambas dimensiones.

Salud y educación: la infraestructura que permite avanzar

El presupuesto propuesto para 2027 contempla alrededor de 1.13 billones de pesos para salud, equivalentes a 2.9% del PIB, mientras que el gasto educativo se ubicaría en aproximadamente 1.3 billones de pesos, equivalentes a 3.3% del PIB. Análisis del proyecto presupuestario señalan que ambas proporciones permanecen por debajo de referencias internacionales. (LinkedIn)

En educación, la UNESCO establece como referencia internacional que el gasto público destinado al sector se ubique entre 4% y 6% del PIB. (UIS)

La relevancia de estos indicadores va más allá de las cifras presupuestarias.

Una escuela no es solamente un edificio; puede ser la puerta de entrada a una trayectoria educativa distinta. Un centro de salud no representa únicamente atención médica; puede evitar que una enfermedad se convierta en una crisis económica familiar. El acceso al agua, a una vivienda adecuada o a infraestructura productiva tampoco son bienes aislados: son condiciones que determinan cuánto tiempo, dinero y capacidad puede destinar una familia a construir su futuro.

Ahí se encuentra uno de los vínculos más importantes entre política social y movilidad social: las oportunidades también se construyen mediante los servicios y activos que permiten a las personas sostener sus avances.

Del apoyo inmediato a la construcción de capacidades

En este escenario, la participación de las organizaciones de la sociedad civil puede contribuir a complementar los esfuerzos públicos, particularmente cuando sus acciones se articulan con las necesidades concretas de las comunidades.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT), mediante su Modelo de Ecosistema de Bienestar, desarrolla acciones en ámbitos como agua, vivienda, alimentación, educación, salud, medio ambiente e inclusión productiva y financiera.

Entre estas iniciativas se encuentra la Cadena de Agua, orientada a facilitar soluciones de almacenamiento y acceso al recurso hídrico, así como programas de mejoramiento de vivienda que permiten a las familias acceder a materiales y equipamiento mediante esquemas de subsidio y corresponsabilidad.

La lógica es relevante porque atiende una dimensión que con frecuencia queda fuera de las estadísticas de ingreso: el costo cotidiano de vivir con carencias.

Cuando una familia dispone de agua almacenada, mejora su vivienda, incorpora equipamiento básico o cuenta con condiciones más adecuadas para desarrollar una actividad productiva, no solamente obtiene un bien. Puede reducir gastos, liberar tiempo, disminuir riesgos y fortalecer su capacidad para enfrentar emergencias.

En determinadas circunstancias, esa diferencia puede ser decisiva para que una mejora económica temporal se convierta en una condición más estable de bienestar.

La movilidad social empieza cuando el origen deja de determinar el destino

La reducción de la pobreza debe reconocerse como un avance, pero no debería ser el punto final de la conversación.

El verdadero desafío es construir las condiciones para que una persona que hoy mejora sus ingresos pueda sostener esa mejoría mañana; para que sus hijos tengan mayores oportunidades educativas que sus padres; para que una enfermedad no destruya el patrimonio familiar; para que vivir en una comunidad rural o en una región históricamente rezagada no signifique tener menos posibilidades de progresar.

El CEEY ha señalado que entre las barreras para la movilidad social se encuentran precisamente las condiciones de origen, el nivel educativo de los padres, el tipo de primer empleo, el trabajo durante la infancia, las desigualdades territoriales y el acceso a servicios de cuidado, entre otros factores. (Centro de Estudios Espinosa Yglesias)

Por eso, la siguiente etapa de la política social requiere una mirada más amplia: no basta con sacar a las personas de la pobreza; es necesario construir las condiciones para que no regresen a ella y, sobre todo, para que puedan avanzar.

Esto demanda una combinación de protección social, educación de calidad, servicios de salud accesibles, vivienda digna, infraestructura básica, acceso al agua, empleo formal, inclusión financiera y oportunidades productivas.

También exige corresponsabilidad.

Gobiernos, empresas, organizaciones sociales y comunidades pueden contribuir desde sus respectivos ámbitos para transformar los apoyos inmediatos en capacidades duraderas.

Porque el indicador más importante del desarrollo no debería ser únicamente cuántas personas lograron superar una línea de pobreza, sino cuántas consiguieron ampliar de manera sostenible sus posibilidades de elegir, progresar y construir un futuro diferente para sus familias.

Reducir la pobreza es indispensable. Abrir caminos para la movilidad social es el siguiente desafío.
El Niño y la variabilidad climática evidencian la urgencia de tecnificar el campo y fortalecer los hogares
La modernización agrícola, el uso eficiente del agua, el equipamiento productivo y el mejoramiento de la vivienda son parte de una misma estrategia: aumentar la capacidad de las familias y comunidades para enfrentar un entorno climático cada vez más variable.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. septiembre de 2026.- El clima está dejando de ser una variable distante para convertirse en un factor que condiciona, cada vez con mayor frecuencia, la producción de alimentos, los ingresos rurales y la seguridad de los hogares. El comportamiento de El Niño durante 2026 vuelve a colocar esta realidad en el centro de la conversación: cuando cambian las lluvias, las temperaturas o la frecuencia de determinados fenómenos extremos, también cambian las condiciones en las que millones de familias producen, trabajan y viven.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió en junio de 2026 que una nueva fase de El Niño podría incrementar los riesgos de sequía para cultivos y pastizales en distintas regiones del mundo. Su análisis, basado en 41 años de imágenes satelitales, identifica zonas particularmente expuestas y destaca la importancia de anticipar los impactos sobre los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria. (FAOHome⁠)

El mensaje de fondo es claro: esperar a que llegue la emergencia resulta cada vez más costoso que prepararse para ella.

Un campo que necesita anticiparse, no solamente reaccionar

Para los productores que dependen directamente de las lluvias, una temporada irregular puede significar mucho más que una reducción en la cosecha. Puede traducirse en mayores costos, pérdida de ingresos, endeudamiento, reducción de reservas y dificultades para volver a producir en el siguiente ciclo.

La FAO ha advertido, precisamente, que los impactos de El Niño pueden prolongarse más allá de una sola temporada agrícola. La pérdida de una cosecha puede deteriorar los suelos, reducir las reservas de semillas o ganado y disminuir la capacidad económica de las familias para recuperarse ante el siguiente evento climático. (FAOHome⁠)

Por eso, hablar de adaptación agrícola no significa únicamente responder ante una sequía o una inundación. Significa cambiar la manera de producir antes de que el riesgo se convierta en pérdida.

La tecnificación del campo forma parte de esa transformación. Sistemas de riego eficientes, maquinaria adecuada, herramientas especializadas, capacitación, información climática, innovación y mecanismos accesibles de financiamiento pueden ayudar a que los productores utilicen mejor sus recursos y reduzcan su exposición a condiciones ambientales adversas.

Tecnificar también significa cuidar el agua

Uno de los principales desafíos está relacionado con el agua.

El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) explica que la tecnificación del riego incorpora soluciones como el goteo, la microaspersión y la aspersión, además de herramientas para estimar las necesidades hídricas de los cultivos y dar seguimiento al riego. De acuerdo con el Instituto, estas tecnologías pueden contribuir al ahorro de agua y energía, mejorar los rendimientos, reducir costos y ofrecer una mejor respuesta ante escenarios de sequía. (Gobierno de México⁠)

La diferencia puede ser significativa. El propio IMTA señala que la eficiencia de aplicación del agua puede alcanzar alrededor de 90 por ciento en determinados sistemas de riego por goteo, frente a aproximadamente 60 por ciento en riego por surcos y 75 por ciento en aspersión, dependiendo de las condiciones del sistema. (Gobierno de México⁠)

Esto permite entender la tecnificación desde una perspectiva más amplia: no se trata simplemente de incorporar maquinaria; se trata de producir mejor utilizando de manera más inteligente los recursos disponibles.

En México, el desafío sigue siendo considerable. El Censo Agropecuario 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró 440 mil 531 unidades de producción agropecuaria, de las cuales 371 mil 802 se encontraban activas. Los datos sobre disponibilidad de maquinaria muestran, además, que distintos implementos productivos todavía tienen una presencia limitada: por ejemplo, el equipo de bombeo de agua estaba reportado en 4.7 por ciento de las existencias de la principal maquinaria, equipo e implementos registrados por el Censo. (INEGI⁠)

La brecha tecnológica, por tanto, no puede reducirse a la falta de tractores. Incluye acceso al agua, infraestructura, equipamiento, conocimiento técnico, financiamiento y capacidad para incorporar soluciones adecuadas a las características de cada territorio.

Modernizar el campo para proteger a quienes viven de él

La pregunta fundamental no es solamente cuánto puede producir una parcela, sino qué tan preparada está una familia para continuar produciendo cuando las condiciones cambian.

Ahí adquieren relevancia los esquemas de colaboración que permiten que pequeños productores accedan a herramientas que, de manera individual, podrían estar fuera de sus posibilidades económicas.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) cuenta con antecedentes de colaboración con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para fortalecer capacidades productivas de pequeños productores, particularmente en regiones indígenas y zonas de alta y muy alta marginación. A través de esquemas de coinversión y aportaciones en especie, este tipo de mecanismos busca ampliar la capacidad de inversión de familias que enfrentan mayores barreras para mejorar sus unidades productivas.

La lógica es importante: cuando una familia puede acceder a infraestructura, equipamiento o herramientas productivas, no solamente mejora una parcela; puede ampliar su capacidad para generar ingresos, sostener su patrimonio y enfrentar periodos de incertidumbre.

Pero la adaptación no termina en el campo.

El hogar también es parte de la resiliencia

Una familia productora puede contar con mejores herramientas agrícolas y, al mismo tiempo, continuar enfrentando vulnerabilidades dentro de su propia vivienda.

El acceso al agua, el almacenamiento, la calidad de los materiales, la protección de los espacios habitables y el uso eficiente de la energía forman parte de una misma ecuación de bienestar.

Una cisterna o un sistema de almacenamiento de agua puede contribuir a enfrentar periodos de abastecimiento irregular. Un calentador solar puede reducir la dependencia de combustibles convencionales. La impermeabilización y el mejoramiento de materiales pueden proteger el patrimonio familiar. Y una infraestructura doméstica adecuada puede disminuir gastos que, para los hogares con menores ingresos, representan una proporción importante de su presupuesto.

Desde esta perspectiva, fortalecer el hogar no es una acción separada de la política productiva: es una forma de proteger la economía familiar.

A través de su Modelo de Ecosistema de Bienestar, Congregación Mariana Trinitaria impulsa soluciones relacionadas con almacenamiento hídrico, cisternas, calentadores solares, materiales para mejoramiento de vivienda e impermeabilizantes, mediante esquemas de colaboración y corresponsabilidad con gobiernos y comunidades.

La relevancia de esta visión está precisamente en conectar dos dimensiones que con frecuencia se atienden por separado: la capacidad de las familias para producir y su capacidad para vivir en condiciones dignas.

La adaptación comienza antes de la emergencia

El cambio climático y la variabilidad climática obligan a modificar una vieja lógica: actuar únicamente después de que ocurre el daño.

La advertencia de El Niño ofrece una oportunidad para pensar de manera diferente. Si existen herramientas para identificar zonas de mayor riesgo, tecnologías para utilizar mejor el agua y mecanismos de colaboración para acercar infraestructura y equipamiento a las familias, entonces la prevención deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una decisión concreta.

El campo necesita tecnología, pero también capacitación. Necesita agua, pero también sistemas para administrarla mejor. Necesita maquinaria, pero también financiamiento y acompañamiento técnico. Y las familias necesitan mejores viviendas, infraestructura básica y alternativas que reduzcan sus gastos y fortalezcan su patrimonio.

La respuesta, por tanto, no puede descansar en una sola institución ni en una sola solución.

Gobiernos, productores, organizaciones sociales, empresas, instituciones académicas y comunidades tienen frente a sí una tarea compartida: convertir la anticipación en una política permanente de bienestar.

Cada sistema de riego que ahorra agua, cada unidad productiva que incorpora tecnología, cada vivienda que mejora sus condiciones y cada familia que adquiere mayor capacidad para generar ingresos representa un paso en la construcción de comunidades menos vulnerables.

Porque frente a un clima que cambia, la pregunta ya no es si debemos prepararnos, sino cuánto podemos avanzar antes de que la próxima emergencia nos obligue.
Fenómeno de “El Niño” también se mide en salud

El fenómeno de El Niño suele explicarse a partir de sus efectos sobre las temperaturas, las lluvias y las condiciones meteorológicas. Pero sus consecuencias también llegan a un terreno mucho más cercano: la salud de las personas. Este año, ante la previsión de un episodio que podría intensificarse y extenderse hasta principios de 2027, la prevención sanitaria vuelve a estar en el centro de la conversación.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Hay fenómenos climáticos que parecen ocurrir lejos de nosotros, en el océano, en la atmósfera o en los mapas meteorológicos. El Niño es uno de ellos. Sin embargo, sus efectos terminan llegando a la vida cotidiana: al agua que bebemos, al aire que respiramos, a los alimentos que consumimos y, en determinadas circunstancias, a nuestra salud.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala que el episodio de El Niño se ha consolidado y prevé que continúe hasta principios de 2027, con una posible intensificación hacia una categoría muy fuerte. Sus efectos no serán iguales en todas las regiones: mientras algunas zonas pueden enfrentar sequías, calor y menor disponibilidad de agua, otras pueden experimentar lluvias intensas, inundaciones y alteraciones en sus sistemas de abastecimiento y saneamiento.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido que estos escenarios pueden incrementar diversos riesgos para la salud pública en las Américas, entre ellos enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, afecciones relacionadas con el calor, problemas respiratorios asociados con incendios forestales, inseguridad alimentaria e interrupciones en los servicios sanitarios. Los impactos pueden ser particularmente graves en comunidades que ya enfrentan pobreza, desplazamiento o acceso limitado a servicios esenciales.

La pregunta, entonces, ya no es solamente qué temperatura tendremos o cuánto lloverá.

La pregunta es qué tan preparadas están nuestras comunidades para enfrentar lo que viene.

Cuando el clima cambia, también cambian los riesgos sanitarios

Uno de los ejemplos más claros está en las enfermedades transmitidas por vectores. El dengue, el zika, la chikunguña y el paludismo están relacionados con organismos cuyo ciclo de vida puede verse influido por factores como la temperatura, la humedad y las precipitaciones.

Las condiciones ambientales pueden favorecer, en determinadas regiones y momentos, la reproducción y supervivencia de los mosquitos transmisores. La OPS ha señalado que El Niño puede contribuir a generar escenarios favorables para la transmisión de dengue y otras arbovirosis, por lo que resulta fundamental integrar la información climática a la vigilancia epidemiológica.

Pero existe una dimensión todavía más cotidiana.

Cuando una familia enfrenta una temporada de sequía y necesita almacenar agua, por ejemplo, los recipientes pueden convertirse en sitios de reproducción de mosquitos si no se mantienen adecuadamente. Cuando llegan lluvias intensas, los depósitos abandonados, los residuos y las acumulaciones de agua también pueden convertirse en criaderos.

Por eso, la prevención no comienza cuando aparece la fiebre.

Comienza antes.

Eliminar agua estancada, mantener los recipientes tapados, protegerse de las picaduras, fortalecer la vigilancia epidemiológica y ofrecer información clara a las comunidades son medidas sencillas que pueden reducir riesgos.

La salud pública, en este sentido, no depende únicamente de hospitales y medicamentos. También depende de lo que sucede alrededor de las viviendas.

El humo de un incendio puede convertirse en una emergencia sanitaria

Existe otro riesgo que suele quedar fuera de la conversación hasta que el humo llega a las ciudades: la contaminación atmosférica provocada por los incendios forestales.

Las condiciones de sequía y calor pueden favorecer escenarios propicios para la propagación del fuego en algunas regiones. Y cuando un incendio ocurre, sus consecuencias no necesariamente permanecen en el lugar donde comenzó. El humo puede desplazarse grandes distancias y deteriorar la calidad del aire.

Las partículas presentes en el humo pueden irritar las vías respiratorias y agravar padecimientos preexistentes. Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras enfermedades respiratorias pueden encontrarse entre las más vulnerables.

La OPS identifica precisamente el aumento de las afecciones respiratorias asociadas con incendios forestales y deterioro de la calidad del aire entre los riesgos sanitarios que deben considerarse ante los escenarios de El Niño.

Esto obliga a ampliar nuestra idea de lo que significa una emergencia ambiental.

Un incendio forestal no termina cuando se apagan las llamas. También puede continuar dentro de los pulmones de quienes estuvieron expuestos al humo.

Cuando falta agua, la salud también está en riesgo

El problema puede presentarse en sentido contrario.

Las lluvias intensas y las inundaciones pueden afectar las redes de abastecimiento, drenaje y saneamiento, especialmente en comunidades cuya infraestructura hidráulica es limitada o vulnerable.

Cuando el agua potable escasea, se contamina o resulta difícil acceder a ella, aumentan los riesgos sanitarios. La OPS identifica entre los posibles impactos de El Niño las enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos, incluido el cólera y otras enfermedades gastrointestinales.

La paradoja es evidente: demasiada agua puede ser un problema sanitario; muy poca agua también.

En ambos extremos, las desigualdades pesan.

Una comunidad con sistemas de almacenamiento, drenaje, saneamiento y atención médica adecuados tiene más herramientas para enfrentar una emergencia que otra donde una familia debe recorrer grandes distancias para conseguir agua, vive en una vivienda vulnerable o carece de servicios básicos.

Por eso, los fenómenos climáticos no afectan a todas las personas de la misma manera.

El clima puede ser el mismo.

La vulnerabilidad no.

La prevención comienza mucho antes de que llegue la emergencia

Esta es quizá una de las principales lecciones que deja El Niño: cuidar la salud no significa únicamente atender enfermedades. También significa construir las condiciones que permitan evitarlas o reducir su impacto.

La OPS recomienda fortalecer la vigilancia epidemiológica, integrar información climática y sanitaria, garantizar el acceso a agua segura y saneamiento, proteger la continuidad de los servicios de salud y reforzar la comunicación de riesgos y la participación comunitaria.

En otras palabras, la prevención empieza mucho antes de que una persona llegue a un consultorio.

Empieza con agua disponible.

Con una vivienda segura.

Con sistemas adecuados de almacenamiento y saneamiento.

Con información confiable.

Con comunidades organizadas.

Con servicios de salud capaces de responder oportunamente.

Y con instituciones que entiendan que los problemas sociales no ocurren de manera aislada.

Una familia que carece de agua segura puede enfrentar un problema sanitario. Una vivienda inadecuada puede aumentar su exposición a fenómenos extremos. La falta de información puede dificultar la prevención. Una interrupción en los servicios de salud puede convertir una enfermedad controlable en una emergencia.

Todo está conectado.

Del fenómeno climático al bienestar de las comunidades

Esta mirada integral permite entender por qué las acciones orientadas a mejorar las condiciones materiales de las familias tienen también una dimensión preventiva.

En este contexto, el trabajo de Congregación Mariana Trinitaria adquiere relevancia a partir de sus acciones vinculadas con agua, vivienda, infraestructura y bienestar, ámbitos que forman parte de las condiciones que determinan la capacidad de una comunidad para enfrentar escenarios adversos.

Contar con infraestructura para almacenar agua puede hacer una diferencia durante un periodo de escasez. Mejorar las condiciones de una vivienda puede reducir vulnerabilidades. Facilitar soluciones relacionadas con servicios básicos puede contribuir a que una familia tenga mayores herramientas para enfrentar una emergencia.

No significa sustituir la responsabilidad de los sistemas públicos de salud ni convertir una solución social en una respuesta médica.

Significa algo más amplio: entender que la salud también se construye fuera de los hospitales.

A esta perspectiva se suma la labor de los Centros de Medicina Preventiva Integral (CMPI), cuyo enfoque busca acercar servicios de salud a las comunidades y fortalecer una cultura de prevención. La atención médica, nutricional, psicológica y odontológica, entre otros servicios, permite identificar riesgos y atender necesidades antes de que determinados problemas se agraven.

Ante un escenario climático cada vez más complejo, esa anticipación adquiere un valor estratégico.

No podemos esperar a que aparezca la enfermedad

El Niño plantea una pregunta que va mucho más allá de la meteorología: ¿estamos preparados para proteger la salud de quienes tienen menos capacidad para enfrentar una emergencia?

La respuesta no depende exclusivamente de los hospitales. Tampoco de una sola institución.

Requiere coordinación entre autoridades, comunidades, instituciones de salud, organizaciones sociales, especialistas, sistemas de protección civil y ciudadanía. Requiere información que llegue a tiempo y decisiones que se tomen antes de que el problema alcance su punto máximo.

La OPS y la OMM han insistido precisamente en la necesidad de fortalecer la preparación y la acción anticipatoria frente a El Niño en las Américas. La lógica es sencilla: esperar a que ocurra una emergencia siempre resulta más costoso que prepararse para ella.

Por eso, hablar de El Niño también es hablar de corresponsabilidad.

De cuidar el agua antes de que falte.

De prevenir los criaderos de mosquitos antes de que aumenten los casos.

De proteger a las personas vulnerables frente al calor y al humo.

De fortalecer los servicios de salud antes de que una emergencia los rebase.

De mejorar las viviendas y la infraestructura antes de que llegue un fenómeno extremo.

Y, sobre todo, de comprender que la prevención no es una reacción ante el desastre: es una decisión que se toma mucho antes.

El Niño podrá modificar las temperaturas, las lluvias y los ecosistemas. Lo que no debería modificar es nuestra capacidad de anticiparnos.

Porque cuando una comunidad tiene agua segura, una vivienda digna, información, servicios de salud accesibles y capacidad de organización, no desaparece el riesgo, pero sí disminuye su vulnerabilidad.

La verdadera prevención empieza ahí: en construir comunidades capaces de resistir, responder y recuperarse antes de que la emergencia toque a su puerta.
Pobreza laboral en México vuelve a aumentar: alcanza 31.9% en el segundo trimestre de 2026

El indicador pasó de 30.7% a 31.9% en tres meses. Aunque el nivel es el más bajo registrado para un segundo trimestre, el repunte revela que millones de personas siguen sin obtener, mediante su trabajo, ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria. La persistencia de esta condición también aumentó y la brecha salarial entre mujeres y hombres prácticamente no se modificó.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Tener un empleo no siempre significa haber dejado atrás la pobreza. En México, millones de personas trabajan todos los días y, aun así, el ingreso que obtienen no es suficiente para cubrir el costo de la canasta alimentaria de su hogar.

Los datos más recientes vuelven a colocar esta realidad sobre la mesa. Durante el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral alcanzó **31.9% de la población**, de acuerdo con las estimaciones elaboradas a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). El indicador aumentó 1.2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre, cuando se ubicó en 30.7%.

La cifra, sin embargo, exige una lectura más cuidadosa. Aunque representa un incremento trimestral, también es 3.1 puntos porcentuales menor que la registrada en el segundo trimestre de 2025, cuando alcanzó 35%, y constituye el nivel más bajo para un segundo trimestre desde que existe la serie.

El mensaje de fondo es más complejo que un simple retroceso o avance: México ha conseguido mejorar el indicador en términos anuales, pero todavía enfrenta enormes dificultades para convertir el empleo en una vía estable hacia el bienestar económico.

Cuando trabajar no alcanza

La pobreza laboral es una medida particularmente reveladora porque permite observar una pregunta elemental: ¿el trabajo que realizan las personas alcanza para alimentar a sus hogares?

El Semáforo de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) utiliza información del panel rotativo de la ENOE y define la pobreza laboral como la situación en la que el ingreso laboral de las personas es inferior al costo de la canasta alimentaria.

Por eso, detrás del porcentaje existe una realidad que no puede reducirse a una estadística: familias que deben decidir qué gasto cubrir primero, trabajadores que necesitan combinar empleos, personas que aceptan condiciones laborales precarias o hogares que no cuentan con suficiente margen económico para enfrentar una enfermedad, reparar su vivienda o atender una emergencia.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reportó que durante el segundo trimestre de 2026 la población ocupada alcanzó 60 millones de personas, un máximo histórico, mientras que el ingreso promedio por hora llegó a 70.26 pesos. Al mismo tiempo, la pobreza laboral se ubicó en 31.9%.

La coexistencia de ambos fenómenos deja una lección importante: el desafío no consiste únicamente en crear empleos, sino en conseguir que esos empleos permitan construir una vida con mayor seguridad económica.

La pobreza también puede convertirse en una trampa

El problema se vuelve todavía más profundo cuando una persona no consigue salir de esta condición.

El CEEY ha llamado la atención sobre la persistencia de la pobreza laboral, un indicador que permite observar qué proporción de quienes se encontraban en pobreza laboral continúa en ella un año después. En el segundo trimestre de 2026, esta persistencia aumentó a 68%, frente a 65.6% en el primer trimestre.

Esto significa que la pobreza laboral no debe analizarse solamente como una fotografía de un trimestre, sino como una trayectoria. Para muchas personas, el problema no es atravesar temporalmente por una etapa de bajos ingresos, sino permanecer durante largos periodos en una situación que limita sus posibilidades de mejorar.

El propio CEEY había documentado previamente que, entre los hogares que se encontraban en pobreza laboral en el cuarto trimestre de 2024, 65.7% continuaban en esa condición un año después. En ese periodo, Guerrero, Oaxaca y Chiapas registraron niveles de persistencia superiores a 70%.

La pregunta, entonces, deja de ser únicamente cuántas personas tienen trabajo y pasa a ser otra, mucho más profunda: ¿cuántas tienen la posibilidad real de utilizar ese trabajo para cambiar su historia económica?

Mujeres: menos horas remuneradas, menores ingresos

La desigualdad laboral tiene, además, un rostro marcadamente femenino.

Al comparar el segundo trimestre de 2026 con el mismo periodo de 2025, la brecha salarial entre hombres y mujeres prácticamente no cambió: pasó de 23.9% a 23.7%.

La diferencia tampoco puede explicarse únicamente mirando el salario. Existe otra desigualdad menos visible, pero decisiva: el tiempo.

Durante el segundo trimestre de 2026, las mujeres trabajaron en promedio 37 horas remuneradas por semana, frente a 44 horas de los hombres. Son siete horas de diferencia, prácticamente una jornada laboral adicional cada semana.

El CEEY relaciona esta diferencia, entre otros factores, con la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado. Para muchas mujeres, la necesidad de cuidar a niñas, niños, personas mayores o familiares dependientes reduce el tiempo disponible para el empleo remunerado y puede conducirlas hacia jornadas más cortas o trabajos con mayor flexibilidad, frecuentemente dentro de la informalidad.

Así, la desigualdad se reproduce en varias dimensiones al mismo tiempo: ingresos, horas remuneradas, acceso a mejores puestos y posibilidades de movilidad económica.

De ahí la importancia de atender fenómenos como el llamado techo de cristal, que dificulta el acceso de las mujeres a posiciones de mayor responsabilidad, y el piso pegajoso, asociado con las barreras que las mantienen en empleos con menores ingresos y posibilidades de crecimiento.

El costo de vivir cuando el ingreso no alcanza

La pobreza laboral tiene una dimensión que las estadísticas económicas no siempre consiguen mostrar por completo: lo que sucede dentro de los hogares cuando el dinero no alcanza.

Un ingreso insuficiente no afecta únicamente la compra de alimentos. Puede retrasar el mantenimiento de una vivienda, dificultar el acceso a agua segura, aumentar el gasto energético, limitar las posibilidades educativas o hacer que una enfermedad represente una crisis financiera.

Por eso, combatir la pobreza laboral exige actuar en dos frentes simultáneos: mejorar la calidad y suficiencia de los ingresos laborales y reducir las presiones económicas que enfrentan cotidianamente las familias.

No basta con preguntarse cuánto gana una persona. También es necesario observar cuánto cuesta vivir, qué necesidades debe cubrir ese ingreso y cuánto margen queda después de satisfacerlas.

Bienestar: más allá del salario

En este escenario, las estrategias de bienestar que atienden las necesidades concretas de los hogares adquieren una dimensión complementaria.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT), a través de su Modelo de Ecosistema de Bienestar CMT, articula acciones en ámbitos como vivienda, alimentación, agua, salud, educación e inclusión productiva y financiera.

La lógica parte de una idea sencilla: cuando una familia consigue reducir el costo de una necesidad esencial, libera recursos que pueden destinarse a otras prioridades. El mejoramiento de una vivienda, el acceso a soluciones de agua, la alimentación o determinados bienes esenciales pueden contribuir a disminuir presiones sobre el presupuesto familiar, especialmente en hogares cuyos ingresos son limitados.

Esto no sustituye la necesidad de empleos dignos, ingresos suficientes, seguridad social ni políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades económicas. La complementa.

Porque salir de la pobreza no consiste únicamente en incrementar un ingreso. También significa construir condiciones para que una familia pueda enfrentar el presente sin comprometer permanentemente su futuro.

El verdadero desafío es que trabajar permita avanzar

Los datos del segundo trimestre de 2026 dejan una paradoja que México no puede ignorar.

Por un lado, el país alcanzó un máximo histórico de 60 millones de personas ocupadas y la pobreza laboral se encuentra por debajo de la registrada un año antes. Por otro, 31.9% de la población continúa en una situación en la que sus ingresos laborales no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria, mientras la persistencia de la pobreza laboral aumentó.

La discusión, por tanto, debe ir más allá de cuántos empleos existen.

El verdadero desafío es construir un mercado laboral en el que trabajar signifique tener mayores posibilidades de progresar; en el que las mujeres no tengan que elegir entre cuidar y desarrollarse profesionalmente; en el que el origen familiar no determine el destino económico; y en el que una emergencia no sea suficiente para devolver a un hogar a la precariedad.

Reducir la pobreza laboral requiere empleo de calidad, mejores ingresos, acceso a seguridad social, oportunidades de capacitación, corresponsabilidad en los cuidados y condiciones que permitan a las familias disminuir el peso económico de sus necesidades esenciales.

También exige corresponsabilidad social.

Gobiernos, empresas, organizaciones sociales, comunidades y ciudadanía tienen frente a sí una tarea que no puede resolverse desde un solo sector. La pobreza laboral no es únicamente un indicador económico: es una señal de cuántas personas siguen trabajando sin encontrar todavía una ruta suficientemente sólida hacia el bienestar.

La meta no debería ser simplemente que más personas tengan empleo.

La meta debe ser que trabajar permita vivir mejor, que el esfuerzo se traduzca en oportunidades y que ninguna familia tenga que elegir entre alimentarse, cuidar, estudiar o mantener un hogar digno.

Porque cuando el trabajo no alcanza para vivir, el problema deja de ser solamente laboral.

Se convierte en un desafío de desarrollo humano.

Y enfrentarlo exige pasar de medir la pobreza a construir, de manera corresponsable, las condiciones para que las personas puedan salir de ella y permanecer fuera.

MÉXICO

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Migración Infantil; crisis en Derechos Humanos
Es momento de que gobierno, sector privado y sociedad civil sumen esfuerzos en beneficio de los menores migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La violencia, pobreza, el nulo acceso a servicios sociales, desastres naturales y la falta de acceso a una mejor educación; provocan que cada año miles de niñas, niños y adolescentes mexicanos y centroamericanos emigren hacia Estados Unidos con sus propios medios. 

Estos menores, durante su trayecto, sufren de hambre y frío, padecen enfermedades, corren el riesgo de ser explotados por el crimen organizado, se exponen al tráfico de personas y el riesgo de ser detenidos; además de ser discriminados por parte de la población de los lugares que atraviesan. Todas estas situaciones tienen graves consecuencias para su salud mental y bienestar.

Además, por si fuera poco, la detención y la separación familiar son experiencias traumáticas para estos menores. Desafortunadamente, gran parte de éstos suelen perder a sus padres durante el viaje, por lo tanto, tienen que continuar solos. Si logran llegar a su destino, se rodean de gente extraña lo que los imposibilita tener un acercamiento adecuado en tanto que desconocen el lenguaje y su cultura. 

Ante este panorama, los pequeños corren el riesgo de ser parte de redes de explotación sexual y trabajo infantil; de este último, la gran mayoría, termina trabajando en el sector agrícola, en servicios o en el trabajo doméstico, sufriendo maltratos de todo tipo como aislamiento, violencia, malas condiciones de trabajo, omisión del pago de salarios y la amenaza de ser denunciados ante las autoridades. 

Migración infantil en cifras 

Según datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación de México, en 2017, las autoridades migratorias detectaron en el territorio mexicano 18 mil 300 niñas y niños provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador. 

De ellos, 16 mil 162 fueron retornados a sus países de origen. Además, casi 9 mil menores mexicanos que llegaron a Estados Unidos sin documentos fueron repatriados, la mayoría viajaba sin la compañía de un adulto. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que entre 980 mil y 1 millón 250 mil niños se encuentran sometidos a la trata infantil.

Mientras que el gobierno de México, debido a las presiones del gobierno norteamericano, reforzó el control migratorio durante el año pasado, lo que originó la detención de cerca de 40 mil 500 migrantes menores de edad, en el norte del país. 

¿Cómo frenar la migración infantil? 

Para disminuir los índices de migración infantil, instancias como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), señala que es necesario sumar esfuerzos entre gobiernos y sociedad civil, con el fin de mejorar la calidad de vida de las niñas y niños, así como de sus familias; acercando acciones y proyectos para reforzar su desarrollo comunitario y social, además de proporcionar educación a los menores de edad. 

Respecto a este punto, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) contribuye a generar oportunidades de autoempleo a las familias que deciden no emigrar a partir de la ampliación de metas con los grupos de ahorro, para que así puedan emprender un micronegocio. Al mismo tiempo, mediante los huertos de traspatio, se fomenta el autoconsumo y se fortalece la economía local. 

Asimismo, es necesario construir entornos seguros e impulsar cambios en las políticas y programas del Gobierno que ofrezcan alternativas a la migración irregular, consolidar la identidad de las niñas, niños y adolescentes, fomentar el arraigo y reforzar la pertenencia. Para ello, CMT ha signado un convenio binacional con Fuerza Migrante para impulsar el desarrollo de las comunidades migrantes en ambos lados de la frontera.  

Aunado a esto, es menester crear una red de salud mental integrada por psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales ubicados en rutas migratorias; a su vez, construir o reforzar el tejido social comunitario al impulsar la toma de decisiones democrática, el trabajo colaborativo y la corresponsabilidad.

Ante esta situación, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) sabe que sólo a través de la implementación de estrategias que impliquen la responsabilidad y participación del sector público, privado y sociedad civil, se puede incidir en la migración infantil. 

Un ejemplo de ello,  son las acciones que realiza CMT encaminadas a la educación, como el programa de “aportación solidaria en tecnología”, cuyo objetivo es impactar en los índices de deserción estudiantil por falta de accesibilidad a un dispositivo móvil, tableta o computadora, así como 

Estas son sólo algunas de las acciones que CMT ha impulsado con el objetivo de contribuir al bienestar de las familias más vulnerables y que de ese modo, se sientan cobijadas y respaldadas, pues así es como, durante 23 años, se ha conducido: con un espíritu de solidaridad y corresponsabilidad ciudadana. 
Más de 1.65 millones de hogares mexicanos dependen de las remesas
CMT y Fuerza Migrante impulsarán acciones en beneficio de familias migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, 10 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Las remesas en México se han convertido en un ingreso importante tanto para las familias como para la economía nacional, pues representan el 2.8% del PIB. Si bien la actual pandemia ha dejado estragos severos en diversos sectores económicos, a casi siete meses de que se detectara el primer caso de Covid-19 en el país, las remesas que envían mexicanas y mexicanos desde el exterior a sus familias aumentó 18.10% mensual y registraron un incremento de 2.9% anual, esto según datos del Banco de México (Banxico).

Hasta el mes de mayo, los cerca de 1.65 millones de hogares que cuentan con este tipo de ingresos, recibieron 3,379 millones de dólares, lo que significa que, pese a la crisis por la pandemia y las medidas de distanciamiento social, se mantuvo una sólida entrada de remesas, garantizando así el sustento para las familias que dependen de éstas. 

Esta situación fue alentadora en el año 2019, en donde se recibieron cerca 36,048.64 millones de dólares por parte de ciudadanos residentes en el extranjero, por lo que hubo un aumento del 7.04% respecto a los 33,677 millones de dólares de 2018.

Banxico reportó que en el periodo enero - diciembre, la remesa promedio individual fue de 326 dólares, ligeramente superior a los 322 dólares del mismo lapso de 2018 y el número de operaciones pasó de 104.56 a 110.47 millones, la mayoría de ellas a través de transferencias electrónicas.

De acuerdo con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo especializado de la ONU, cada familia mexicana recibe aproximadamente 307 dólares mensuales en remesas, lo que significa el 60% de su ingreso mensual y esto convierte al país en el cuarto lugar como receptor de remesas por debajo de China, India y Filipinas.

México recibe remesas, principalmente, de los mexicanos que radican en EUA, Canadá y España. A pesar de la pandemia, quienes radican en el extranjero, saben que sus familiares dependen en gran porcentaje de lo que ellos envíen, ya que las remesas contribuyen a mejorar las condiciones de vida y bienestar de la población y sus comunidades, de ese modo, en algunas zonas se ha logrado reducir la incidencia de la pobreza; a su vez, han superado ampliamente el nivel de ingresos que se pudiera generar con cualquier otra actividad económica o productiva local o regional. 

Remesas y desarrollo comunitario

El Banco Mundial afirma que las remesas, más que ningún otro tipo de transferencia, tienen un marcado carácter progresivo en términos de la distribución del ingreso, especialmente en el caso de México, en donde los más beneficiados con ellas son hogares rurales y en situación de pobreza.

No obstante, la falta de una metodología y una perspectiva adecuada para la relación remesas-desarrollo, ha desencadenado una serie de deficiencias en la adecuada inversión de éstas por parte de las familias o comunidades. 

Ahora bien, es sabido que este ingreso permea la creación de fuentes de trabajo, tales como, albañilería, plomería, etc., en tanto que gran parte de las remesas se destinan a la construcción de viviendas, mejoramiento de éstas e, incluso, a la construcción de espacios públicos como parques o ayudas a la iglesia local. 

Algunos deciden emprender micronegocios, en su mayoría, encaminados al comercio local, donde las mujeres juegan un papel importante en tanto que son ellas quienes suelen quedarse y quedan a cargo de hijos e hijas, mientras que son los hombres los que emigran.

Impulso binacional “CMT - Fuerza Migrante”

Congregación Mariana Trinitaria y Fuerza Migrante firmaron un convenio cuyo objetivo es impulsar a las comunidades migrantes en EUA y México, de modo que se impulsen acciones en torno a diferentes temas; por ejemplo, la ampliación de metas a través de las remesas que se envían a México, retomando un esquema similar al ya extinto, 3x1.

En el tema del ahorro se podrá apoyar multiplicando los intereses y fomentando un estímulo que haga las veces de la devolución de los impuestos aplicados. Asimismo, los ahorros y sus rendimientos pueden ser utilizados y nuevamente multiplicados por los programas de CMT para acciones de mejoramiento de vivienda, educación y demás acciones que realiza CMT a través de Grupos Comunitarios. Todo ello, con beneficios para la familia y los migrantes en ambos lados de la frontera. 

Asimismo, otro enfoque está en que las remesas se canalicen por vías formales para así contribuir al desarrollo y fortalecimiento del sector financiero del país y de las familias ya que, al percibir remesas por medio de instituciones bancarias, podrán convertirse en clientes de éstas y poder acceder a diversos planes de crédito y financiamiento tanto para fines de consumo (vivienda, salud, educación, transporte, etc.); como para inversión productiva. 

De este modo, además de las acciones en vivienda y educación, se impulsarán coordinadamente por clubes y federaciones migrantes, proyectos productivos rurales y urbanos, seguridad social y salud, ecotecnologías, medio ambiente, saneamiento de redes de drenaje y agua potable; esto mediante inversión pública y social. Todo ello, por sólo citar algunas de las vertientes de acción e interés conjunto. 

Además, se trabajará con los grupos que radican en Estados Unidos para proporcionar seguros de vida, gastos médicos, repatriación en caso de fallecimiento y gastos funerarios. Por si fuera poco, los grupos migrantes podrán vincular a CMT con otros colectivos similares a ellos, organizaciones de la sociedad civil, federaciones y gobierno locales, tanto en México como en EUA, para fomentar más inversión en sus diferentes asentamientos.
Migración Mundial: al alza en la última década
Estados Unidos, Alemania, Arabia Saudita, Rusia, Reino Unido y los Emiratos Árabes, principalmente, son los países receptores de migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, 7 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- En el mundo, se estima que hay más 272 millones de migrantes internacionales, es decir, 3.5% de la población mundial. El número total de desplazamientos se encuentra en un nivel sin precedentes, con 41 millones de desplazados internos y casi 26 millones de refugiados, esto de acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En la última década, la migración internacional ha ido en aumento, especialmente en Europa y América del Norte, quienes se han convertido en las regiones con un mayor número de receptores y que, la mayoría de ellos, se desplazan entre países situados dentro de la misma región.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define al migrante como “alguien que ha residido en un país extranjero durante más de un año independientemente de las causas de su traslado, voluntario o involuntario, o de los medios utilizados, legales u otros”. 

De acuerdo a esta instancia, la migración internacional está liderada por Europa, pues alberga a 82 millones de personas, seguida por América del Norte con 59 millones, mientras que África del Norte y Asia Occidental hospedan a 49 millones.

Sin embargo, los datos recopilados demuestran que, pese a que Europa y Norteamérica alojan al mayor número de migrantes, la población que se desplazó al norte de África, Asia Occidental y el África Subsahariana, creció rápidamente.

La ONU indicó que los países que recibieron más migrantes en el año 2019 fueron Estados Unidos con 51 millones; Alemania y Arabia Saudita con unos 13 millones, respectivamente; Rusia con 12 millones; Reino Unido con 10 millones y los Emiratos Árabes Unidos con 9 millones.

Asimismo, establece, que un tercio de todos los migrantes internacionales proceden de sólo diez países. Quien encabeza la lista es la India con 18 millones de personas, seguida de México con por los 12 millones de mexicanos que viven en el extranjero, junto a 11 millones de chinos y 10 millones de rusos.

Uno de cada siete migrantes internacionales es menor de 20 años, es decir, el 14% de la población migrante mundial. Además, tres de cada cuatro migrantes internacionales, lo que equivale a unos 202 millones, están en edad laboral, fijada entre los 20 y los 64 años.

En la distribución por sexos, las mujeres representan poco menos de la mitad de todos los migrantes internacionales en 2019 y disminuyó ligeramente, del 49% en 2000 al 48% en 2019. La mayor proporción de mujeres migrantes se registró en América del Norte con el 52%; Europa el 51% y la más baja en el África Subsahariana, con 47%, mientras que en el África septentrional y Asia occidental se registró un 36%.

Migración en México 

La migración en México está ligada a un conjunto de fenómenos, entre los que podemos destacar, problemas económicos, pobreza, incremento de las desigualdades y la lucha por lograr un mejor nivel de vida, la inseguridad y el desempleo. Es así como las y los mexicanos salen del país y alcanzar su meta de arribar a Estados Unidos de Norteamérica, en donde le esperarán diferentes problemas y precariedades para lograr el sueño americano. 

De acuerdo con Migration Policy Institute, las y los mexicanos constituyen el grupo de extranjeros más numeroso en Estados Unidos, se estima que representan el 25% de los 44.5 millones de inmigrantes que había en 2017. Los estados que albergan el mayor de número de esta población son California con un 35% de la migración; en segundo lugar, está Texas con el 21.7% y, en tercer lugar, Arizona con un 5.9%. En estos estados la población de origen mexicano llega a ser la tercera parte de su población total. 

En menor cantidad está el estado de Illinois, cuya ciudad más importante, Chicago, continúa siendo una receptora de gran cantidad de migrantes; en él, la población de origen mexicano llega ser el 14.5% del total de su población. En otros estados como Oregón, Washington, Idaho, Utah, Colorado y Kansas; la población de origen mexicano llega a superar el 10% del total estatal.

La migración entre México y Estados Unidos se ha descrito como un fenómeno que ha generado la existencia de una cultura migratoria, la cual está muy arraigada en ciertas regiones y localidades; muestra de ello, es que, en algunos municipios del país, comunidades enteras dependen de las remesas, prácticamente mueve su economía al ser el único sustento.   

Las y los migrantes mexicanos contribuyen a crear una riqueza importante en los Estados Unidos y enseguida, a trasladar miles de millones de dólares a la sociedad y economía mexicanas; esta riqueza es más alta que la generada por la explotación del petróleo.
CMT y CONAVI firman convenio de colaboración
Las primeras acciones entre CMT y CONAVI se concentrarán en las familias de ocho pueblos yaquis en el estado de Sonora, en donde se intervendrán más de mil 500 viviendas.

OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA, SEPTIEMBRE DE 2020.- Congregación Mariana Trinitaria (CMT) y la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) firmaron un convenio de colaboración cuyo objetivo será atender y mitigar carencias sociales referentes al sector de vivienda, además, permitirá detonar el desarrollo social y el bienestar, en particular, de aquella población en situación de pobreza, vulnerabilidad y rezago social.

Durante este acto, que se realizó en las oficinas administrativas de CMT, se contó con la presencia de la Presidenta y el Director General de esta asociación civil, la Licenciada Érika Leyva Mendoza y el Ingeniero David Leyva Mendoza, respectivamente, así como la Directora General de la CONAVI, la Doctora Edna Elena Vega Rangel; quienes se congratularon por esta alianza estratégica, pues potenciará a este sector en todo el país. 

Durante su intervención, la presidenta de CMT destacó que, mediante este convenio, se impulsará el Programa de Vivienda Social, mismo que beneficiará a poblaciones mayoritariamente indígenas, jefas de hogar, población que haya sido afectada por fenómenos naturales, asentamientos en situación de riesgo, población que habita en zonas urbanas o rurales con alto o muy alto índice de marginación y/o en zonas con altos índices de violencia e inseguridad.

Érika Leyva Mendoza dijo que, “este trabajo en conjunto, permitirá beneficiar a grupos sociales en situación de vulnerabilidad por riesgo, por ingreso o por condiciones sociodemográficas y migrantes mexicanos en el extranjero y de retorno. Además, para ampliar la cobertura de atención a las familias, se incrementarán y potencializarán los alcances, metas y efectividad del presupuesto destinado mediante el otorgamiento de subsidios, para acciones de vivienda”.

“Nos sentimos muy contentos por este convenio, esto demuestra el compromiso de ambas instituciones en apoyar a las personas que más lo necesitan, destacando la colaboración de CONAVI en la suma de esfuerzos y voluntades que respaldan la confiabilidad de Congregación Mariana Trinitaria y estos 23 años de trabajo”, puntualizó.   

Asimismo, destacó que dentro de los siete elementos de una vivienda digna están que sea habitable, segura y que cuente con todos los servicios básicos, por lo tanto, este convenio representa la voluntad, la suma, el sueño, pero sobre todo la necesidad de millones de personas que esperan acciones concretas en este sector. 

A su vez, David Leyva Mendoza, aseguró que esta firma permitirá potencializar los recursos con CMT, el cual será posible a través de la vertiente de gestión de Ampliación de Metas, lo que ayudará a acrecentar los objetivos y los sectores a los cuales se van a dirigir estas acciones de vivienda, “pues CMT no hace casas, sino que crear hogares en beneficio de las familias mexicanas”. 

El Director General de CMT añadió que, con este convenio, ambas instituciones brindarán soluciones integrales, ya sea para la construcción, ampliación y/o el mejoramiento de vivienda, el acceso a servicios básicos y ecotecnias; lo que permitirá ampliar sus oportunidades de acceso a una vivienda digna y decorosa, que coadyuvará positivamente en sus condiciones de habitabilidad. 

“Es la gente la que inspira a instituciones como nosotros y a los mismos gobiernos, a que nos solidaricemos, a que tendamos lazos de desarrollo y que estos se perfeccionen en un techo, en una vivienda, en donde se resguarden, en donde los pequeños puedan crecer y, sobre todo, podamos incidir en un pedacito de suelo de este grandioso país”, enfatizó.  

Por su parte, la Doctora, Edna Elena Vega Rangel, explicó que, “como primera parte de este convenio, se podrá trabajar hasta el 31 de diciembre de 2020, mismo que será de acuerdo con las reglas publicadas en el Diario Oficial de la Federación del programa de vivienda social”. 

Destacó que desde la dependencia a su cargo se tiene mucha expectativa para iniciar con una larga y duradera relación de trabajo, en beneficio de las familias más vulnerables del país que tanto lo requieren.

“Hoy en día la CONAVI es una institución que está con la gente, vamos a iniciar con los pueblos yaquis, no es un tema menor, no los vemos como asistencialista ni de otra magnitud. Para nosotros la vivienda es un derecho, por lo tanto, el Estado Mexicano está obligado a garantizar el cumplimiento de éste; por eso, este convenio significa justamente tener un mayor alcance para demostrarnos que las cosas se pueden hacer diferente”, puntualizó.  

Finalmente, la directora de la CONAVI destacó que este convenio es un primer paso para cumplir con la misión social del sector: el de proporcionar soluciones de vivienda asequible y de calidad a las y los mexicanos que no pueden acceder al mercado hipotecario formal privado.

Las primeras acciones en conjunto se detonarán en beneficio de las familias concentradas en ocho pueblos yaquis en el estado de Sonora. Se estará trabajando en las modalidades de vivienda nueva, ampliación o mejoramiento, a casi mil 500 familias que viven en pobreza extrema y sin acceso a la infraestructura y servicios mínimos para vivir.

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CONTENIDO GRÁFICO


INTERNACIONAL

Tras pandemia, el mundo padece hambre
De acuerdo con el Banco Mundial, al menos 88 millones de personas ingresarán a la pobreza extrema al cierre del año, con lo que sumarán 729 millones en esta condición, la mayoría por causas atribuidas a la Covid-19.

 
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, julio del 2021. – Serán 120 mil niños los que morirán por desnutrición luego de la pandemia de Covid-19, emergencia sanitaria que vino a agravar la situación de carencias en las que de por sí vivían, así lo detalla el informe: “Las dimensiones de la pobreza mundial en 2020”, de la Cámara de Diputados, en un análisis a datos del Banco Mundial.

El incremento de la pobreza extrema durante 2020 es un hecho atribuible a las afectaciones provenientes de la propagación de los contagios de Covid-19, a conflictos armados y políticos presentes en distintos países, así como a los daños infringidos al planeta por cambio climático global.

El organismo afirma también que, en presencia de la pandemia, alrededor de 130 millones de personas en el mundo están al borde del hambre. Ellas se suman a los 690 millones en situación de carencia alimentaria (8.9 por ciento de la población mundial). 

Por otra parte, tres mil millones de personas padecen la ausencia de una dieta equilibrada. De continuar esta tendencia, en el año 2030, el número de personas con hambre superará 840 millones (9.8 por ciento de la población mundial).

El análisis destaca que el mundo atravesó por un periodo de desaceleración económica en los años previos a la pandemia. Ya adentrados en la contingencia sanitaria provocada por la propagación de la Covid-19, tuvo lugar una profunda crisis económica en innumerables secuelas. 

Muchos países experimentaron tasas negativas de crecimiento del producto y una fuerte contracción del producto interno bruto mundial per cápita al cierre de 2020 estimada en un rango de 5 a 8 por ciento.

Ante este adverso escenario económico, las previsiones para la pobreza para el año 2021 se sitúan en un aumento de la tasa de pobreza mundial de 1.2 y 1.4 por ciento, respectivamente, quedando ubicada en un rango de 9.1 y 9.4 por ciento en relación con la población total.

Los efectos de la pandemia serán devastadores, insiste el informe de la Cámara de Diputados, de forma que, en 2030, 6.7 por ciento de la población mundial vivirá por debajo de la línea internacional de pobreza.

 

DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DEL HAMBRE EN EL MUNDO

51.5 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en África.

39.2 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Asia.

7.9 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en América Latina.

0.9 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Norteamérica y Europa.

0.4 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Oceanía.

 

 

 

Covid-19 frena avance en combate a pobreza

La reducción en la tasa de pobreza extrema mundial de 10.1 y 9.2 por ciento registrada en los años 2015 y 2017, respectivamente, permitieron a unos 689 millones de personas que antes vivían con menos de 1.90 dólares diarios situarse por encima de esa línea de pobreza extrema. 

En 2017, el 24.1 por ciento de la población mundial vivía con menos de 3.20 dólares diarios y 43.6 por ciento con menos de 5.50 dólares diarios. En 2020, muchas de las personas que salieron de la pobreza extrema podrían sumirse nuevamente en ella como consecuencia de la Covid-19, afirma la Cámara de Diputados de México.

Según estimaciones preliminares del Banco Mundial, entre 88 y 115 millones de personas van a ingresar en la pobreza extrema para sumar un total de entre 703 y 729 millones al cierre del 2021.

La mayor proporción del segmento de población pobre afectada por la pandemia vivirá en centros urbanos sobrepoblados, empleándose en trabajos informales y en los sectores económicos más afectados por el confinamiento y el distanciamiento social. 

La región del mundo con mayor exposición al incremento del número de personas pobres son los países de África Subsahariana (República Democrática del Congo, República del Congo, República Centroafricana, Chad, Camerún, Gabón y Guinea Ecuatorial); cuya población total asciende a 900 millones. 

“Allí, entre 26 y 40 millones de seres humanos podrían caer en pobreza extrema para 2020 en un escenario influenciado por el Covid-19”, destaca el análisis.

Mundo laboral y trabajo precario 

Los estragos de la Covid-19 en el empleo mundial comenzaron a sentirse desde los primeros meses de la pandemia con la consecuente pérdida de ingresos en la población trabajadora. 

Los choques económicos en la oferta y la demanda de bienes y servicios ocasionados por la pandemia lo han resentido, pero con mayor intensidad las personas pobres, con trabajo precario, escasa instrucción y calificación, nula capacidad de ahorro, sin acceso a la protección social e imposibilidad de laborar desde el hogar. 

Como consecuencia del derrumbe económico es inevitable la presencia de una mayor duración del periodo de búsqueda de empleo para las personas en situación de desempleo o quienes cerraron sus negocios, lo que llevará a la pobreza a millones de personas en el mundo.

Impulsar la agricultura significa erradicar la pobreza
De acuerdo con datos del Banco Mundial, impulsar la agricultura es hasta cuatro veces más efectivo que trabajar en otros sectores para elevar los ingresos de las personas en situación de pobreza.

 
Oaxaca de Juárez, Oaxaca. -El desarrollo agrícola constituye uno de los medios más importantes para poner fin a la pobreza extrema, impulsar la prosperidad compartida y alimentar a una población que se espera llegue a nueve mil 700 millones de habitantes en 2050, señala un informe del Banco Mundial.

“El crecimiento de la agricultura puede resultar hasta cuatro veces más eficaz que el de otros sectores para elevar los ingresos de los más pobres. Según un análisis realizado en 2016, el 65 por ciento de los adultos pobres que trabajan, vive de las actividades agrícolas”, detalla el organismo internacional.

La agricultura también es crucial para el crecimiento económico: en 2014, el sector agrícola representaba un tercio del producto interno bruto (PIB) mundial. 

Sin embargo, el crecimiento económico impulsado por la agricultura, la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria se encuentran en riesgo, ya que el cambio climático podría disminuir los rendimientos de los cultivos, especialmente en las regiones con mayor inseguridad alimentaria. 

Además, las actividades agrícolas y forestales y los cambios en el uso de la tierra son responsables del 25 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Las medidas de mitigación en el sector de la agricultura son parte de la solución en la lucha contra el cambio climático.

 

Exportaciones agrícolas de ALC por destino

51 por ciento al resto del mundo

21 por ciento a China

15 por ciento a Estados Unidos

13 por ciento dentro de América Latina y el Caribe

 

Importaciones agrícolas de ALC por origen

44 por ciento Estados Unidos

34 por ciento dentro de América Latina y el Caribe

20 por ciento resto del mundo

2 por ciento de China

 

 

América Latina, una región de contrastes en la agricultura

A nivel mundial, la agricultura y los sistemas alimentarios de la región de América Latina y el Caribe (ALC) han sido merecidamente reconocidos como de los más exitosos del planeta por alimentar a una población en rápido crecimiento, facilitando el desarrollo económico, promoviendo la urbanización, generando exportaciones sustanciales y ayudando a reducir el hambre y la pobreza global. 

Sin embargo, a pesar de estas importantes contribuciones, la imagen pública de dinamismo, productividad y eficacia de la agricultura y los sistemas alimentarios de la región refleja sólo una parte de una realidad más compleja, afirma una investigación del Banco Mundial denominada Panoramas Alimentarios Futuros, Reimaginando la Agricultura.

“Los impresionantes logros obtenidos se han producido a expensas de elevados costes medioambientales y para la salud. La agricultura de ALC utiliza más de un tercio de la superficie total, consume prácticamente tres cuartos de los recursos de agua dulce y genera casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la región”, afirma.

Además, a pesar del estable superávit de producción de alimentos, millones de personas de ALC pasan hambre regularmente o sufren malnutrición y enfermedades asociadas. En resumen, los éxitos de la región en lo que se refiere a alimentar a la población y exportar alimentos al resto del mundo, suponen altos costes para las personas y para el medio ambiente.

El Banco Mundial señala que no será fácil convencer a los responsables de las políticas de la necesidad de abordar esta cuestión. La visibilidad decreciente de la agricultura y la ganadería en una región que está urbanizándose rápidamente ha contribuido a la percepción de que la agricultura ha perdido importancia y es posible desviar la atención hacia otras prioridades. 

Esta percepción es errónea porque la función desempeñada por la agricultura no ha disminuido. Por el contrario, la agricultura y los sistemas alimentarios suponen una contribución vital para un conjunto diverso de objetivos de desarrollo, que incluyen el crecimiento, la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y nutricional; así como, la resiliencia climática.

 

CON EL EJEMPLO

Como muestra de que, con trabajo en equipo, las estrategias dan resultado. Congregación Mariana Trinitaria, A.C., (CMT) apoyó con el subsidio de 667 toneladas de semillas, además de 327 toneladas de fertilizantes, para la siembra en esta temporada a los productores de Guerrero, Chihuahua. Un total de 456 productores y sus familias fueron beneficiados.

Las autoridades municipales agradecieron el apoyo por parte de CMT y recordaron que esta demarcación es de las más importantes de Chihuahua en la producción agrícola, con más de tres mil personas que se dedican a este sector; lo que significa que el 14 por ciento de los productores fueron beneficiados con esta acción inicial.

 

Es momento de impulsar la agricultura

La agricultura y los sistemas alimentarios de ALC están desempeñándose por debajo de lo esperado. Han tenido una respuesta lenta frente a los cambios en el medio ambiente global y muchos siguen basándose en métodos de producción centenarios que están desactualizados, son ineficaces y dañinos para las personas y el medio ambiente; afirma el Banco Mundial.

“Cada vez hay más evidencias que dejan claro que la trayectoria actual es técnicamente ineficaz, socialmente injusta, medioambientalmente no sostenible y fiscalmente irresponsable. Es obvio que seguir como hasta ahora no es una opción”, agrega el organismo internacional.

Sin embargo, considerando el futuro, las perspectivas de cambio siguen siendo inciertas. Las características necesarias de los futuros sistemas agrícolas y alimentarios son conocidas, pero poner en práctica dichas características requerirá cambios fundamentales y existen muchas amenazas que podrían impedir que esos cambios tuvieran lugar.

Países nórdicos son los más felices del mundo
Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia son considerados por la ONU como los países más felices del mundo; en cambio, las naciones africanas tienen a los habitantes con la menor felicidad.

 
Oaxaca de Juárez, Oax. marzo de 2021.- Democracias funcionales, acceso a derechos políticos, falta de corrupción, confianza entre ciudadanos, seguridad sentida, cohesión social, igualdad de género, la distribución equitativa de los ingresos y el alto Índice de Desarrollo Humano hacen de los países nórdicos los más felices del mundo.

El 20 de marzo, desde el 2013, se celebra el Día Internacional de la Felicidad, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que reconoce que la felicidad, hoy, está seriamente amenazada. El camino hacia la misma requiere de valores fundamentales como la amabilidad y la compasión, especialmente en tiempos de crisis, como la pandemia del Coronavirus.

Y es precisamente la ONU, que en su Informe Mundial de la Felicidad 2020 revela que cinco de los 10 países más felices del mundo son nórdicos, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia; que han estado entre los diez primeros desde que se realiza el informe.

“No importa si miramos el estado de la democracia y los derechos políticos, la falta de corrupción, la confianza entre los ciudadanos, la seguridad sentida, la cohesión social, la igualdad de género, la distribución equitativa de los ingresos, el Índice de Desarrollo Humano o muchas otras comparaciones globales; uno tiende a encontrar los países nórdicos en los primeros lugares del mundo”, indica el informe.

 

LOS 10 PAÍSES MÁS FELICES
·         Finlandia ·         Dinamarca ·         Suiza ·         Islandia ·         Noruega ·         Países Bajos ·         Suecia ·         Nueva Zelanda ·         Austria ·         Luxemburgo

 LOS 10 PAÍSES MENOS FELICES
·         Afganistán ·         Sudán del Sur ·         Zimbabue ·         Ruanda ·         República Centroafricana ·         Tanzania ·         Botsuana ·         Yemen ·         Malawi ·         India



 

Al revisar los estudios, las teorías y los datos existentes detrás del Informe sobre la felicidad en el mundo, las explicaciones sobre el nivel de felicidad de los países nórdicos incluyen factores relacionados con la calidad de las instituciones, como beneficios de bienestar confiables y extensos, baja corrupción y una democracia y un estado que funcionan bien. 

Además, los ciudadanos nórdicos experimentan un alto sentido de autonomía y libertad, así como altos niveles de confianza social entre ellos, que juegan un papel importante en la determinación de la satisfacción con la vida. 

Sin muchos cambios en el índice

De acuerdo con el informe de la ONU, los 20 países más felices del mundo son los mismos que los del año anterior, destacando también que, en las ocho ediciones del Informe, cuatro países diferentes han ocupado la primera posición: Dinamarca en 2012, 2013 y 2016, Suiza en 2015, Noruega en 2017 y ahora Finlandia en 2018, 2019 y 2020. 

“Con su continua tendencia al alza, Finlandia consolidó su posición en el primer lugar, ahora significativamente por delante de una Dinamarca también en ascenso en el segundo lugar. Suiza se ubica aún más rápida en el tercer lugar, seguida de Islandia en el cuarto y Noruega en el quinto”, detalla el informe.

Los países restantes entre los diez primeros son los Países Bajos, Suecia, Nueva Zelanda y Austria en sexto, séptimo, octavo y noveno; seguidos este año por un recién llegado entre los diez primeros, Luxemburgo, que empuja a Canadá y Australia al undécimo y duodécimo lugar; seguido de Reino Unido en el puesto 13, cinco lugares más que en el primero informe mundial sobre la felicidad. 

El resto de los 20 primeros incluyen, en orden, Israel, Costa Rica, Irlanda, Alemania, Estados Unidos, República Checa y Bélgica. México ocupa el lugar 24.

 
CIUDADES MÁS FELICES DEL MUNDO
·         Helsinki, Finlandia ·         Aarhus, Dinamarca ·         Wellington, Nueva Zelanda ·         Zúrich, Suiza ·         Copenhague, Dinamarca ·         Bergen, Noruega ·         Oslo, Noruega ·         Tel Aviv, Israel ·         Estocolmo, Suecia ·         Brisbane, Australia
 
CIUDADES MENOS FELICES DEL MUNDO
 ·         Kabul, Afganistán ·         Sanaa, Yemen ·         Gaza, Palestina ·         Puerto Príncipe, Haití ·         Juba, Sudán del Sur ·         Dar es Salaam, Tanzania ·         Delhi, India ·         Maseru, Lesoto ·         Bangui, República Centroafricana ·         Cairo, Egipto



A nivel mundial, las evaluaciones de vida ponderadas por población cayeron drásticamente durante la crisis financiera de 2009, se recuperaron casi por completo en 2011 y luego cayeron de manera constante a un valor de 2019 aproximadamente al mismo nivel que su mínimo posterior a la crisis de una década antes.

“Estos movimientos globales enmascaran una mayor variedad de experiencias entre y dentro de las regiones globales. Las dinámicas regionales más notables incluyen el aumento continuo de las evaluaciones de vida en Europa central y oriental y su declive en Asia meridional”, indica el estudio.

 

CMT y soluciones para alcanzar la felicidad

Congregación Mariana Trinitaria, A.C. (CMT) está comprometida con el Desarrollo Sostenible, lo que, según la ONU, es imprescindible para que una sociedad alcance la felicidad.

CMT, a través de su Ecosistema de Bienestar, genera soluciones integrales para alcanzar un desarrollo de la sociedad, en ámbitos como vivienda, salud, educación, seguridad, energía, agua; entre otros. Para alcanzar esa meta, genera programas para apoyar a la población vulnerable.

 

Cambios más modestos han llevado a Europa Occidental al alza y a América del Norte más Australia y Nueva Zelanda a la baja, con promedios aproximadamente iguales para las dos regiones en 2019. 

En cuanto a las medidas de afecto, las emociones positivas no muestran tendencias significativas, mientras que las emociones negativas han aumentado significativamente, principalmente impulsadas por la preocupación y la tristeza en lugar de la ira.

Las remesas, el tercer pilar de las economías latinoamericanas
CMT desarrolla dos actividades paralelas para incentivar el ahorro y apoyar a los migrantes en el extranjero

MADRID, ESPAÑA, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de la COVID-19 ha ensanchado la brecha que ya existía entre las economías latinoamericanas y los demás países emergentes en su carrera hacia el crecimiento. La crisis sanitaria se ha cebado con una región donde el PIB, según el Fondo Monetario Internacional, se desplomará un 9,4% este año y el número de personas bajo el umbral de la pobreza pasará de 185 a 231 millones -4 de cada 10 latinoamericanos-, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

Con 6,5 millones de casos diagnosticados y cinco de sus países entre los diez con niveles más altos del mundo, Latinoamérica es ahora el centro de la pandemia. Esto agravará la situación ya de por sí extrema: era y sigue siendo la región más desigual del planeta. ¿Pero cuáles son los motores de sus economías?

Tres son las columnas que sustentan, a vista de pájaro, las economías de LATAM: las materias primas (principalmente productos del campo, energía y metales), los servicios (con turismo a la cabeza) y las remesas (el dinero que envían los emigrantes a sus familias). Ésta última, al contrario que las materias primas y los servicios, no ha dejado de crecer en la última década; erigiéndose, junto al gasto público, como un soporte fundamental -aunque precario- de millones de personas.

Millones de latinoamericanos, especialmente en México y Centroamérica, dependen íntegramente de lo que les envían sus familiares en Norteamérica o España.  Y aunque en marzo se temía lo peor, parece que durante los últimos meses el número de envíos se aproxima lentamente a cifras pre-COVID. Pero ¿cuáles son las causas de esta capacidad de resistencia de los migrantes latinos?

Empatía, tipos de cambio y ahorro

Gabriela espera en una fila ante el Western Union en el barrio madrileño del Puente de Vallecas.  Acaba de dar a luz y no le sobra el dinero, pero sabe que allá en Venezuela hace más falta todavía. Las dos personas que tiene delante hacen cálculos con el móvil para averiguar cuánto les supondrá el cambio de divisa. Y suspiran aliviados por haber sido prudentes y disponer de un colchón de cuatro dígitos en la cuenta.

Esa suele ser la realidad de un migrante medio en España y EE. UU. La resistencia de las remesas ante las adversidades se debe a tres causas, según los expertos. La primera, la disposición de los migrantes a ponerse en la piel de sus familiares y a enviar más dinero cuando vienen curvas. La segunda, unos tipos de cambio muy favorables de las principales monedas de la región. Y la tercera, el ahorro acumulado en los últimos años. 

Según resultados del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), los ingresos por remesas en Latinoamérica y el Caribe superaron los US$93.000 millones en 2019. Los países que recibieron más remesas fueron México, Guatemala y República Dominicana. En Sudamérica se destaca Colombia, que alcanzó una cifra récord de US$6.773 millones.

Como muestran los datos de diversos organismos, México es uno de los países que más remesas reciben en el mundo. El 97% de los mexicanos que se van de su país, migra hacia Estados Unidos, según Cemla. Cuando la economía estadounidense goza de buena salud, los migrantes ahorran, y eso se traduce en un aumento de las remesas. 

La relevancia de las remesas en el desarrollo de los países con ingresos bajos y medios es tal que fue incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU como una alternativa para reducir la desigualdad entre naciones y dentro de un país. La meta es que para el 2030 el costo de estas transferencias sea menor al 3% del envío total. Además, se busca que éstas impulsen una mayor inclusión financiera en los países en desarrollo.

Mensaje CMT

Ante esta realidad, Congregación Mariana Trinitaria - CMT desarrolla dos actividades paralelas para incentivar el ahorro y apoyar a los migrantes en el extranjero:

-          Por un lado, CMT mantiene desde hace años un programa de coinversión para multiplicar las remesas que un grupo de migrantes pacten enviar a México -con la formación de un grupo comunitario- con el objetivo de hacer mejoras en su lugar de origen. Gracias a la suma de voluntades del migrante, CMT y una institución extra; se destinan tres aportaciones a un mismo beneficio: el bien común de su comunidad.
 
-          Por otro lado, acabamos de firmar un convenio de colaboración con el movimiento binacional Fuerza Migrante para sumar acciones y voluntades en beneficio de los migrantes mexicanos. El objetivo principal es acelerar iniciativas de infraestructura y equipamiento en zonas expulsoras de migrantes; impulsar proyectos de salud e investigación, medio ambiente y turismo; vivienda y patrimonio; ahorro y acceso a sistemas financieros y de seguridad social; incluyendo el aprovechamiento de remesas, acceso a seguros de vidas y gastos médicos.

 
#SomosCMT

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Educación, pandemia y brecha digital
CMT diseñó el Programa de Aportación Solidaria para Tecnología y coadyuvar al ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación

OAXACA DE JUÁREZ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de Covid-19 ha obligado a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la población, entre ellas, niñas, niños y jóvenes tuvieron que suspender sus actividades educativas, obligando a las escuelas a cerrar sus instalaciones. 

Esta medida exigió a las escuelas a adoptar nuevas formas para impartir clases, la primera opción fue: clases “online”, no obstante, tanto en México como en otros países, se dejó ver el problema de la “brecha digital”.

La estrategia actual del gobierno pareciera ser que se queda corta pues, a pesar de que más del 88% cuenta con un televisor en casa, también se deben tomar en cuenta otros elementos, tales como la adquisición de un codificador de señal para quienes cuentan con una televisión analógica o la compra de una antena para quienes cuentan con una digital. 

Otro de los grandes protagonistas es el internet y la falta de acceso a éste, lo que está provocando, que muchos menores de edad queden rezagados en sus estudios, pues además no cuentan con un dispositivo como computador o tableta para ingresar de manera más idónea a sus clases.

En México, el acceso a conectividad digital y desigualdad social están relacionados directamente, lo que representa un grave problema, tanto para padres y madres de familias, escuelas y autoridades educativas. Pese a que ya está en marcha el nuevo ciclo escolar, aún existen muchas preguntas respecto a esta modalidad.

México es un país complejo geográficamente, pues así como tiene zonas de fácil acceso y urbanizadas, también existen asentamientos rurales e indígenas clavados en la montaña o en zona sinuosas que complican el acceso de las redes de conectividad, pues ligado a esto, muchas de estas zonas no cuentan con electricidad, lo cual es irónico porque aunque adquieran un equipo electrónico, no podrán realizar sus actividades. 

Estrategia “Aprende en Casa”

La solución que encontró el gobierno de México ante esta situación fue utilizar a cuatro televisoras privadas del país para que sean éstas las encargadas de educar a las niñas y niños con validez oficial, por ello, más de 30 millones de estudiantes, están siendo educados a través de estas transmisiones.

Esto ha generado controversia, ya que en muchos casos, no se pueden encontrar los canales o las clases que fueron diseñadas para esto, tiene un mensaje erróneo; además de que los alumnos necesitan de retroalimentación para reforzar el aprendizaje, situación que se deja de lado ya que la televisión es un medio unidireccional. 

Además, se carece de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos disponibles para estudiantes y docentes, en diversas asignaturas y grados escolares. Por lo tanto, el uso de herramientas para la educación a distancia, por parte de personas que tienen capacidad económica y tecnológica, está incrementando las desigualdades con quienes no tienen dichas opciones. 

Es sabido que los efectos reales de la Covid-19 en la educación no se sabrán con exactitud, hasta dentro de algunos años, una vez que sea posible palpar los estragos.

Educación en cifras 

De acuerdo con Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa A.C.,  en su artículo “Impacto educativo del COVID-19 en México”, indica que para saber el impacto en educación, es necesario tomar en cuenta los datos del acceso que tiene la población mexicana a las nuevas tecnologías y su disponibilidad en los hogares; por ejemplo, de quienes estudian educación básica, el 10% no tienen televisión, lo que equivale a cerca de 2.5 millones de escolares.

Además, el 50% no tienen una computadora conectada a Internet, es decir, aproximadamente 12.5 millones de estudiantes; aunado a esto, se debe conocer la gran limitación que tienen los docentes para utilizar las computadoras con fines pedagógicos, así como de la carencia de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos.

El análisis de “Desarrollo humano y Covid-19 en México”, del Plan Estratégico del PNUD (2018-2021), indica que se perderían 800 mil estudiantes en el tránsito de secundaria a preparatoria; 593 mil abandonarían sus estudios universitarios y 38 mil 567 los de posgrado, para un total de un millón 431 mil 567 alumnos.

CMT y el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología

Ante esta situación, desde Congregación Mariana Trinitaria (CMT) hacemos un llamado a padres y madres de familia, a las autoridades educativas, docentes y autoridades de los tres niveles de Gobierno a que sumen voluntades y, con ello, trabajar coordinadamente para mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Esta suma de esfuerzos empieza a ser visible en algunos municipios, por ejemplo, en Michoacán con la Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), la cual el pasado lunes realizó la entrega de 100 tabletas y, el día de hoy, la entrega de 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT pondrá el 30% del valor total comercial, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes, pondrán el 50% restante; ambas entregas fueron realizadas tanto a alumnos como padres de familia. Asimismo, en Nava, Coahuila, se estarán entregando 455 tabletas el próximo 18 de septiembre, a través de un sistema de becas implementado por el Gobierno Municipal. 

Este programa tiene el objetivo de coadyuvar en el ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación, de modo que se proporcionarán subsidios a equipos electrónicos y de conectividad, sobre todo, en comunidades de alta o muy alta marginación y rezago social.

También se les invita a las y los tutores a no permitir interrupciones en la escolaridad de sus hijas e hijos, que los apoyen a brindar las mejores condiciones para su estudio y, de ser necesario, que las autoridades educativas y docentes busquen mecanismos y capacitaciones constantes a fin de dar un mejor apoyo académico a las futuras generaciones.
Los retos en la educación que deja la COVID-19 a nivel mundial
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos

MADRID, ESPAÑA, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- El 8 de septiembre fue el Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra para recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas y la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. 

El acceso a la educación es un derecho humano y está recogido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS.

Según la UNESCO, 773 millones de adultos y jóvenes en todo el mundo carecen de competencias básicas de lectoescritura. La reciente crisis del COVID-19 ha supuesto un recordatorio de los principales desafíos de la humanidad en este ámbito. 

El cierre casi mundial de los colegios causado por la contingencia ha perturbado la educación, afectando a más del 91% de los estudiantes y el 99% de los maestros.

Definida por más de 80 Estados Miembros, la UNESCO ha definido una estrategia de alfabetización 2020-2025 que incluye cuatro ámbitos estratégicos prioritarios:

·         Apoyo a los Estados Miembros en la elaboración de políticas y de estrategias nacionales en materia de alfabetización;
·         Respuesta a las necesidades de aprendizaje de los grupos desfavorecidos, en particular las mujeres y las niñas;
·         Utilización de tecnologías digitales para ampliar el acceso y mejorar los resultados de aprendizaje;
·         Seguimiento de los avances y evaluación de las competencias y de los programas de alfabetización.

Pero ¿conseguiremos alcanzar el cuarto ODS -Educación de calidad- en los países en vías de desarrollo a pesar de las consecuencias que dejará la pandemia en los sistemas de educación? 

Reducir el impacto de la pandemia

El déficit en el sistema educativo de los países del sur global no empezó con la crisis sanitaria. A pesar de los avances, los problemas de siempre persisten. Para que el árbol de la educación se desarrolle necesita que lo reguemos principalmente en tres de sus raíces: recursos, motivación de los alumnos y acceso a las herramientas digitales.

Desgraciadamente, la pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos.

La ayuda total a la educación disminuirá hasta un 12% en 2022. Además, el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. En cuanto a la brecha digital, las soluciones de enseñanza a distancia simplemente no son una opción para 580 millones de estudiantes en países de ingresos bajos y medios.

A estos parásitos que destruyen sus raíces, aún siendo nuestra principal preocupación, hay que sumarles otros más. Una vez que el árbol prospera, necesita de cuidados especiales para que siga creciendo. La savia que recorra sus ramas debe estar alimentada de innovación y de profesores con habilidades blandas y tecnológicas. 

Hay una clara falta de entornos de aprendizaje abiertos, flexibles e innovadores. Al mismo tiempo, la ausencia de competencia y fluidez digital equivale hoy al analfabetismo de ayer. Por tanto, los docentes también estarán necesitados de formación específica en este ámbito para ser más eficientes con su alumnado.  

El ámbito estratégico en el que trabaja CMT

Aliado con el tercer ámbito estratégico de la UNESCO mencionado más arriba, Congregación Mariana Trinitaria está impulsando la plataforma Territorium. Esta plataforma tiene por objetivo proporcionar contenidos educativos y capacitación en línea tanto a alumnos como a profesores, para facilitar la continuidad educativa durante y después de la pandemia.

Más de 317.000 alumnos y 18.000 profesores de Educación Media Superior del Estado de Puebla, han accedido ya de manera gratuita a la plataforma de gestión de aprendizaje; gracias a la colaboración entre el Gobierno de Puebla, Territorium Life y Congregación Mariana Trinitaria.

Con esta plataforma, los alumnos y profesores tienen acceso gratuito a educación, evaluaciones y rutas de aprendizaje de manera más personalizada y direccionada.

De no ser por Territorium, miles de estudiantes oaxaqueños hubieran padecido los estragos educativos, como aumento de rezago educativo y falta de seguimiento en el aprendizaje, debido a la suspensión de clases por #COVID19.

Buscamos reducir la deserción estudiantil en todos los niveles educativos, además de impulsar al desarrollo de competencias del estudiante y empoderar a alumnos y docentes en el manejo de plataformas digitales.

¿Quieres saber más de Territorium? ¿Te gustaría introducirla en tu organización?

Envíanos tus preguntas a cmt@cmt.org.mx y te responderemos de inmediato.

#SomosCMT 

#CadenadeEducación

#Ecosistemadebienestar 
Educación en tiempos de pandemia
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Con la pandemia actual surgieron muchas interrogantes respecto a varios temas, desde qué iba a pasar con la salud a nivel mundial, cuándo se tendría la vacuna, hasta pensar en las nuevas formas de convivencia; sobre todo, qué iba a pasar con los millones de estudiantes al regresar a las escuelas, cuáles serán los retos en la educación tras la pandemia, cómo será la educación; etcétera.

Es un hecho que la Covid-19 está cambiando dinámicas, hábitos, formas de convivencia y maneras de relacionarnos. Uno de los aspectos más afectados es el educativo. En México, por ejemplo, se inició el nuevo ciclo escolar y, por tanto, millones de estudiantes han tenido que adaptarse a los diferentes medios que se están usando para poder tener acceso a sus clases, con el objetivo de evitar la propagación de este virus a través del contacto directo. 

Si bien se espera que esta situación no se prolongue por mucho tiempo, es importante no bajar la guardia para que, cuando existan las condiciones de salud óptimas, el regreso a clases sea de manera exitosa. Así pues, tanto a padres y madres de familia, docentes y autoridades educativas deberán tomar las medidas necesarias y redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de la infancia.  

Ligado a esto, se deberá tomar en cuenta un enfoque escalonado para mantener seguros al estudiantado, profesores y personal de la escuela; ya que, para muchas familias, es esta la que genera las condiciones que muchas veces en casa no se pueden tener; por ejemplo, acceso a internet y computadoras de manera gratuita. Además, es el lugar en donde aprenden habilidades sociales y emocionales, hacen ejercicio y fomentan la reconstrucción del tejido social. 

Entre las medidas que se deberían tomar en cuenta al regreso a las escuelas, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), son:

·         Escalonar el comienzo y el cierre de la jornada escolar
·         Escalonar las horas de comer
·         Mover las aulas a espacios provisionales o al aire libre
·         Crear turnos para reducir el número de alumnos por clase
·         El agua potable y las instalaciones de saneamiento e higiene constituirán una parte esencial para reabrir las escuelas de forma segura
·         Examinar las opciones para mejorar las medidas de higiene, incluido el lavado de las manos y fomentar el protocolo de etiqueta (toser y estornudar sobre el codo)
·         Constante limpieza de espacios y la preparación de alimentos en condiciones de seguridad

El regreso en México

En el mes de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se estaba analizado la forma de abordar el regreso, pues consideraba que se debía de contar con un contenido pedagógico y socioemocional. 

Se previó que el regreso sería de manera escalonada, es decir, se asistiría dos veces a la semana dependiendo de la letra inicial del apellido, por ejemplo, de la “A-M” podrían asistir los lunes y miércoles, mientras que de la “N-Z” los martes y los jueves.

Además, este protocolo de regreso a clases, tiene nueve intervenciones para evitar contagios y mantener una sana distancia entre las y los alumnos.

·         Comités participativos de Salud Escolar
·         Garantizar acceso a jabón y agua o gel
·         Cuidado de maestros y maestras
·         Cubrebocas o pañuelo obligatorio
·         Sana Distancia
·         Maximizar el uso de espacios abiertos
·         Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones
·         Detección temprana (con un enfermo se cierra la escuela)
·         Apoyo socioemocional para docentes y estudiantes

CMT te apoya 

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) brinda ayuda mediante una plataforma educativa integral de baja conectividad, gamificada y lúdica, a distancia que permite apoyar a las madres y padres de familias, así como instituciones educativas en la generación de la ruta de aprendizaje de los alumnos, su seguimiento, su trazabilidad y las evaluaciones que garanticen el aprendizaje real; esto con el objetivo de reforzar y garantizar acciones educativas que garanticen educación real y de calidad, además de que se privilegie el cuidado y protección de la salud de los menores, aún en situaciones de desventaja tecnológica y de conectividad digital. 

Además, recientemente, CMT ha puesto en marcha el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología, el cual permite mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; mediante subsidios aplicables a la dotación de insumos tecnológicos que permitan reforzar sus actividades académicas, como: computadores, tabletas o laptops, conectividad (tiempo aire) y enlaces de voz y datos; mismos que están dirigidos para cualquier nivel educativo.  

La Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), en el estado de Michoacán, ha sido testigo de este programa. Ahí se entregaron en una sola acción: 100 tabletas y 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT aportó el 30% del valor total, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes aportaron el 50% restante. 

Entre otras acciones, CMT ha decidido reforzar los subsidios para el momento en que se autorice el regreso a clases, como: la mejora, construcción y equipamiento de espacios sanitarios; útiles escolares, uniformes, zapatos, y materiales didácticos; en la parte tecnológica, dispositivos electrónicos y conectividad digital; además de infraestructura que garantice el acceso humano al agua de calidad, como: equipo y material para captación pluvial, almacenamiento saludable del vital líquido, la dotación de materiales para la mejora de sistema integral de aguas, equipamiento para el adecuado saneamiento; entre otras. 
Educación superior ante la Covid-19
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados

OAXACA DE JUÁREZ, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Desde hace varios meses, las universidades de México y el mundo suspendieron sus clases debido a la pandemia de Covid-19, lo que forzó a estas instituciones a implementar acciones para no afectar a las y los jóvenes, por lo que, la educación en línea fue la solución ante esta problemática; sin embargo, no fue una tarea fácil para el estudiantado, debido a la carencia y la falta de acceso a las tecnologías y conectividad.

Estas no han sido las únicas limitaciones. Se pueden observar otro tipo limitantes debido a las restricciones de confinamiento, muestra de ello, son aquellos estudiantes en programas en el extranjero, pues muchos no pudieron ser evaluados además de que no pudieron regresar a sus países de origen, ya que se les impidió viajar debido al cierre de las fronteras. 

Uno de los niveles más afectados es el superior, ya que muchos centros universitarios y personal docente no estaban preparados para este cambio; por tanto, las deficiencias se han hecho notar y los obstáculos son múltiples: desde tecnológicos, pedagógicos y hasta financieros.

Se estima que, ante el cierre de las universidades por la pandemia, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados, lo que ha originado un despliegue acelerado de soluciones de educación a distancia para asegurar la continuidad pedagógica. 

Esto ha dejado ver los diferentes obstáculos, ligados a la falta de contenido pedagógico online apegado a los planes de estudio, así como la falta de capacitación por parte de gran parte del personal docente acostumbrado al sistema presencial y, sobre todo, a la dificultad de adaptación tecnológica. 

De este modo, las desigualdades en el aprendizaje se han ampliado y, lamentablemente, ha aumentado la marginación en las y los jóvenes con desventaja económica, de modo que, corren el riesgo de que no continúen con sus estudios. Además, el personal docente también se encuentra en desventaja, ya que ante la reducción de los puestos de trabajo o de cargas de horario, tendrán que ajustarse ante la posible reducción de la matrícula. 

Además de la falta de conectividad y equipos óptimos, se suman los factores distractores al estar conectados en línea, la ansiedad general provocada por la Covid-19 y, por último, la situación económica tan incierta que viven muchos países en el mundo. 

En México, las universidades públicas del país han iniciado con fechas de inscripción y reinicio de clases, en donde la modalidad será a distancia. Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), inició el ciclo este 21 de septiembre en modalidad remota, no obstante, más de 127 mil estudiantes de esta casa de estudios no tendrán acceso a internet.  

Recomendaciones

El Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), emite una serie de recomendaciones que debe tomar la educación superior, entre las cuales podemos mencionar: 

·         Utilizar regularmente el propio sitio web y las redes sociales para que la comunidad universitaria esté puntual y verazmente informada sobre la Covid-19.
·         En Instituciones que cuenten con facultades de medicina o escuelas de salud pública faciliten el desarrollo de cursos de libre acceso sobre la Covid-19 y que contribuyan, de este modo, a una mayor calidad de la educación sanitaria de la población en general y a conformar una actitud positiva hacia la investigación científica. 
·         Cancelar o posponer los programas de intercambios internacionales o de salidas al extranjero, por lo menos aquellos que incluyan entradas o salidas de países afectados, tanto de estudiantes como de profesorado e investigadores.
·         La utilización de la propia plataforma de aprendizaje en línea o el campus virtual para seguir facilitando el aprendizaje de los estudiantes a distancia. En el caso de que no se disponga de ninguna propia, instalar alguna de las múltiples aplicaciones y plataformas educativas, teniendo presente que parte de los estudiantes tal vez sólo puedan utilizar dispositivos móviles.

Mensaje CMT

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha iniciado proyectos encaminados a favorecer el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías, como el Programa de Aportación Solidaria, que dota a través de subsidios a insumos tecnológicos que permiten reforzar las actividades académicas, como computadoras, tabletas o laptops, conectividad y enlaces de voz y datos.

Además de las facilidades para acercar la conectividad de internet a las comunidades alejadas y que están ansiosas de adentrarse a los retos del mundo actual.

Al igual, consideramos que tanto Gobierno Federal, Estatal y Municipal sumen voluntades junto con la sociedad organizada para enfrentar esta situación y, en conjunto, trazar una línea para evitar mayores afectaciones a las juventudes y la sociedad en general, al tiempo de cubrir la mayor parte de las necesidades de la población. 


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