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Fenómeno de “El Niño” también se mide en salud

El fenómeno de El Niño suele explicarse a partir de sus efectos sobre las temperaturas, las lluvias y las condiciones meteorológicas. Pero sus consecuencias también llegan a un terreno mucho más cercano: la salud de las personas. Este año, ante la previsión de un episodio que podría intensificarse y extenderse hasta principios de 2027, la prevención sanitaria vuelve a estar en el centro de la conversación.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Hay fenómenos climáticos que parecen ocurrir lejos de nosotros, en el océano, en la atmósfera o en los mapas meteorológicos. El Niño es uno de ellos. Sin embargo, sus efectos terminan llegando a la vida cotidiana: al agua que bebemos, al aire que respiramos, a los alimentos que consumimos y, en determinadas circunstancias, a nuestra salud.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala que el episodio de El Niño se ha consolidado y prevé que continúe hasta principios de 2027, con una posible intensificación hacia una categoría muy fuerte. Sus efectos no serán iguales en todas las regiones: mientras algunas zonas pueden enfrentar sequías, calor y menor disponibilidad de agua, otras pueden experimentar lluvias intensas, inundaciones y alteraciones en sus sistemas de abastecimiento y saneamiento.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido que estos escenarios pueden incrementar diversos riesgos para la salud pública en las Américas, entre ellos enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, afecciones relacionadas con el calor, problemas respiratorios asociados con incendios forestales, inseguridad alimentaria e interrupciones en los servicios sanitarios. Los impactos pueden ser particularmente graves en comunidades que ya enfrentan pobreza, desplazamiento o acceso limitado a servicios esenciales.

La pregunta, entonces, ya no es solamente qué temperatura tendremos o cuánto lloverá.

La pregunta es qué tan preparadas están nuestras comunidades para enfrentar lo que viene.

Cuando el clima cambia, también cambian los riesgos sanitarios

Uno de los ejemplos más claros está en las enfermedades transmitidas por vectores. El dengue, el zika, la chikunguña y el paludismo están relacionados con organismos cuyo ciclo de vida puede verse influido por factores como la temperatura, la humedad y las precipitaciones.

Las condiciones ambientales pueden favorecer, en determinadas regiones y momentos, la reproducción y supervivencia de los mosquitos transmisores. La OPS ha señalado que El Niño puede contribuir a generar escenarios favorables para la transmisión de dengue y otras arbovirosis, por lo que resulta fundamental integrar la información climática a la vigilancia epidemiológica.

Pero existe una dimensión todavía más cotidiana.

Cuando una familia enfrenta una temporada de sequía y necesita almacenar agua, por ejemplo, los recipientes pueden convertirse en sitios de reproducción de mosquitos si no se mantienen adecuadamente. Cuando llegan lluvias intensas, los depósitos abandonados, los residuos y las acumulaciones de agua también pueden convertirse en criaderos.

Por eso, la prevención no comienza cuando aparece la fiebre.

Comienza antes.

Eliminar agua estancada, mantener los recipientes tapados, protegerse de las picaduras, fortalecer la vigilancia epidemiológica y ofrecer información clara a las comunidades son medidas sencillas que pueden reducir riesgos.

La salud pública, en este sentido, no depende únicamente de hospitales y medicamentos. También depende de lo que sucede alrededor de las viviendas.

El humo de un incendio puede convertirse en una emergencia sanitaria

Existe otro riesgo que suele quedar fuera de la conversación hasta que el humo llega a las ciudades: la contaminación atmosférica provocada por los incendios forestales.

Las condiciones de sequía y calor pueden favorecer escenarios propicios para la propagación del fuego en algunas regiones. Y cuando un incendio ocurre, sus consecuencias no necesariamente permanecen en el lugar donde comenzó. El humo puede desplazarse grandes distancias y deteriorar la calidad del aire.

Las partículas presentes en el humo pueden irritar las vías respiratorias y agravar padecimientos preexistentes. Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras enfermedades respiratorias pueden encontrarse entre las más vulnerables.

La OPS identifica precisamente el aumento de las afecciones respiratorias asociadas con incendios forestales y deterioro de la calidad del aire entre los riesgos sanitarios que deben considerarse ante los escenarios de El Niño.

Esto obliga a ampliar nuestra idea de lo que significa una emergencia ambiental.

Un incendio forestal no termina cuando se apagan las llamas. También puede continuar dentro de los pulmones de quienes estuvieron expuestos al humo.

Cuando falta agua, la salud también está en riesgo

El problema puede presentarse en sentido contrario.

Las lluvias intensas y las inundaciones pueden afectar las redes de abastecimiento, drenaje y saneamiento, especialmente en comunidades cuya infraestructura hidráulica es limitada o vulnerable.

Cuando el agua potable escasea, se contamina o resulta difícil acceder a ella, aumentan los riesgos sanitarios. La OPS identifica entre los posibles impactos de El Niño las enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos, incluido el cólera y otras enfermedades gastrointestinales.

La paradoja es evidente: demasiada agua puede ser un problema sanitario; muy poca agua también.

En ambos extremos, las desigualdades pesan.

Una comunidad con sistemas de almacenamiento, drenaje, saneamiento y atención médica adecuados tiene más herramientas para enfrentar una emergencia que otra donde una familia debe recorrer grandes distancias para conseguir agua, vive en una vivienda vulnerable o carece de servicios básicos.

Por eso, los fenómenos climáticos no afectan a todas las personas de la misma manera.

El clima puede ser el mismo.

La vulnerabilidad no.

La prevención comienza mucho antes de que llegue la emergencia

Esta es quizá una de las principales lecciones que deja El Niño: cuidar la salud no significa únicamente atender enfermedades. También significa construir las condiciones que permitan evitarlas o reducir su impacto.

La OPS recomienda fortalecer la vigilancia epidemiológica, integrar información climática y sanitaria, garantizar el acceso a agua segura y saneamiento, proteger la continuidad de los servicios de salud y reforzar la comunicación de riesgos y la participación comunitaria.

En otras palabras, la prevención empieza mucho antes de que una persona llegue a un consultorio.

Empieza con agua disponible.

Con una vivienda segura.

Con sistemas adecuados de almacenamiento y saneamiento.

Con información confiable.

Con comunidades organizadas.

Con servicios de salud capaces de responder oportunamente.

Y con instituciones que entiendan que los problemas sociales no ocurren de manera aislada.

Una familia que carece de agua segura puede enfrentar un problema sanitario. Una vivienda inadecuada puede aumentar su exposición a fenómenos extremos. La falta de información puede dificultar la prevención. Una interrupción en los servicios de salud puede convertir una enfermedad controlable en una emergencia.

Todo está conectado.

Del fenómeno climático al bienestar de las comunidades

Esta mirada integral permite entender por qué las acciones orientadas a mejorar las condiciones materiales de las familias tienen también una dimensión preventiva.

En este contexto, el trabajo de Congregación Mariana Trinitaria adquiere relevancia a partir de sus acciones vinculadas con agua, vivienda, infraestructura y bienestar, ámbitos que forman parte de las condiciones que determinan la capacidad de una comunidad para enfrentar escenarios adversos.

Contar con infraestructura para almacenar agua puede hacer una diferencia durante un periodo de escasez. Mejorar las condiciones de una vivienda puede reducir vulnerabilidades. Facilitar soluciones relacionadas con servicios básicos puede contribuir a que una familia tenga mayores herramientas para enfrentar una emergencia.

No significa sustituir la responsabilidad de los sistemas públicos de salud ni convertir una solución social en una respuesta médica.

Significa algo más amplio: entender que la salud también se construye fuera de los hospitales.

A esta perspectiva se suma la labor de los Centros de Medicina Preventiva Integral (CMPI), cuyo enfoque busca acercar servicios de salud a las comunidades y fortalecer una cultura de prevención. La atención médica, nutricional, psicológica y odontológica, entre otros servicios, permite identificar riesgos y atender necesidades antes de que determinados problemas se agraven.

Ante un escenario climático cada vez más complejo, esa anticipación adquiere un valor estratégico.

No podemos esperar a que aparezca la enfermedad

El Niño plantea una pregunta que va mucho más allá de la meteorología: ¿estamos preparados para proteger la salud de quienes tienen menos capacidad para enfrentar una emergencia?

La respuesta no depende exclusivamente de los hospitales. Tampoco de una sola institución.

Requiere coordinación entre autoridades, comunidades, instituciones de salud, organizaciones sociales, especialistas, sistemas de protección civil y ciudadanía. Requiere información que llegue a tiempo y decisiones que se tomen antes de que el problema alcance su punto máximo.

La OPS y la OMM han insistido precisamente en la necesidad de fortalecer la preparación y la acción anticipatoria frente a El Niño en las Américas. La lógica es sencilla: esperar a que ocurra una emergencia siempre resulta más costoso que prepararse para ella.

Por eso, hablar de El Niño también es hablar de corresponsabilidad.

De cuidar el agua antes de que falte.

De prevenir los criaderos de mosquitos antes de que aumenten los casos.

De proteger a las personas vulnerables frente al calor y al humo.

De fortalecer los servicios de salud antes de que una emergencia los rebase.

De mejorar las viviendas y la infraestructura antes de que llegue un fenómeno extremo.

Y, sobre todo, de comprender que la prevención no es una reacción ante el desastre: es una decisión que se toma mucho antes.

El Niño podrá modificar las temperaturas, las lluvias y los ecosistemas. Lo que no debería modificar es nuestra capacidad de anticiparnos.

Porque cuando una comunidad tiene agua segura, una vivienda digna, información, servicios de salud accesibles y capacidad de organización, no desaparece el riesgo, pero sí disminuye su vulnerabilidad.

La verdadera prevención empieza ahí: en construir comunidades capaces de resistir, responder y recuperarse antes de que la emergencia toque a su puerta.
Pobreza laboral en México vuelve a aumentar: alcanza 31.9% en el segundo trimestre de 2026

El indicador pasó de 30.7% a 31.9% en tres meses. Aunque el nivel es el más bajo registrado para un segundo trimestre, el repunte revela que millones de personas siguen sin obtener, mediante su trabajo, ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria. La persistencia de esta condición también aumentó y la brecha salarial entre mujeres y hombres prácticamente no se modificó.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Tener un empleo no siempre significa haber dejado atrás la pobreza. En México, millones de personas trabajan todos los días y, aun así, el ingreso que obtienen no es suficiente para cubrir el costo de la canasta alimentaria de su hogar.

Los datos más recientes vuelven a colocar esta realidad sobre la mesa. Durante el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral alcanzó **31.9% de la población**, de acuerdo con las estimaciones elaboradas a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). El indicador aumentó 1.2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre, cuando se ubicó en 30.7%.

La cifra, sin embargo, exige una lectura más cuidadosa. Aunque representa un incremento trimestral, también es 3.1 puntos porcentuales menor que la registrada en el segundo trimestre de 2025, cuando alcanzó 35%, y constituye el nivel más bajo para un segundo trimestre desde que existe la serie.

El mensaje de fondo es más complejo que un simple retroceso o avance: México ha conseguido mejorar el indicador en términos anuales, pero todavía enfrenta enormes dificultades para convertir el empleo en una vía estable hacia el bienestar económico.

Cuando trabajar no alcanza

La pobreza laboral es una medida particularmente reveladora porque permite observar una pregunta elemental: ¿el trabajo que realizan las personas alcanza para alimentar a sus hogares?

El Semáforo de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) utiliza información del panel rotativo de la ENOE y define la pobreza laboral como la situación en la que el ingreso laboral de las personas es inferior al costo de la canasta alimentaria.

Por eso, detrás del porcentaje existe una realidad que no puede reducirse a una estadística: familias que deben decidir qué gasto cubrir primero, trabajadores que necesitan combinar empleos, personas que aceptan condiciones laborales precarias o hogares que no cuentan con suficiente margen económico para enfrentar una enfermedad, reparar su vivienda o atender una emergencia.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reportó que durante el segundo trimestre de 2026 la población ocupada alcanzó 60 millones de personas, un máximo histórico, mientras que el ingreso promedio por hora llegó a 70.26 pesos. Al mismo tiempo, la pobreza laboral se ubicó en 31.9%.

La coexistencia de ambos fenómenos deja una lección importante: el desafío no consiste únicamente en crear empleos, sino en conseguir que esos empleos permitan construir una vida con mayor seguridad económica.

La pobreza también puede convertirse en una trampa

El problema se vuelve todavía más profundo cuando una persona no consigue salir de esta condición.

El CEEY ha llamado la atención sobre la persistencia de la pobreza laboral, un indicador que permite observar qué proporción de quienes se encontraban en pobreza laboral continúa en ella un año después. En el segundo trimestre de 2026, esta persistencia aumentó a 68%, frente a 65.6% en el primer trimestre.

Esto significa que la pobreza laboral no debe analizarse solamente como una fotografía de un trimestre, sino como una trayectoria. Para muchas personas, el problema no es atravesar temporalmente por una etapa de bajos ingresos, sino permanecer durante largos periodos en una situación que limita sus posibilidades de mejorar.

El propio CEEY había documentado previamente que, entre los hogares que se encontraban en pobreza laboral en el cuarto trimestre de 2024, 65.7% continuaban en esa condición un año después. En ese periodo, Guerrero, Oaxaca y Chiapas registraron niveles de persistencia superiores a 70%.

La pregunta, entonces, deja de ser únicamente cuántas personas tienen trabajo y pasa a ser otra, mucho más profunda: ¿cuántas tienen la posibilidad real de utilizar ese trabajo para cambiar su historia económica?

Mujeres: menos horas remuneradas, menores ingresos

La desigualdad laboral tiene, además, un rostro marcadamente femenino.

Al comparar el segundo trimestre de 2026 con el mismo periodo de 2025, la brecha salarial entre hombres y mujeres prácticamente no cambió: pasó de 23.9% a 23.7%.

La diferencia tampoco puede explicarse únicamente mirando el salario. Existe otra desigualdad menos visible, pero decisiva: el tiempo.

Durante el segundo trimestre de 2026, las mujeres trabajaron en promedio 37 horas remuneradas por semana, frente a 44 horas de los hombres. Son siete horas de diferencia, prácticamente una jornada laboral adicional cada semana.

El CEEY relaciona esta diferencia, entre otros factores, con la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado. Para muchas mujeres, la necesidad de cuidar a niñas, niños, personas mayores o familiares dependientes reduce el tiempo disponible para el empleo remunerado y puede conducirlas hacia jornadas más cortas o trabajos con mayor flexibilidad, frecuentemente dentro de la informalidad.

Así, la desigualdad se reproduce en varias dimensiones al mismo tiempo: ingresos, horas remuneradas, acceso a mejores puestos y posibilidades de movilidad económica.

De ahí la importancia de atender fenómenos como el llamado techo de cristal, que dificulta el acceso de las mujeres a posiciones de mayor responsabilidad, y el piso pegajoso, asociado con las barreras que las mantienen en empleos con menores ingresos y posibilidades de crecimiento.

El costo de vivir cuando el ingreso no alcanza

La pobreza laboral tiene una dimensión que las estadísticas económicas no siempre consiguen mostrar por completo: lo que sucede dentro de los hogares cuando el dinero no alcanza.

Un ingreso insuficiente no afecta únicamente la compra de alimentos. Puede retrasar el mantenimiento de una vivienda, dificultar el acceso a agua segura, aumentar el gasto energético, limitar las posibilidades educativas o hacer que una enfermedad represente una crisis financiera.

Por eso, combatir la pobreza laboral exige actuar en dos frentes simultáneos: mejorar la calidad y suficiencia de los ingresos laborales y reducir las presiones económicas que enfrentan cotidianamente las familias.

No basta con preguntarse cuánto gana una persona. También es necesario observar cuánto cuesta vivir, qué necesidades debe cubrir ese ingreso y cuánto margen queda después de satisfacerlas.

Bienestar: más allá del salario

En este escenario, las estrategias de bienestar que atienden las necesidades concretas de los hogares adquieren una dimensión complementaria.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT), a través de su Modelo de Ecosistema de Bienestar CMT, articula acciones en ámbitos como vivienda, alimentación, agua, salud, educación e inclusión productiva y financiera.

La lógica parte de una idea sencilla: cuando una familia consigue reducir el costo de una necesidad esencial, libera recursos que pueden destinarse a otras prioridades. El mejoramiento de una vivienda, el acceso a soluciones de agua, la alimentación o determinados bienes esenciales pueden contribuir a disminuir presiones sobre el presupuesto familiar, especialmente en hogares cuyos ingresos son limitados.

Esto no sustituye la necesidad de empleos dignos, ingresos suficientes, seguridad social ni políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades económicas. La complementa.

Porque salir de la pobreza no consiste únicamente en incrementar un ingreso. También significa construir condiciones para que una familia pueda enfrentar el presente sin comprometer permanentemente su futuro.

El verdadero desafío es que trabajar permita avanzar

Los datos del segundo trimestre de 2026 dejan una paradoja que México no puede ignorar.

Por un lado, el país alcanzó un máximo histórico de 60 millones de personas ocupadas y la pobreza laboral se encuentra por debajo de la registrada un año antes. Por otro, 31.9% de la población continúa en una situación en la que sus ingresos laborales no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria, mientras la persistencia de la pobreza laboral aumentó.

La discusión, por tanto, debe ir más allá de cuántos empleos existen.

El verdadero desafío es construir un mercado laboral en el que trabajar signifique tener mayores posibilidades de progresar; en el que las mujeres no tengan que elegir entre cuidar y desarrollarse profesionalmente; en el que el origen familiar no determine el destino económico; y en el que una emergencia no sea suficiente para devolver a un hogar a la precariedad.

Reducir la pobreza laboral requiere empleo de calidad, mejores ingresos, acceso a seguridad social, oportunidades de capacitación, corresponsabilidad en los cuidados y condiciones que permitan a las familias disminuir el peso económico de sus necesidades esenciales.

También exige corresponsabilidad social.

Gobiernos, empresas, organizaciones sociales, comunidades y ciudadanía tienen frente a sí una tarea que no puede resolverse desde un solo sector. La pobreza laboral no es únicamente un indicador económico: es una señal de cuántas personas siguen trabajando sin encontrar todavía una ruta suficientemente sólida hacia el bienestar.

La meta no debería ser simplemente que más personas tengan empleo.

La meta debe ser que trabajar permita vivir mejor, que el esfuerzo se traduzca en oportunidades y que ninguna familia tenga que elegir entre alimentarse, cuidar, estudiar o mantener un hogar digno.

Porque cuando el trabajo no alcanza para vivir, el problema deja de ser solamente laboral.

Se convierte en un desafío de desarrollo humano.

Y enfrentarlo exige pasar de medir la pobreza a construir, de manera corresponsable, las condiciones para que las personas puedan salir de ella y permanecer fuera.
El Niño pone a prueba a México: agua, agricultura y economía, bajo presión

El fenómeno se fortalecerá hacia finales de 2026 y podría extender sus efectos hasta los primeros meses de 2027. El riesgo no se limita al clima: puede alcanzar la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, los precios y el crecimiento económico.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- El próximo desafío climático para México no llegará necesariamente acompañado de una imagen espectacular. Puede comenzar con algo mucho más cotidiano: un campo que recibe menos agua de la esperada, una presa que tarda más en recuperarse, un productor que enfrenta mayores costos o una familia que encuentra más caros algunos alimentos.

Ese es uno de los principales riesgos asociados con el fortalecimiento de El Niño, un fenómeno climático que ya se encuentra establecido y que, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026 y mantenerse hasta febrero de 2027.

La advertencia importa porque El Niño no produce los mismos efectos en todas partes. Su intensidad modifica los patrones de lluvia y temperatura, pero sus consecuencias dependen de la región, la estación del año y la interacción con otros fenómenos climáticos.

Para México, esto significa que el problema no puede reducirse a una pregunta sobre si lloverá más o menos. La verdadera pregunta es qué tan preparada está cada comunidad para enfrentar un clima más cambiante.

El clima también puede llegar al bolsillo

El impacto potencial trasciende la agricultura y alcanza la economía.

Un análisis de S&P Global Market Intelligence advierte que, bajo un escenario severo de El Niño, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real de México podría reducirse en 0.59 puntos porcentuales durante 2026 y 0.43 puntos en 2027, respecto de la línea base utilizada por la firma.

La presión también podría trasladarse a los precios. En el escenario más adverso, la inflación general anual podría ubicarse hasta 1.63 puntos porcentuales por encima de la línea base en 2027, debido, entre otros factores, a la escasez de agua y al aumento de los costos de producción ganadera.

La conexión es sencilla, aunque sus consecuencias pueden ser complejas: cuando las condiciones climáticas afectan la producción, producir cuesta más; cuando producir cuesta más, una parte de ese incremento puede llegar al consumidor.

Así, un fenómeno que comienza en el océano Pacífico puede terminar repercutiendo en el ingreso disponible de una familia.

Agricultura: el primer frente de preocupación

El campo es uno de los sectores más expuestos porque depende de una variable que ninguna tecnología puede sustituir por completo: la disponibilidad oportuna de agua.

Los efectos de El Niño no serán uniformes en México. Algunas regiones pueden registrar condiciones más húmedas, mientras otras podrían enfrentar periodos de menor precipitación. El propio Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé comportamientos diferenciados de las lluvias durante los próximos meses.

Para los productores, esa variabilidad representa un desafío adicional. No basta con saber cuánto lloverá: también importa cuándo, dónde y durante cuánto tiempo.

Una lluvia intensa puede no resolver el problema de una comunidad si el agua no puede almacenarse. Del mismo modo, una temporada con precipitaciones por debajo del promedio puede tener consecuencias mayores cuando coincide con suelos degradados, infraestructura insuficiente o sistemas de riego limitados.

Por eso, hablar de seguridad alimentaria también implica hablar de gestión del agua.

Agua: el desafío detrás del fenómeno

El Niño vuelve a colocar sobre la mesa una realidad que muchas comunidades ya conocen: el acceso al agua no depende únicamente de que llueva.

Depende de la capacidad para captar el recurso, almacenarlo, distribuirlo y utilizarlo de manera eficiente.

Esta diferencia es fundamental. Una comunidad puede recibir lluvia durante determinados periodos y, aun así, enfrentar dificultades de abastecimiento semanas o meses después si carece de infraestructura suficiente para conservar parte de ese recurso.

La prevención, por ello, no debería comenzar cuando aparece una emergencia.

Debe comenzar antes.

Mejorar los sistemas de almacenamiento, reparar fugas, reducir desperdicios, proteger fuentes de abastecimiento y fortalecer la infraestructura comunitaria son acciones que pueden parecer pequeñas frente a un fenómeno climático global, pero que adquieren otra dimensión cuando se observan desde la vida cotidiana de una familia.

Porque para quien depende de un depósito de agua para cocinar, beber, limpiar o mantener una pequeña actividad productiva, cada litro que puede conservarse representa capacidad de respuesta.

Un invierno con más sistemas frontales

El panorama climático para México será, además, complejo.

Conagua pronostica 56 frentes fríos durante la temporada 2026-2027, frente a un promedio climatológico de 50. La dependencia señala que la temporada estará marcada por la fase cálida de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y anticipa que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de año.

El pronóstico contempla una mayor concentración de sistemas frontales entre noviembre y febrero, además de una posible mayor frecuencia de eventos de Norte y condiciones que pueden modificar el comportamiento de las precipitaciones y del oleaje en algunas zonas del país.

Esto no significa que todo México vaya a experimentar las mismas condiciones ni que cada evento meteorológico tenga necesariamente consecuencias graves. Significa, sobre todo, que la incertidumbre climática exige una mayor capacidad de anticipación.

La prevención deja de ser una respuesta exclusiva de las autoridades y se convierte en una responsabilidad compartida.

Prepararse también es una forma de proteger el bienestar

Frente a estos escenarios, las acciones más importantes no siempre son las más visibles.

Para las familias, prepararse puede significar revisar las instalaciones de agua, mantener en condiciones adecuadas los sistemas de almacenamiento, evitar desperdicios, identificar posibles riesgos en la vivienda y mantenerse informadas mediante fuentes oficiales.

Para las comunidades, implica fortalecer infraestructura, organizar mecanismos de respuesta y reconocer que el agua debe administrarse como un recurso estratégico.

Para las instituciones, significa invertir antes de que llegue la emergencia y dirigir los recursos hacia los lugares donde la vulnerabilidad es mayor.

Y para las organizaciones sociales, representa una oportunidad para acompañar a las comunidades no solamente cuando enfrentan las consecuencias de un fenómeno climático, sino desde antes, fortaleciendo sus capacidades para resistirlo.

CMT: convertir la prevención en bienestar

En este contexto, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) mantiene acciones orientadas a atender algunas de las necesidades que adquieren mayor relevancia frente a escenarios de presión hídrica y climática.

A través de su Cadena de Agua, la organización impulsa mecanismos para facilitar el acceso a sistemas de almacenamiento, entre ellos tinacos y otros apoyos destinados a mejorar la disponibilidad del recurso en los hogares.

Estas acciones forman parte del Modelo de Ecosistema de Bienestar CMT, que aborda de manera integral distintas dimensiones relacionadas con la calidad de vida, entre ellas agua, vivienda, medio ambiente y energía.

La importancia de estas intervenciones no está solamente en el apoyo material.

Está en lo que ese apoyo puede significar para una familia: disponer de agua durante un periodo crítico, reducir su vulnerabilidad ante interrupciones del suministro y contar con una herramienta más para enfrentar las variaciones del clima.

Porque cuando una familia tiene capacidad para almacenar agua, mejorar su vivienda o reducir una vulnerabilidad básica, también aumenta su margen para enfrentar una emergencia.

El desafío no es detener El Niño, sino reducir nuestra vulnerabilidad

México no puede decidir cuándo comenzará o terminará El Niño. Tampoco puede controlar las temperaturas del océano Pacífico.

Pero sí puede decidir cuánto se prepara.

Los pronósticos actuales ofrecen una ventana de oportunidad que no debería desperdiciarse. La OMM estima que existe una probabilidad cercana al 100 % de que El Niño persista hasta febrero de 2027 y advierte sobre un incremento en los riesgos de alteraciones importantes en las lluvias y temperaturas, así como de fenómenos extremos.

La pregunta, entonces, ya no es si debemos prepararnos.

La pregunta es cuánto tiempo estamos dispuestos a esperar antes de hacerlo.

La respuesta debería comenzar por lo más cercano: garantizar agua, fortalecer viviendas, proteger la producción de alimentos, reducir desperdicios y construir comunidades capaces de anticiparse a la emergencia.

El Niño puede ser un fenómeno natural, pero sus consecuencias no tienen por qué convertirse en una condena social.

La diferencia entre una comunidad vulnerable y una comunidad preparada puede estar, muchas veces, en algo tan concreto como un sistema de almacenamiento de agua, una vivienda mejor protegida, una infraestructura adecuada o una decisión tomada a tiempo.

Prepararse no es exagerar el riesgo. Es reconocerlo antes de que llegue a nuestra puerta.
El aire que respiramos también se está enfermando

Cambio climático y contaminación son dos crisis que ya no pueden tratarse por separado. La evidencia demuestra que actuar sobre ambas al mismo tiempo no solo puede salvar millones de vidas: también representa una de las inversiones más rentables para la economía y el bienestar.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Respirar es probablemente el acto más cotidiano de nuestra existencia y, al mismo tiempo, uno de los que menos cuestionamos. Lo hacemos miles de veces al día sin detenernos a pensar qué entra con cada inhalación a nuestros pulmones.

Pero el aire dejó de ser un elemento invisible del paisaje para convertirse en una de las grandes variables de la salud pública, la economía y el futuro de las comunidades.

Un nuevo análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Coalición Clima y Aire Limpio advierte que, durante 2025, la exposición a contaminación atmosférica exterior causada por actividades humanas —principalmente partículas finas PM₂,₅ y ozono a nivel del suelo— estuvo relacionada con 6.4 millones de muertes prematuras en el mundo. La contaminación del aire dentro de los hogares añadió otros 2 millones de muertes prematuras, entre ellas alrededor de 300 mil niñas y niños. (UNEP - UN Environment Programme)

Las cifras obligan a cambiar la conversación. El problema no es solamente ambiental. Tampoco pertenece exclusivamente a las grandes ciudades. Es, sobre todo, un asunto de salud, desigualdad, productividad y calidad de vida.

La Organización Mundial de la Salud estima, además, que casi toda la población mundial —99 %— vive en lugares donde los niveles de contaminación atmosférica superan sus directrices de calidad del aire. (Organización Mundial de la Salud)

Cuando el clima también empeora el aire

El cambio climático está haciendo todavía más compleja esta crisis.

Los incendios forestales extremos, las olas de calor y otros fenómenos asociados con el calentamiento del planeta pueden deteriorar la calidad del aire y prolongar la exposición de las poblaciones a contaminantes peligrosos. El humo de un incendio tampoco respeta fronteras administrativas: puede desplazarse cientos o incluso miles de kilómetros y afectar comunidades muy alejadas del lugar donde comenzó el fuego.

Por eso, un incendio forestal ya no puede entenderse únicamente como una emergencia de bosques, fauna o pérdida territorial. También es una emergencia sanitaria.

Entre los contaminantes más preocupantes están las partículas PM₂,₅, tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones y asociarse con daños cardiovasculares, respiratorios y cerebrovasculares. La evidencia científica las relaciona con enfermedades como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón. (Organización Mundial de la Salud)

El costo humano no termina ahí. El nuevo análisis del PNUMA estima que, en 2025, la contaminación atmosférica exterior estuvo relacionada con 5.5 millones de nuevos casos de asma infantil, además de millones de casos de enfermedades cardiovasculares, pulmonares, diabetes, accidentes cerebrovasculares y demencia. (UNEP - UN Environment Programme)

El calor también cambia la química del aire

El aumento de las temperaturas añade otra presión.

Cuando el calor se intensifica, determinadas reacciones químicas en la atmósfera favorecen la formación de ozono a nivel del suelo. No debe confundirse con la capa de ozono estratosférica que protege a la Tierra de parte de la radiación ultravioleta: aquí hablamos de un contaminante que, cerca de la superficie, puede irritar las vías respiratorias y agravar enfermedades pulmonares.

El riesgo tampoco se distribuye de manera uniforme. Niñas y niños, personas mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y quienes viven en condiciones socioeconómicas más desfavorables se encuentran entre los grupos más vulnerables a los efectos de la contaminación atmosférica. (Organización Mundial de la Salud)

La contaminación, por tanto, también es una cuestión de desigualdad.

Quien tiene mayores recursos puede vivir en zonas menos expuestas, acceder a mejores sistemas de climatización y filtración, trasladarse a entornos menos contaminados o recibir atención médica con mayor rapidez. Quien vive en condiciones precarias suele tener menos capacidad para protegerse.

El aire que respiramos puede ser el mismo para todos, pero el riesgo no lo es.

Una inversión que puede salvar vidas

Hasta aquí, el diagnóstico podría parecer desalentador. Sin embargo, el nuevo informe de Naciones Unidas introduce una idea que merece mucha más atención: combatir simultáneamente el cambio climático y la contaminación atmosférica no debe verse únicamente como un costo; puede ser una de las inversiones con mayores beneficios sociales y económicos.

El PNUMA y la Coalición Clima y Aire Limpio identificaron 25 medidas aplicables en seis grandes sectores: energía y combustibles fósiles, industria, transporte, agricultura y sistemas alimentarios, cocina y calefacción residenciales, y gestión de residuos. (UNEP - UN Environment Programme)

La conclusión económica es contundente: por cada dólar invertido en estas acciones integradas pueden generarse alrededor de 15 dólares en beneficios, al considerar tanto los beneficios económicos de mercado como aquellos relacionados con una mejor calidad de vida, menos enfermedades y menos muertes prematuras. Incluso si se contabilizan únicamente los beneficios directos de mercado, el retorno sería de aproximadamente cuatro dólares por cada dólar invertido. (UNEP - UN Environment Programme)

El mensaje es difícil de ignorar.

Prevenir una enfermedad suele ser menos costoso que atender sus consecuencias. Reducir emisiones puede resultar más eficiente que asumir los costos derivados de la contaminación. Mejorar la eficiencia energética puede disminuir gastos familiares y, al mismo tiempo, reducir emisiones. Una movilidad más limpia puede beneficiar la calidad del aire y la productividad.

La prevención ambiental no compite con la economía: puede fortalecerla.

El PNUMA calcula que la aplicación de las 25 medidas podría generar beneficios económicos anuales equivalentes a 2.8 % del PIB mundial en 2035, 4.5 % en 2050 y 11.4 % en 2100. Además, una implementación inmediata podría evitar aproximadamente 0.34 °C de calentamiento para 2050 y 1.4 °C para finales de siglo. (UNEP - UN Environment Programme)

No actuar también tiene un precio. Según el mismo análisis, cada año de retraso supone renunciar a más de 1.5 billones de dólares anuales en beneficios. (UNEP - UN Environment Programme)

La prevención empieza mucho antes del hospital

Hay una lección profunda detrás de todos estos datos: la salud no comienza en un consultorio ni termina en un hospital.

Comienza mucho antes.

Comienza en la vivienda que habitamos, en la energía que utilizamos, en el agua que consumimos, en los alimentos disponibles, en las condiciones del entorno y, desde luego, en el aire que respiramos.

Esta mirada obliga a superar una concepción tradicional de la salud basada exclusivamente en atender la enfermedad una vez que aparece. Una comunidad verdaderamente saludable necesita también condiciones que reduzcan la posibilidad de enfermar.

En México, donde millones de personas enfrentan condiciones de vulnerabilidad y donde distintas regiones están expuestas a sequías, temperaturas extremas, incendios y otros fenómenos climáticos, la prevención ambiental debe entenderse como una política de bienestar.

No podemos resolver desde una comunidad la crisis climática mundial. Pero sí podemos reducir riesgos concretos en nuestro entorno.

Y ahí está una de las claves: la acción global necesita convertirse en soluciones locales.

Bienestar también significa respirar mejor

Desde esta perspectiva adquiere relevancia el trabajo de organizaciones sociales que intervienen en distintos componentes del bienestar.

Congregación Mariana Trinitaria ha desarrollado durante años acciones relacionadas con vivienda, agua, energía, medio ambiente y bienestar social. A primera vista, estos temas podrían parecer independientes. En realidad, forman parte de un mismo ecosistema.

Una vivienda con mejores condiciones puede contribuir a reducir vulnerabilidades. El acceso a tecnologías más eficientes puede disminuir el consumo energético y los costos familiares. Las soluciones sustentables pueden reducir presiones sobre los recursos naturales. El acceso al agua y a mejores condiciones ambientales puede fortalecer la salud de las comunidades.

Y existe otro componente indispensable: la prevención médica.

El Centro de Medicina Preventiva Integral (CMPI) parte precisamente de esa lógica: acercar servicios de salud a las comunidades y actuar antes de que un problema se convierta en una emergencia.

En un planeta que se calienta y en un contexto donde el aire contaminado puede enfermar incluso antes de que una persona perciba los primeros síntomas, la respuesta no puede consistir únicamente en construir más hospitales.

Necesitamos hospitales, por supuesto. Pero también necesitamos menos enfermedad evitable.

Necesitamos viviendas más dignas, energía más limpia, transporte menos contaminante, comunidades preparadas ante fenómenos extremos, sistemas de prevención más cercanos y políticas públicas capaces de conectar lo que durante décadas hemos tratado por separado: salud, medio ambiente, vivienda, agua, energía y desarrollo económico.

Respirar también es un derecho

La discusión sobre el aire limpio ya no puede quedarse en los informes científicos ni en las agendas internacionales.

Tiene que llegar a los presupuestos públicos, a las decisiones empresariales, a las comunidades y a los hogares.

Cada árbol conservado, cada fuente de emisión reducida, cada vivienda que incorpora mayor eficiencia energética, cada familia que abandona combustibles altamente contaminantes, cada sistema de transporte limpio y cada acción preventiva puede parecer pequeña frente a la magnitud del problema.

Pero millones de acciones coordinadas dejan de ser pequeñas.

La evidencia disponible demuestra que esperar a que la crisis se agrave es una decisión mucho más costosa que prevenirla. La pregunta ya no es si podemos permitirnos actuar. Los datos comienzan a mostrar que, en realidad, no podemos permitirnos no hacerlo.

El aire no se ve, pero sus efectos sí.

Se ven en los hospitales, en las enfermedades respiratorias, en las jornadas laborales perdidas, en la productividad, en los hogares vulnerables y, en el extremo más doloroso, en las muertes prematuras.

Por eso, hablar de aire limpio es hablar de salud. Hablar de salud es hablar de dignidad. Y hablar de dignidad implica asumir una responsabilidad que corresponde a gobiernos, empresas, organizaciones sociales y ciudadanos.

Respirar no debería ser un riesgo.

Convertir esa certeza en una realidad exige dejar de pensar en el clima, la contaminación y la salud como problemas separados. Exige prevención, inversión, corresponsabilidad y decisiones que comiencen hoy.

Porque el futuro del planeta no solamente se decide en las grandes cumbres internacionales.

También se decide en el aire que una niña respira camino a la escuela, en la vivienda de una familia, en la energía que utilizamos y en las decisiones que tomamos para construir comunidades donde vivir más y vivir mejor sea realmente posible.

MÉXICO

Pobreza laboral en México vuelve a aumentar: alcan...


El indicador pasó de 30.7% a 31.9% en tres meses. Aunque el nivel es el más bajo registrado para un segundo trimestre, el repunte revela que ...
Migración Infantil; crisis en Derechos Humanos
Es momento de que gobierno, sector privado y sociedad civil sumen esfuerzos en beneficio de los menores migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La violencia, pobreza, el nulo acceso a servicios sociales, desastres naturales y la falta de acceso a una mejor educación; provocan que cada año miles de niñas, niños y adolescentes mexicanos y centroamericanos emigren hacia Estados Unidos con sus propios medios. 

Estos menores, durante su trayecto, sufren de hambre y frío, padecen enfermedades, corren el riesgo de ser explotados por el crimen organizado, se exponen al tráfico de personas y el riesgo de ser detenidos; además de ser discriminados por parte de la población de los lugares que atraviesan. Todas estas situaciones tienen graves consecuencias para su salud mental y bienestar.

Además, por si fuera poco, la detención y la separación familiar son experiencias traumáticas para estos menores. Desafortunadamente, gran parte de éstos suelen perder a sus padres durante el viaje, por lo tanto, tienen que continuar solos. Si logran llegar a su destino, se rodean de gente extraña lo que los imposibilita tener un acercamiento adecuado en tanto que desconocen el lenguaje y su cultura. 

Ante este panorama, los pequeños corren el riesgo de ser parte de redes de explotación sexual y trabajo infantil; de este último, la gran mayoría, termina trabajando en el sector agrícola, en servicios o en el trabajo doméstico, sufriendo maltratos de todo tipo como aislamiento, violencia, malas condiciones de trabajo, omisión del pago de salarios y la amenaza de ser denunciados ante las autoridades. 

Migración infantil en cifras 

Según datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación de México, en 2017, las autoridades migratorias detectaron en el territorio mexicano 18 mil 300 niñas y niños provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador. 

De ellos, 16 mil 162 fueron retornados a sus países de origen. Además, casi 9 mil menores mexicanos que llegaron a Estados Unidos sin documentos fueron repatriados, la mayoría viajaba sin la compañía de un adulto. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que entre 980 mil y 1 millón 250 mil niños se encuentran sometidos a la trata infantil.

Mientras que el gobierno de México, debido a las presiones del gobierno norteamericano, reforzó el control migratorio durante el año pasado, lo que originó la detención de cerca de 40 mil 500 migrantes menores de edad, en el norte del país. 

¿Cómo frenar la migración infantil? 

Para disminuir los índices de migración infantil, instancias como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), señala que es necesario sumar esfuerzos entre gobiernos y sociedad civil, con el fin de mejorar la calidad de vida de las niñas y niños, así como de sus familias; acercando acciones y proyectos para reforzar su desarrollo comunitario y social, además de proporcionar educación a los menores de edad. 

Respecto a este punto, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) contribuye a generar oportunidades de autoempleo a las familias que deciden no emigrar a partir de la ampliación de metas con los grupos de ahorro, para que así puedan emprender un micronegocio. Al mismo tiempo, mediante los huertos de traspatio, se fomenta el autoconsumo y se fortalece la economía local. 

Asimismo, es necesario construir entornos seguros e impulsar cambios en las políticas y programas del Gobierno que ofrezcan alternativas a la migración irregular, consolidar la identidad de las niñas, niños y adolescentes, fomentar el arraigo y reforzar la pertenencia. Para ello, CMT ha signado un convenio binacional con Fuerza Migrante para impulsar el desarrollo de las comunidades migrantes en ambos lados de la frontera.  

Aunado a esto, es menester crear una red de salud mental integrada por psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales ubicados en rutas migratorias; a su vez, construir o reforzar el tejido social comunitario al impulsar la toma de decisiones democrática, el trabajo colaborativo y la corresponsabilidad.

Ante esta situación, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) sabe que sólo a través de la implementación de estrategias que impliquen la responsabilidad y participación del sector público, privado y sociedad civil, se puede incidir en la migración infantil. 

Un ejemplo de ello,  son las acciones que realiza CMT encaminadas a la educación, como el programa de “aportación solidaria en tecnología”, cuyo objetivo es impactar en los índices de deserción estudiantil por falta de accesibilidad a un dispositivo móvil, tableta o computadora, así como 

Estas son sólo algunas de las acciones que CMT ha impulsado con el objetivo de contribuir al bienestar de las familias más vulnerables y que de ese modo, se sientan cobijadas y respaldadas, pues así es como, durante 23 años, se ha conducido: con un espíritu de solidaridad y corresponsabilidad ciudadana. 
Más de 1.65 millones de hogares mexicanos dependen de las remesas
CMT y Fuerza Migrante impulsarán acciones en beneficio de familias migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, 10 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Las remesas en México se han convertido en un ingreso importante tanto para las familias como para la economía nacional, pues representan el 2.8% del PIB. Si bien la actual pandemia ha dejado estragos severos en diversos sectores económicos, a casi siete meses de que se detectara el primer caso de Covid-19 en el país, las remesas que envían mexicanas y mexicanos desde el exterior a sus familias aumentó 18.10% mensual y registraron un incremento de 2.9% anual, esto según datos del Banco de México (Banxico).

Hasta el mes de mayo, los cerca de 1.65 millones de hogares que cuentan con este tipo de ingresos, recibieron 3,379 millones de dólares, lo que significa que, pese a la crisis por la pandemia y las medidas de distanciamiento social, se mantuvo una sólida entrada de remesas, garantizando así el sustento para las familias que dependen de éstas. 

Esta situación fue alentadora en el año 2019, en donde se recibieron cerca 36,048.64 millones de dólares por parte de ciudadanos residentes en el extranjero, por lo que hubo un aumento del 7.04% respecto a los 33,677 millones de dólares de 2018.

Banxico reportó que en el periodo enero - diciembre, la remesa promedio individual fue de 326 dólares, ligeramente superior a los 322 dólares del mismo lapso de 2018 y el número de operaciones pasó de 104.56 a 110.47 millones, la mayoría de ellas a través de transferencias electrónicas.

De acuerdo con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo especializado de la ONU, cada familia mexicana recibe aproximadamente 307 dólares mensuales en remesas, lo que significa el 60% de su ingreso mensual y esto convierte al país en el cuarto lugar como receptor de remesas por debajo de China, India y Filipinas.

México recibe remesas, principalmente, de los mexicanos que radican en EUA, Canadá y España. A pesar de la pandemia, quienes radican en el extranjero, saben que sus familiares dependen en gran porcentaje de lo que ellos envíen, ya que las remesas contribuyen a mejorar las condiciones de vida y bienestar de la población y sus comunidades, de ese modo, en algunas zonas se ha logrado reducir la incidencia de la pobreza; a su vez, han superado ampliamente el nivel de ingresos que se pudiera generar con cualquier otra actividad económica o productiva local o regional. 

Remesas y desarrollo comunitario

El Banco Mundial afirma que las remesas, más que ningún otro tipo de transferencia, tienen un marcado carácter progresivo en términos de la distribución del ingreso, especialmente en el caso de México, en donde los más beneficiados con ellas son hogares rurales y en situación de pobreza.

No obstante, la falta de una metodología y una perspectiva adecuada para la relación remesas-desarrollo, ha desencadenado una serie de deficiencias en la adecuada inversión de éstas por parte de las familias o comunidades. 

Ahora bien, es sabido que este ingreso permea la creación de fuentes de trabajo, tales como, albañilería, plomería, etc., en tanto que gran parte de las remesas se destinan a la construcción de viviendas, mejoramiento de éstas e, incluso, a la construcción de espacios públicos como parques o ayudas a la iglesia local. 

Algunos deciden emprender micronegocios, en su mayoría, encaminados al comercio local, donde las mujeres juegan un papel importante en tanto que son ellas quienes suelen quedarse y quedan a cargo de hijos e hijas, mientras que son los hombres los que emigran.

Impulso binacional “CMT - Fuerza Migrante”

Congregación Mariana Trinitaria y Fuerza Migrante firmaron un convenio cuyo objetivo es impulsar a las comunidades migrantes en EUA y México, de modo que se impulsen acciones en torno a diferentes temas; por ejemplo, la ampliación de metas a través de las remesas que se envían a México, retomando un esquema similar al ya extinto, 3x1.

En el tema del ahorro se podrá apoyar multiplicando los intereses y fomentando un estímulo que haga las veces de la devolución de los impuestos aplicados. Asimismo, los ahorros y sus rendimientos pueden ser utilizados y nuevamente multiplicados por los programas de CMT para acciones de mejoramiento de vivienda, educación y demás acciones que realiza CMT a través de Grupos Comunitarios. Todo ello, con beneficios para la familia y los migrantes en ambos lados de la frontera. 

Asimismo, otro enfoque está en que las remesas se canalicen por vías formales para así contribuir al desarrollo y fortalecimiento del sector financiero del país y de las familias ya que, al percibir remesas por medio de instituciones bancarias, podrán convertirse en clientes de éstas y poder acceder a diversos planes de crédito y financiamiento tanto para fines de consumo (vivienda, salud, educación, transporte, etc.); como para inversión productiva. 

De este modo, además de las acciones en vivienda y educación, se impulsarán coordinadamente por clubes y federaciones migrantes, proyectos productivos rurales y urbanos, seguridad social y salud, ecotecnologías, medio ambiente, saneamiento de redes de drenaje y agua potable; esto mediante inversión pública y social. Todo ello, por sólo citar algunas de las vertientes de acción e interés conjunto. 

Además, se trabajará con los grupos que radican en Estados Unidos para proporcionar seguros de vida, gastos médicos, repatriación en caso de fallecimiento y gastos funerarios. Por si fuera poco, los grupos migrantes podrán vincular a CMT con otros colectivos similares a ellos, organizaciones de la sociedad civil, federaciones y gobierno locales, tanto en México como en EUA, para fomentar más inversión en sus diferentes asentamientos.
Migración Mundial: al alza en la última década
Estados Unidos, Alemania, Arabia Saudita, Rusia, Reino Unido y los Emiratos Árabes, principalmente, son los países receptores de migrantes

OAXACA DE JUÁREZ, 7 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- En el mundo, se estima que hay más 272 millones de migrantes internacionales, es decir, 3.5% de la población mundial. El número total de desplazamientos se encuentra en un nivel sin precedentes, con 41 millones de desplazados internos y casi 26 millones de refugiados, esto de acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En la última década, la migración internacional ha ido en aumento, especialmente en Europa y América del Norte, quienes se han convertido en las regiones con un mayor número de receptores y que, la mayoría de ellos, se desplazan entre países situados dentro de la misma región.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define al migrante como “alguien que ha residido en un país extranjero durante más de un año independientemente de las causas de su traslado, voluntario o involuntario, o de los medios utilizados, legales u otros”. 

De acuerdo a esta instancia, la migración internacional está liderada por Europa, pues alberga a 82 millones de personas, seguida por América del Norte con 59 millones, mientras que África del Norte y Asia Occidental hospedan a 49 millones.

Sin embargo, los datos recopilados demuestran que, pese a que Europa y Norteamérica alojan al mayor número de migrantes, la población que se desplazó al norte de África, Asia Occidental y el África Subsahariana, creció rápidamente.

La ONU indicó que los países que recibieron más migrantes en el año 2019 fueron Estados Unidos con 51 millones; Alemania y Arabia Saudita con unos 13 millones, respectivamente; Rusia con 12 millones; Reino Unido con 10 millones y los Emiratos Árabes Unidos con 9 millones.

Asimismo, establece, que un tercio de todos los migrantes internacionales proceden de sólo diez países. Quien encabeza la lista es la India con 18 millones de personas, seguida de México con por los 12 millones de mexicanos que viven en el extranjero, junto a 11 millones de chinos y 10 millones de rusos.

Uno de cada siete migrantes internacionales es menor de 20 años, es decir, el 14% de la población migrante mundial. Además, tres de cada cuatro migrantes internacionales, lo que equivale a unos 202 millones, están en edad laboral, fijada entre los 20 y los 64 años.

En la distribución por sexos, las mujeres representan poco menos de la mitad de todos los migrantes internacionales en 2019 y disminuyó ligeramente, del 49% en 2000 al 48% en 2019. La mayor proporción de mujeres migrantes se registró en América del Norte con el 52%; Europa el 51% y la más baja en el África Subsahariana, con 47%, mientras que en el África septentrional y Asia occidental se registró un 36%.

Migración en México 

La migración en México está ligada a un conjunto de fenómenos, entre los que podemos destacar, problemas económicos, pobreza, incremento de las desigualdades y la lucha por lograr un mejor nivel de vida, la inseguridad y el desempleo. Es así como las y los mexicanos salen del país y alcanzar su meta de arribar a Estados Unidos de Norteamérica, en donde le esperarán diferentes problemas y precariedades para lograr el sueño americano. 

De acuerdo con Migration Policy Institute, las y los mexicanos constituyen el grupo de extranjeros más numeroso en Estados Unidos, se estima que representan el 25% de los 44.5 millones de inmigrantes que había en 2017. Los estados que albergan el mayor de número de esta población son California con un 35% de la migración; en segundo lugar, está Texas con el 21.7% y, en tercer lugar, Arizona con un 5.9%. En estos estados la población de origen mexicano llega a ser la tercera parte de su población total. 

En menor cantidad está el estado de Illinois, cuya ciudad más importante, Chicago, continúa siendo una receptora de gran cantidad de migrantes; en él, la población de origen mexicano llega ser el 14.5% del total de su población. En otros estados como Oregón, Washington, Idaho, Utah, Colorado y Kansas; la población de origen mexicano llega a superar el 10% del total estatal.

La migración entre México y Estados Unidos se ha descrito como un fenómeno que ha generado la existencia de una cultura migratoria, la cual está muy arraigada en ciertas regiones y localidades; muestra de ello, es que, en algunos municipios del país, comunidades enteras dependen de las remesas, prácticamente mueve su economía al ser el único sustento.   

Las y los migrantes mexicanos contribuyen a crear una riqueza importante en los Estados Unidos y enseguida, a trasladar miles de millones de dólares a la sociedad y economía mexicanas; esta riqueza es más alta que la generada por la explotación del petróleo.
CMT y CONAVI firman convenio de colaboración
Las primeras acciones entre CMT y CONAVI se concentrarán en las familias de ocho pueblos yaquis en el estado de Sonora, en donde se intervendrán más de mil 500 viviendas.

OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA, SEPTIEMBRE DE 2020.- Congregación Mariana Trinitaria (CMT) y la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) firmaron un convenio de colaboración cuyo objetivo será atender y mitigar carencias sociales referentes al sector de vivienda, además, permitirá detonar el desarrollo social y el bienestar, en particular, de aquella población en situación de pobreza, vulnerabilidad y rezago social.

Durante este acto, que se realizó en las oficinas administrativas de CMT, se contó con la presencia de la Presidenta y el Director General de esta asociación civil, la Licenciada Érika Leyva Mendoza y el Ingeniero David Leyva Mendoza, respectivamente, así como la Directora General de la CONAVI, la Doctora Edna Elena Vega Rangel; quienes se congratularon por esta alianza estratégica, pues potenciará a este sector en todo el país. 

Durante su intervención, la presidenta de CMT destacó que, mediante este convenio, se impulsará el Programa de Vivienda Social, mismo que beneficiará a poblaciones mayoritariamente indígenas, jefas de hogar, población que haya sido afectada por fenómenos naturales, asentamientos en situación de riesgo, población que habita en zonas urbanas o rurales con alto o muy alto índice de marginación y/o en zonas con altos índices de violencia e inseguridad.

Érika Leyva Mendoza dijo que, “este trabajo en conjunto, permitirá beneficiar a grupos sociales en situación de vulnerabilidad por riesgo, por ingreso o por condiciones sociodemográficas y migrantes mexicanos en el extranjero y de retorno. Además, para ampliar la cobertura de atención a las familias, se incrementarán y potencializarán los alcances, metas y efectividad del presupuesto destinado mediante el otorgamiento de subsidios, para acciones de vivienda”.

“Nos sentimos muy contentos por este convenio, esto demuestra el compromiso de ambas instituciones en apoyar a las personas que más lo necesitan, destacando la colaboración de CONAVI en la suma de esfuerzos y voluntades que respaldan la confiabilidad de Congregación Mariana Trinitaria y estos 23 años de trabajo”, puntualizó.   

Asimismo, destacó que dentro de los siete elementos de una vivienda digna están que sea habitable, segura y que cuente con todos los servicios básicos, por lo tanto, este convenio representa la voluntad, la suma, el sueño, pero sobre todo la necesidad de millones de personas que esperan acciones concretas en este sector. 

A su vez, David Leyva Mendoza, aseguró que esta firma permitirá potencializar los recursos con CMT, el cual será posible a través de la vertiente de gestión de Ampliación de Metas, lo que ayudará a acrecentar los objetivos y los sectores a los cuales se van a dirigir estas acciones de vivienda, “pues CMT no hace casas, sino que crear hogares en beneficio de las familias mexicanas”. 

El Director General de CMT añadió que, con este convenio, ambas instituciones brindarán soluciones integrales, ya sea para la construcción, ampliación y/o el mejoramiento de vivienda, el acceso a servicios básicos y ecotecnias; lo que permitirá ampliar sus oportunidades de acceso a una vivienda digna y decorosa, que coadyuvará positivamente en sus condiciones de habitabilidad. 

“Es la gente la que inspira a instituciones como nosotros y a los mismos gobiernos, a que nos solidaricemos, a que tendamos lazos de desarrollo y que estos se perfeccionen en un techo, en una vivienda, en donde se resguarden, en donde los pequeños puedan crecer y, sobre todo, podamos incidir en un pedacito de suelo de este grandioso país”, enfatizó.  

Por su parte, la Doctora, Edna Elena Vega Rangel, explicó que, “como primera parte de este convenio, se podrá trabajar hasta el 31 de diciembre de 2020, mismo que será de acuerdo con las reglas publicadas en el Diario Oficial de la Federación del programa de vivienda social”. 

Destacó que desde la dependencia a su cargo se tiene mucha expectativa para iniciar con una larga y duradera relación de trabajo, en beneficio de las familias más vulnerables del país que tanto lo requieren.

“Hoy en día la CONAVI es una institución que está con la gente, vamos a iniciar con los pueblos yaquis, no es un tema menor, no los vemos como asistencialista ni de otra magnitud. Para nosotros la vivienda es un derecho, por lo tanto, el Estado Mexicano está obligado a garantizar el cumplimiento de éste; por eso, este convenio significa justamente tener un mayor alcance para demostrarnos que las cosas se pueden hacer diferente”, puntualizó.  

Finalmente, la directora de la CONAVI destacó que este convenio es un primer paso para cumplir con la misión social del sector: el de proporcionar soluciones de vivienda asequible y de calidad a las y los mexicanos que no pueden acceder al mercado hipotecario formal privado.

Las primeras acciones en conjunto se detonarán en beneficio de las familias concentradas en ocho pueblos yaquis en el estado de Sonora. Se estará trabajando en las modalidades de vivienda nueva, ampliación o mejoramiento, a casi mil 500 familias que viven en pobreza extrema y sin acceso a la infraestructura y servicios mínimos para vivir.

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CONTENIDO GRÁFICO


INTERNACIONAL

Tras pandemia, el mundo padece hambre
De acuerdo con el Banco Mundial, al menos 88 millones de personas ingresarán a la pobreza extrema al cierre del año, con lo que sumarán 729 millones en esta condición, la mayoría por causas atribuidas a la Covid-19.

 
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, julio del 2021. – Serán 120 mil niños los que morirán por desnutrición luego de la pandemia de Covid-19, emergencia sanitaria que vino a agravar la situación de carencias en las que de por sí vivían, así lo detalla el informe: “Las dimensiones de la pobreza mundial en 2020”, de la Cámara de Diputados, en un análisis a datos del Banco Mundial.

El incremento de la pobreza extrema durante 2020 es un hecho atribuible a las afectaciones provenientes de la propagación de los contagios de Covid-19, a conflictos armados y políticos presentes en distintos países, así como a los daños infringidos al planeta por cambio climático global.

El organismo afirma también que, en presencia de la pandemia, alrededor de 130 millones de personas en el mundo están al borde del hambre. Ellas se suman a los 690 millones en situación de carencia alimentaria (8.9 por ciento de la población mundial). 

Por otra parte, tres mil millones de personas padecen la ausencia de una dieta equilibrada. De continuar esta tendencia, en el año 2030, el número de personas con hambre superará 840 millones (9.8 por ciento de la población mundial).

El análisis destaca que el mundo atravesó por un periodo de desaceleración económica en los años previos a la pandemia. Ya adentrados en la contingencia sanitaria provocada por la propagación de la Covid-19, tuvo lugar una profunda crisis económica en innumerables secuelas. 

Muchos países experimentaron tasas negativas de crecimiento del producto y una fuerte contracción del producto interno bruto mundial per cápita al cierre de 2020 estimada en un rango de 5 a 8 por ciento.

Ante este adverso escenario económico, las previsiones para la pobreza para el año 2021 se sitúan en un aumento de la tasa de pobreza mundial de 1.2 y 1.4 por ciento, respectivamente, quedando ubicada en un rango de 9.1 y 9.4 por ciento en relación con la población total.

Los efectos de la pandemia serán devastadores, insiste el informe de la Cámara de Diputados, de forma que, en 2030, 6.7 por ciento de la población mundial vivirá por debajo de la línea internacional de pobreza.

 

DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DEL HAMBRE EN EL MUNDO

51.5 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en África.

39.2 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Asia.

7.9 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en América Latina.

0.9 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Norteamérica y Europa.

0.4 por ciento de las personas que padecen hambre se encuentran en Oceanía.

 

 

 

Covid-19 frena avance en combate a pobreza

La reducción en la tasa de pobreza extrema mundial de 10.1 y 9.2 por ciento registrada en los años 2015 y 2017, respectivamente, permitieron a unos 689 millones de personas que antes vivían con menos de 1.90 dólares diarios situarse por encima de esa línea de pobreza extrema. 

En 2017, el 24.1 por ciento de la población mundial vivía con menos de 3.20 dólares diarios y 43.6 por ciento con menos de 5.50 dólares diarios. En 2020, muchas de las personas que salieron de la pobreza extrema podrían sumirse nuevamente en ella como consecuencia de la Covid-19, afirma la Cámara de Diputados de México.

Según estimaciones preliminares del Banco Mundial, entre 88 y 115 millones de personas van a ingresar en la pobreza extrema para sumar un total de entre 703 y 729 millones al cierre del 2021.

La mayor proporción del segmento de población pobre afectada por la pandemia vivirá en centros urbanos sobrepoblados, empleándose en trabajos informales y en los sectores económicos más afectados por el confinamiento y el distanciamiento social. 

La región del mundo con mayor exposición al incremento del número de personas pobres son los países de África Subsahariana (República Democrática del Congo, República del Congo, República Centroafricana, Chad, Camerún, Gabón y Guinea Ecuatorial); cuya población total asciende a 900 millones. 

“Allí, entre 26 y 40 millones de seres humanos podrían caer en pobreza extrema para 2020 en un escenario influenciado por el Covid-19”, destaca el análisis.

Mundo laboral y trabajo precario 

Los estragos de la Covid-19 en el empleo mundial comenzaron a sentirse desde los primeros meses de la pandemia con la consecuente pérdida de ingresos en la población trabajadora. 

Los choques económicos en la oferta y la demanda de bienes y servicios ocasionados por la pandemia lo han resentido, pero con mayor intensidad las personas pobres, con trabajo precario, escasa instrucción y calificación, nula capacidad de ahorro, sin acceso a la protección social e imposibilidad de laborar desde el hogar. 

Como consecuencia del derrumbe económico es inevitable la presencia de una mayor duración del periodo de búsqueda de empleo para las personas en situación de desempleo o quienes cerraron sus negocios, lo que llevará a la pobreza a millones de personas en el mundo.

Impulsar la agricultura significa erradicar la pobreza
De acuerdo con datos del Banco Mundial, impulsar la agricultura es hasta cuatro veces más efectivo que trabajar en otros sectores para elevar los ingresos de las personas en situación de pobreza.

 
Oaxaca de Juárez, Oaxaca. -El desarrollo agrícola constituye uno de los medios más importantes para poner fin a la pobreza extrema, impulsar la prosperidad compartida y alimentar a una población que se espera llegue a nueve mil 700 millones de habitantes en 2050, señala un informe del Banco Mundial.

“El crecimiento de la agricultura puede resultar hasta cuatro veces más eficaz que el de otros sectores para elevar los ingresos de los más pobres. Según un análisis realizado en 2016, el 65 por ciento de los adultos pobres que trabajan, vive de las actividades agrícolas”, detalla el organismo internacional.

La agricultura también es crucial para el crecimiento económico: en 2014, el sector agrícola representaba un tercio del producto interno bruto (PIB) mundial. 

Sin embargo, el crecimiento económico impulsado por la agricultura, la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria se encuentran en riesgo, ya que el cambio climático podría disminuir los rendimientos de los cultivos, especialmente en las regiones con mayor inseguridad alimentaria. 

Además, las actividades agrícolas y forestales y los cambios en el uso de la tierra son responsables del 25 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Las medidas de mitigación en el sector de la agricultura son parte de la solución en la lucha contra el cambio climático.

 

Exportaciones agrícolas de ALC por destino

51 por ciento al resto del mundo

21 por ciento a China

15 por ciento a Estados Unidos

13 por ciento dentro de América Latina y el Caribe

 

Importaciones agrícolas de ALC por origen

44 por ciento Estados Unidos

34 por ciento dentro de América Latina y el Caribe

20 por ciento resto del mundo

2 por ciento de China

 

 

América Latina, una región de contrastes en la agricultura

A nivel mundial, la agricultura y los sistemas alimentarios de la región de América Latina y el Caribe (ALC) han sido merecidamente reconocidos como de los más exitosos del planeta por alimentar a una población en rápido crecimiento, facilitando el desarrollo económico, promoviendo la urbanización, generando exportaciones sustanciales y ayudando a reducir el hambre y la pobreza global. 

Sin embargo, a pesar de estas importantes contribuciones, la imagen pública de dinamismo, productividad y eficacia de la agricultura y los sistemas alimentarios de la región refleja sólo una parte de una realidad más compleja, afirma una investigación del Banco Mundial denominada Panoramas Alimentarios Futuros, Reimaginando la Agricultura.

“Los impresionantes logros obtenidos se han producido a expensas de elevados costes medioambientales y para la salud. La agricultura de ALC utiliza más de un tercio de la superficie total, consume prácticamente tres cuartos de los recursos de agua dulce y genera casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la región”, afirma.

Además, a pesar del estable superávit de producción de alimentos, millones de personas de ALC pasan hambre regularmente o sufren malnutrición y enfermedades asociadas. En resumen, los éxitos de la región en lo que se refiere a alimentar a la población y exportar alimentos al resto del mundo, suponen altos costes para las personas y para el medio ambiente.

El Banco Mundial señala que no será fácil convencer a los responsables de las políticas de la necesidad de abordar esta cuestión. La visibilidad decreciente de la agricultura y la ganadería en una región que está urbanizándose rápidamente ha contribuido a la percepción de que la agricultura ha perdido importancia y es posible desviar la atención hacia otras prioridades. 

Esta percepción es errónea porque la función desempeñada por la agricultura no ha disminuido. Por el contrario, la agricultura y los sistemas alimentarios suponen una contribución vital para un conjunto diverso de objetivos de desarrollo, que incluyen el crecimiento, la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y nutricional; así como, la resiliencia climática.

 

CON EL EJEMPLO

Como muestra de que, con trabajo en equipo, las estrategias dan resultado. Congregación Mariana Trinitaria, A.C., (CMT) apoyó con el subsidio de 667 toneladas de semillas, además de 327 toneladas de fertilizantes, para la siembra en esta temporada a los productores de Guerrero, Chihuahua. Un total de 456 productores y sus familias fueron beneficiados.

Las autoridades municipales agradecieron el apoyo por parte de CMT y recordaron que esta demarcación es de las más importantes de Chihuahua en la producción agrícola, con más de tres mil personas que se dedican a este sector; lo que significa que el 14 por ciento de los productores fueron beneficiados con esta acción inicial.

 

Es momento de impulsar la agricultura

La agricultura y los sistemas alimentarios de ALC están desempeñándose por debajo de lo esperado. Han tenido una respuesta lenta frente a los cambios en el medio ambiente global y muchos siguen basándose en métodos de producción centenarios que están desactualizados, son ineficaces y dañinos para las personas y el medio ambiente; afirma el Banco Mundial.

“Cada vez hay más evidencias que dejan claro que la trayectoria actual es técnicamente ineficaz, socialmente injusta, medioambientalmente no sostenible y fiscalmente irresponsable. Es obvio que seguir como hasta ahora no es una opción”, agrega el organismo internacional.

Sin embargo, considerando el futuro, las perspectivas de cambio siguen siendo inciertas. Las características necesarias de los futuros sistemas agrícolas y alimentarios son conocidas, pero poner en práctica dichas características requerirá cambios fundamentales y existen muchas amenazas que podrían impedir que esos cambios tuvieran lugar.

Países nórdicos son los más felices del mundo
Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia son considerados por la ONU como los países más felices del mundo; en cambio, las naciones africanas tienen a los habitantes con la menor felicidad.

 
Oaxaca de Juárez, Oax. marzo de 2021.- Democracias funcionales, acceso a derechos políticos, falta de corrupción, confianza entre ciudadanos, seguridad sentida, cohesión social, igualdad de género, la distribución equitativa de los ingresos y el alto Índice de Desarrollo Humano hacen de los países nórdicos los más felices del mundo.

El 20 de marzo, desde el 2013, se celebra el Día Internacional de la Felicidad, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que reconoce que la felicidad, hoy, está seriamente amenazada. El camino hacia la misma requiere de valores fundamentales como la amabilidad y la compasión, especialmente en tiempos de crisis, como la pandemia del Coronavirus.

Y es precisamente la ONU, que en su Informe Mundial de la Felicidad 2020 revela que cinco de los 10 países más felices del mundo son nórdicos, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia; que han estado entre los diez primeros desde que se realiza el informe.

“No importa si miramos el estado de la democracia y los derechos políticos, la falta de corrupción, la confianza entre los ciudadanos, la seguridad sentida, la cohesión social, la igualdad de género, la distribución equitativa de los ingresos, el Índice de Desarrollo Humano o muchas otras comparaciones globales; uno tiende a encontrar los países nórdicos en los primeros lugares del mundo”, indica el informe.

 

LOS 10 PAÍSES MÁS FELICES
·         Finlandia ·         Dinamarca ·         Suiza ·         Islandia ·         Noruega ·         Países Bajos ·         Suecia ·         Nueva Zelanda ·         Austria ·         Luxemburgo

 LOS 10 PAÍSES MENOS FELICES
·         Afganistán ·         Sudán del Sur ·         Zimbabue ·         Ruanda ·         República Centroafricana ·         Tanzania ·         Botsuana ·         Yemen ·         Malawi ·         India



 

Al revisar los estudios, las teorías y los datos existentes detrás del Informe sobre la felicidad en el mundo, las explicaciones sobre el nivel de felicidad de los países nórdicos incluyen factores relacionados con la calidad de las instituciones, como beneficios de bienestar confiables y extensos, baja corrupción y una democracia y un estado que funcionan bien. 

Además, los ciudadanos nórdicos experimentan un alto sentido de autonomía y libertad, así como altos niveles de confianza social entre ellos, que juegan un papel importante en la determinación de la satisfacción con la vida. 

Sin muchos cambios en el índice

De acuerdo con el informe de la ONU, los 20 países más felices del mundo son los mismos que los del año anterior, destacando también que, en las ocho ediciones del Informe, cuatro países diferentes han ocupado la primera posición: Dinamarca en 2012, 2013 y 2016, Suiza en 2015, Noruega en 2017 y ahora Finlandia en 2018, 2019 y 2020. 

“Con su continua tendencia al alza, Finlandia consolidó su posición en el primer lugar, ahora significativamente por delante de una Dinamarca también en ascenso en el segundo lugar. Suiza se ubica aún más rápida en el tercer lugar, seguida de Islandia en el cuarto y Noruega en el quinto”, detalla el informe.

Los países restantes entre los diez primeros son los Países Bajos, Suecia, Nueva Zelanda y Austria en sexto, séptimo, octavo y noveno; seguidos este año por un recién llegado entre los diez primeros, Luxemburgo, que empuja a Canadá y Australia al undécimo y duodécimo lugar; seguido de Reino Unido en el puesto 13, cinco lugares más que en el primero informe mundial sobre la felicidad. 

El resto de los 20 primeros incluyen, en orden, Israel, Costa Rica, Irlanda, Alemania, Estados Unidos, República Checa y Bélgica. México ocupa el lugar 24.

 
CIUDADES MÁS FELICES DEL MUNDO
·         Helsinki, Finlandia ·         Aarhus, Dinamarca ·         Wellington, Nueva Zelanda ·         Zúrich, Suiza ·         Copenhague, Dinamarca ·         Bergen, Noruega ·         Oslo, Noruega ·         Tel Aviv, Israel ·         Estocolmo, Suecia ·         Brisbane, Australia
 
CIUDADES MENOS FELICES DEL MUNDO
 ·         Kabul, Afganistán ·         Sanaa, Yemen ·         Gaza, Palestina ·         Puerto Príncipe, Haití ·         Juba, Sudán del Sur ·         Dar es Salaam, Tanzania ·         Delhi, India ·         Maseru, Lesoto ·         Bangui, República Centroafricana ·         Cairo, Egipto



A nivel mundial, las evaluaciones de vida ponderadas por población cayeron drásticamente durante la crisis financiera de 2009, se recuperaron casi por completo en 2011 y luego cayeron de manera constante a un valor de 2019 aproximadamente al mismo nivel que su mínimo posterior a la crisis de una década antes.

“Estos movimientos globales enmascaran una mayor variedad de experiencias entre y dentro de las regiones globales. Las dinámicas regionales más notables incluyen el aumento continuo de las evaluaciones de vida en Europa central y oriental y su declive en Asia meridional”, indica el estudio.

 

CMT y soluciones para alcanzar la felicidad

Congregación Mariana Trinitaria, A.C. (CMT) está comprometida con el Desarrollo Sostenible, lo que, según la ONU, es imprescindible para que una sociedad alcance la felicidad.

CMT, a través de su Ecosistema de Bienestar, genera soluciones integrales para alcanzar un desarrollo de la sociedad, en ámbitos como vivienda, salud, educación, seguridad, energía, agua; entre otros. Para alcanzar esa meta, genera programas para apoyar a la población vulnerable.

 

Cambios más modestos han llevado a Europa Occidental al alza y a América del Norte más Australia y Nueva Zelanda a la baja, con promedios aproximadamente iguales para las dos regiones en 2019. 

En cuanto a las medidas de afecto, las emociones positivas no muestran tendencias significativas, mientras que las emociones negativas han aumentado significativamente, principalmente impulsadas por la preocupación y la tristeza en lugar de la ira.

Las remesas, el tercer pilar de las economías latinoamericanas
CMT desarrolla dos actividades paralelas para incentivar el ahorro y apoyar a los migrantes en el extranjero

MADRID, ESPAÑA, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de la COVID-19 ha ensanchado la brecha que ya existía entre las economías latinoamericanas y los demás países emergentes en su carrera hacia el crecimiento. La crisis sanitaria se ha cebado con una región donde el PIB, según el Fondo Monetario Internacional, se desplomará un 9,4% este año y el número de personas bajo el umbral de la pobreza pasará de 185 a 231 millones -4 de cada 10 latinoamericanos-, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

Con 6,5 millones de casos diagnosticados y cinco de sus países entre los diez con niveles más altos del mundo, Latinoamérica es ahora el centro de la pandemia. Esto agravará la situación ya de por sí extrema: era y sigue siendo la región más desigual del planeta. ¿Pero cuáles son los motores de sus economías?

Tres son las columnas que sustentan, a vista de pájaro, las economías de LATAM: las materias primas (principalmente productos del campo, energía y metales), los servicios (con turismo a la cabeza) y las remesas (el dinero que envían los emigrantes a sus familias). Ésta última, al contrario que las materias primas y los servicios, no ha dejado de crecer en la última década; erigiéndose, junto al gasto público, como un soporte fundamental -aunque precario- de millones de personas.

Millones de latinoamericanos, especialmente en México y Centroamérica, dependen íntegramente de lo que les envían sus familiares en Norteamérica o España.  Y aunque en marzo se temía lo peor, parece que durante los últimos meses el número de envíos se aproxima lentamente a cifras pre-COVID. Pero ¿cuáles son las causas de esta capacidad de resistencia de los migrantes latinos?

Empatía, tipos de cambio y ahorro

Gabriela espera en una fila ante el Western Union en el barrio madrileño del Puente de Vallecas.  Acaba de dar a luz y no le sobra el dinero, pero sabe que allá en Venezuela hace más falta todavía. Las dos personas que tiene delante hacen cálculos con el móvil para averiguar cuánto les supondrá el cambio de divisa. Y suspiran aliviados por haber sido prudentes y disponer de un colchón de cuatro dígitos en la cuenta.

Esa suele ser la realidad de un migrante medio en España y EE. UU. La resistencia de las remesas ante las adversidades se debe a tres causas, según los expertos. La primera, la disposición de los migrantes a ponerse en la piel de sus familiares y a enviar más dinero cuando vienen curvas. La segunda, unos tipos de cambio muy favorables de las principales monedas de la región. Y la tercera, el ahorro acumulado en los últimos años. 

Según resultados del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), los ingresos por remesas en Latinoamérica y el Caribe superaron los US$93.000 millones en 2019. Los países que recibieron más remesas fueron México, Guatemala y República Dominicana. En Sudamérica se destaca Colombia, que alcanzó una cifra récord de US$6.773 millones.

Como muestran los datos de diversos organismos, México es uno de los países que más remesas reciben en el mundo. El 97% de los mexicanos que se van de su país, migra hacia Estados Unidos, según Cemla. Cuando la economía estadounidense goza de buena salud, los migrantes ahorran, y eso se traduce en un aumento de las remesas. 

La relevancia de las remesas en el desarrollo de los países con ingresos bajos y medios es tal que fue incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU como una alternativa para reducir la desigualdad entre naciones y dentro de un país. La meta es que para el 2030 el costo de estas transferencias sea menor al 3% del envío total. Además, se busca que éstas impulsen una mayor inclusión financiera en los países en desarrollo.

Mensaje CMT

Ante esta realidad, Congregación Mariana Trinitaria - CMT desarrolla dos actividades paralelas para incentivar el ahorro y apoyar a los migrantes en el extranjero:

-          Por un lado, CMT mantiene desde hace años un programa de coinversión para multiplicar las remesas que un grupo de migrantes pacten enviar a México -con la formación de un grupo comunitario- con el objetivo de hacer mejoras en su lugar de origen. Gracias a la suma de voluntades del migrante, CMT y una institución extra; se destinan tres aportaciones a un mismo beneficio: el bien común de su comunidad.
 
-          Por otro lado, acabamos de firmar un convenio de colaboración con el movimiento binacional Fuerza Migrante para sumar acciones y voluntades en beneficio de los migrantes mexicanos. El objetivo principal es acelerar iniciativas de infraestructura y equipamiento en zonas expulsoras de migrantes; impulsar proyectos de salud e investigación, medio ambiente y turismo; vivienda y patrimonio; ahorro y acceso a sistemas financieros y de seguridad social; incluyendo el aprovechamiento de remesas, acceso a seguros de vidas y gastos médicos.

 
#SomosCMT

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Educación, pandemia y brecha digital
CMT diseñó el Programa de Aportación Solidaria para Tecnología y coadyuvar al ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación

OAXACA DE JUÁREZ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de Covid-19 ha obligado a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la población, entre ellas, niñas, niños y jóvenes tuvieron que suspender sus actividades educativas, obligando a las escuelas a cerrar sus instalaciones. 

Esta medida exigió a las escuelas a adoptar nuevas formas para impartir clases, la primera opción fue: clases “online”, no obstante, tanto en México como en otros países, se dejó ver el problema de la “brecha digital”.

La estrategia actual del gobierno pareciera ser que se queda corta pues, a pesar de que más del 88% cuenta con un televisor en casa, también se deben tomar en cuenta otros elementos, tales como la adquisición de un codificador de señal para quienes cuentan con una televisión analógica o la compra de una antena para quienes cuentan con una digital. 

Otro de los grandes protagonistas es el internet y la falta de acceso a éste, lo que está provocando, que muchos menores de edad queden rezagados en sus estudios, pues además no cuentan con un dispositivo como computador o tableta para ingresar de manera más idónea a sus clases.

En México, el acceso a conectividad digital y desigualdad social están relacionados directamente, lo que representa un grave problema, tanto para padres y madres de familias, escuelas y autoridades educativas. Pese a que ya está en marcha el nuevo ciclo escolar, aún existen muchas preguntas respecto a esta modalidad.

México es un país complejo geográficamente, pues así como tiene zonas de fácil acceso y urbanizadas, también existen asentamientos rurales e indígenas clavados en la montaña o en zona sinuosas que complican el acceso de las redes de conectividad, pues ligado a esto, muchas de estas zonas no cuentan con electricidad, lo cual es irónico porque aunque adquieran un equipo electrónico, no podrán realizar sus actividades. 

Estrategia “Aprende en Casa”

La solución que encontró el gobierno de México ante esta situación fue utilizar a cuatro televisoras privadas del país para que sean éstas las encargadas de educar a las niñas y niños con validez oficial, por ello, más de 30 millones de estudiantes, están siendo educados a través de estas transmisiones.

Esto ha generado controversia, ya que en muchos casos, no se pueden encontrar los canales o las clases que fueron diseñadas para esto, tiene un mensaje erróneo; además de que los alumnos necesitan de retroalimentación para reforzar el aprendizaje, situación que se deja de lado ya que la televisión es un medio unidireccional. 

Además, se carece de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos disponibles para estudiantes y docentes, en diversas asignaturas y grados escolares. Por lo tanto, el uso de herramientas para la educación a distancia, por parte de personas que tienen capacidad económica y tecnológica, está incrementando las desigualdades con quienes no tienen dichas opciones. 

Es sabido que los efectos reales de la Covid-19 en la educación no se sabrán con exactitud, hasta dentro de algunos años, una vez que sea posible palpar los estragos.

Educación en cifras 

De acuerdo con Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa A.C.,  en su artículo “Impacto educativo del COVID-19 en México”, indica que para saber el impacto en educación, es necesario tomar en cuenta los datos del acceso que tiene la población mexicana a las nuevas tecnologías y su disponibilidad en los hogares; por ejemplo, de quienes estudian educación básica, el 10% no tienen televisión, lo que equivale a cerca de 2.5 millones de escolares.

Además, el 50% no tienen una computadora conectada a Internet, es decir, aproximadamente 12.5 millones de estudiantes; aunado a esto, se debe conocer la gran limitación que tienen los docentes para utilizar las computadoras con fines pedagógicos, así como de la carencia de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos.

El análisis de “Desarrollo humano y Covid-19 en México”, del Plan Estratégico del PNUD (2018-2021), indica que se perderían 800 mil estudiantes en el tránsito de secundaria a preparatoria; 593 mil abandonarían sus estudios universitarios y 38 mil 567 los de posgrado, para un total de un millón 431 mil 567 alumnos.

CMT y el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología

Ante esta situación, desde Congregación Mariana Trinitaria (CMT) hacemos un llamado a padres y madres de familia, a las autoridades educativas, docentes y autoridades de los tres niveles de Gobierno a que sumen voluntades y, con ello, trabajar coordinadamente para mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Esta suma de esfuerzos empieza a ser visible en algunos municipios, por ejemplo, en Michoacán con la Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), la cual el pasado lunes realizó la entrega de 100 tabletas y, el día de hoy, la entrega de 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT pondrá el 30% del valor total comercial, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes, pondrán el 50% restante; ambas entregas fueron realizadas tanto a alumnos como padres de familia. Asimismo, en Nava, Coahuila, se estarán entregando 455 tabletas el próximo 18 de septiembre, a través de un sistema de becas implementado por el Gobierno Municipal. 

Este programa tiene el objetivo de coadyuvar en el ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación, de modo que se proporcionarán subsidios a equipos electrónicos y de conectividad, sobre todo, en comunidades de alta o muy alta marginación y rezago social.

También se les invita a las y los tutores a no permitir interrupciones en la escolaridad de sus hijas e hijos, que los apoyen a brindar las mejores condiciones para su estudio y, de ser necesario, que las autoridades educativas y docentes busquen mecanismos y capacitaciones constantes a fin de dar un mejor apoyo académico a las futuras generaciones.
Los retos en la educación que deja la COVID-19 a nivel mundial
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos

MADRID, ESPAÑA, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- El 8 de septiembre fue el Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra para recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas y la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. 

El acceso a la educación es un derecho humano y está recogido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS.

Según la UNESCO, 773 millones de adultos y jóvenes en todo el mundo carecen de competencias básicas de lectoescritura. La reciente crisis del COVID-19 ha supuesto un recordatorio de los principales desafíos de la humanidad en este ámbito. 

El cierre casi mundial de los colegios causado por la contingencia ha perturbado la educación, afectando a más del 91% de los estudiantes y el 99% de los maestros.

Definida por más de 80 Estados Miembros, la UNESCO ha definido una estrategia de alfabetización 2020-2025 que incluye cuatro ámbitos estratégicos prioritarios:

·         Apoyo a los Estados Miembros en la elaboración de políticas y de estrategias nacionales en materia de alfabetización;
·         Respuesta a las necesidades de aprendizaje de los grupos desfavorecidos, en particular las mujeres y las niñas;
·         Utilización de tecnologías digitales para ampliar el acceso y mejorar los resultados de aprendizaje;
·         Seguimiento de los avances y evaluación de las competencias y de los programas de alfabetización.

Pero ¿conseguiremos alcanzar el cuarto ODS -Educación de calidad- en los países en vías de desarrollo a pesar de las consecuencias que dejará la pandemia en los sistemas de educación? 

Reducir el impacto de la pandemia

El déficit en el sistema educativo de los países del sur global no empezó con la crisis sanitaria. A pesar de los avances, los problemas de siempre persisten. Para que el árbol de la educación se desarrolle necesita que lo reguemos principalmente en tres de sus raíces: recursos, motivación de los alumnos y acceso a las herramientas digitales.

Desgraciadamente, la pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos.

La ayuda total a la educación disminuirá hasta un 12% en 2022. Además, el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. En cuanto a la brecha digital, las soluciones de enseñanza a distancia simplemente no son una opción para 580 millones de estudiantes en países de ingresos bajos y medios.

A estos parásitos que destruyen sus raíces, aún siendo nuestra principal preocupación, hay que sumarles otros más. Una vez que el árbol prospera, necesita de cuidados especiales para que siga creciendo. La savia que recorra sus ramas debe estar alimentada de innovación y de profesores con habilidades blandas y tecnológicas. 

Hay una clara falta de entornos de aprendizaje abiertos, flexibles e innovadores. Al mismo tiempo, la ausencia de competencia y fluidez digital equivale hoy al analfabetismo de ayer. Por tanto, los docentes también estarán necesitados de formación específica en este ámbito para ser más eficientes con su alumnado.  

El ámbito estratégico en el que trabaja CMT

Aliado con el tercer ámbito estratégico de la UNESCO mencionado más arriba, Congregación Mariana Trinitaria está impulsando la plataforma Territorium. Esta plataforma tiene por objetivo proporcionar contenidos educativos y capacitación en línea tanto a alumnos como a profesores, para facilitar la continuidad educativa durante y después de la pandemia.

Más de 317.000 alumnos y 18.000 profesores de Educación Media Superior del Estado de Puebla, han accedido ya de manera gratuita a la plataforma de gestión de aprendizaje; gracias a la colaboración entre el Gobierno de Puebla, Territorium Life y Congregación Mariana Trinitaria.

Con esta plataforma, los alumnos y profesores tienen acceso gratuito a educación, evaluaciones y rutas de aprendizaje de manera más personalizada y direccionada.

De no ser por Territorium, miles de estudiantes oaxaqueños hubieran padecido los estragos educativos, como aumento de rezago educativo y falta de seguimiento en el aprendizaje, debido a la suspensión de clases por #COVID19.

Buscamos reducir la deserción estudiantil en todos los niveles educativos, además de impulsar al desarrollo de competencias del estudiante y empoderar a alumnos y docentes en el manejo de plataformas digitales.

¿Quieres saber más de Territorium? ¿Te gustaría introducirla en tu organización?

Envíanos tus preguntas a cmt@cmt.org.mx y te responderemos de inmediato.

#SomosCMT 

#CadenadeEducación

#Ecosistemadebienestar 
Educación en tiempos de pandemia
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Con la pandemia actual surgieron muchas interrogantes respecto a varios temas, desde qué iba a pasar con la salud a nivel mundial, cuándo se tendría la vacuna, hasta pensar en las nuevas formas de convivencia; sobre todo, qué iba a pasar con los millones de estudiantes al regresar a las escuelas, cuáles serán los retos en la educación tras la pandemia, cómo será la educación; etcétera.

Es un hecho que la Covid-19 está cambiando dinámicas, hábitos, formas de convivencia y maneras de relacionarnos. Uno de los aspectos más afectados es el educativo. En México, por ejemplo, se inició el nuevo ciclo escolar y, por tanto, millones de estudiantes han tenido que adaptarse a los diferentes medios que se están usando para poder tener acceso a sus clases, con el objetivo de evitar la propagación de este virus a través del contacto directo. 

Si bien se espera que esta situación no se prolongue por mucho tiempo, es importante no bajar la guardia para que, cuando existan las condiciones de salud óptimas, el regreso a clases sea de manera exitosa. Así pues, tanto a padres y madres de familia, docentes y autoridades educativas deberán tomar las medidas necesarias y redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de la infancia.  

Ligado a esto, se deberá tomar en cuenta un enfoque escalonado para mantener seguros al estudiantado, profesores y personal de la escuela; ya que, para muchas familias, es esta la que genera las condiciones que muchas veces en casa no se pueden tener; por ejemplo, acceso a internet y computadoras de manera gratuita. Además, es el lugar en donde aprenden habilidades sociales y emocionales, hacen ejercicio y fomentan la reconstrucción del tejido social. 

Entre las medidas que se deberían tomar en cuenta al regreso a las escuelas, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), son:

·         Escalonar el comienzo y el cierre de la jornada escolar
·         Escalonar las horas de comer
·         Mover las aulas a espacios provisionales o al aire libre
·         Crear turnos para reducir el número de alumnos por clase
·         El agua potable y las instalaciones de saneamiento e higiene constituirán una parte esencial para reabrir las escuelas de forma segura
·         Examinar las opciones para mejorar las medidas de higiene, incluido el lavado de las manos y fomentar el protocolo de etiqueta (toser y estornudar sobre el codo)
·         Constante limpieza de espacios y la preparación de alimentos en condiciones de seguridad

El regreso en México

En el mes de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se estaba analizado la forma de abordar el regreso, pues consideraba que se debía de contar con un contenido pedagógico y socioemocional. 

Se previó que el regreso sería de manera escalonada, es decir, se asistiría dos veces a la semana dependiendo de la letra inicial del apellido, por ejemplo, de la “A-M” podrían asistir los lunes y miércoles, mientras que de la “N-Z” los martes y los jueves.

Además, este protocolo de regreso a clases, tiene nueve intervenciones para evitar contagios y mantener una sana distancia entre las y los alumnos.

·         Comités participativos de Salud Escolar
·         Garantizar acceso a jabón y agua o gel
·         Cuidado de maestros y maestras
·         Cubrebocas o pañuelo obligatorio
·         Sana Distancia
·         Maximizar el uso de espacios abiertos
·         Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones
·         Detección temprana (con un enfermo se cierra la escuela)
·         Apoyo socioemocional para docentes y estudiantes

CMT te apoya 

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) brinda ayuda mediante una plataforma educativa integral de baja conectividad, gamificada y lúdica, a distancia que permite apoyar a las madres y padres de familias, así como instituciones educativas en la generación de la ruta de aprendizaje de los alumnos, su seguimiento, su trazabilidad y las evaluaciones que garanticen el aprendizaje real; esto con el objetivo de reforzar y garantizar acciones educativas que garanticen educación real y de calidad, además de que se privilegie el cuidado y protección de la salud de los menores, aún en situaciones de desventaja tecnológica y de conectividad digital. 

Además, recientemente, CMT ha puesto en marcha el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología, el cual permite mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; mediante subsidios aplicables a la dotación de insumos tecnológicos que permitan reforzar sus actividades académicas, como: computadores, tabletas o laptops, conectividad (tiempo aire) y enlaces de voz y datos; mismos que están dirigidos para cualquier nivel educativo.  

La Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), en el estado de Michoacán, ha sido testigo de este programa. Ahí se entregaron en una sola acción: 100 tabletas y 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT aportó el 30% del valor total, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes aportaron el 50% restante. 

Entre otras acciones, CMT ha decidido reforzar los subsidios para el momento en que se autorice el regreso a clases, como: la mejora, construcción y equipamiento de espacios sanitarios; útiles escolares, uniformes, zapatos, y materiales didácticos; en la parte tecnológica, dispositivos electrónicos y conectividad digital; además de infraestructura que garantice el acceso humano al agua de calidad, como: equipo y material para captación pluvial, almacenamiento saludable del vital líquido, la dotación de materiales para la mejora de sistema integral de aguas, equipamiento para el adecuado saneamiento; entre otras. 
Educación superior ante la Covid-19
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados

OAXACA DE JUÁREZ, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Desde hace varios meses, las universidades de México y el mundo suspendieron sus clases debido a la pandemia de Covid-19, lo que forzó a estas instituciones a implementar acciones para no afectar a las y los jóvenes, por lo que, la educación en línea fue la solución ante esta problemática; sin embargo, no fue una tarea fácil para el estudiantado, debido a la carencia y la falta de acceso a las tecnologías y conectividad.

Estas no han sido las únicas limitaciones. Se pueden observar otro tipo limitantes debido a las restricciones de confinamiento, muestra de ello, son aquellos estudiantes en programas en el extranjero, pues muchos no pudieron ser evaluados además de que no pudieron regresar a sus países de origen, ya que se les impidió viajar debido al cierre de las fronteras. 

Uno de los niveles más afectados es el superior, ya que muchos centros universitarios y personal docente no estaban preparados para este cambio; por tanto, las deficiencias se han hecho notar y los obstáculos son múltiples: desde tecnológicos, pedagógicos y hasta financieros.

Se estima que, ante el cierre de las universidades por la pandemia, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados, lo que ha originado un despliegue acelerado de soluciones de educación a distancia para asegurar la continuidad pedagógica. 

Esto ha dejado ver los diferentes obstáculos, ligados a la falta de contenido pedagógico online apegado a los planes de estudio, así como la falta de capacitación por parte de gran parte del personal docente acostumbrado al sistema presencial y, sobre todo, a la dificultad de adaptación tecnológica. 

De este modo, las desigualdades en el aprendizaje se han ampliado y, lamentablemente, ha aumentado la marginación en las y los jóvenes con desventaja económica, de modo que, corren el riesgo de que no continúen con sus estudios. Además, el personal docente también se encuentra en desventaja, ya que ante la reducción de los puestos de trabajo o de cargas de horario, tendrán que ajustarse ante la posible reducción de la matrícula. 

Además de la falta de conectividad y equipos óptimos, se suman los factores distractores al estar conectados en línea, la ansiedad general provocada por la Covid-19 y, por último, la situación económica tan incierta que viven muchos países en el mundo. 

En México, las universidades públicas del país han iniciado con fechas de inscripción y reinicio de clases, en donde la modalidad será a distancia. Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), inició el ciclo este 21 de septiembre en modalidad remota, no obstante, más de 127 mil estudiantes de esta casa de estudios no tendrán acceso a internet.  

Recomendaciones

El Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), emite una serie de recomendaciones que debe tomar la educación superior, entre las cuales podemos mencionar: 

·         Utilizar regularmente el propio sitio web y las redes sociales para que la comunidad universitaria esté puntual y verazmente informada sobre la Covid-19.
·         En Instituciones que cuenten con facultades de medicina o escuelas de salud pública faciliten el desarrollo de cursos de libre acceso sobre la Covid-19 y que contribuyan, de este modo, a una mayor calidad de la educación sanitaria de la población en general y a conformar una actitud positiva hacia la investigación científica. 
·         Cancelar o posponer los programas de intercambios internacionales o de salidas al extranjero, por lo menos aquellos que incluyan entradas o salidas de países afectados, tanto de estudiantes como de profesorado e investigadores.
·         La utilización de la propia plataforma de aprendizaje en línea o el campus virtual para seguir facilitando el aprendizaje de los estudiantes a distancia. En el caso de que no se disponga de ninguna propia, instalar alguna de las múltiples aplicaciones y plataformas educativas, teniendo presente que parte de los estudiantes tal vez sólo puedan utilizar dispositivos móviles.

Mensaje CMT

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha iniciado proyectos encaminados a favorecer el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías, como el Programa de Aportación Solidaria, que dota a través de subsidios a insumos tecnológicos que permiten reforzar las actividades académicas, como computadoras, tabletas o laptops, conectividad y enlaces de voz y datos.

Además de las facilidades para acercar la conectividad de internet a las comunidades alejadas y que están ansiosas de adentrarse a los retos del mundo actual.

Al igual, consideramos que tanto Gobierno Federal, Estatal y Municipal sumen voluntades junto con la sociedad organizada para enfrentar esta situación y, en conjunto, trazar una línea para evitar mayores afectaciones a las juventudes y la sociedad en general, al tiempo de cubrir la mayor parte de las necesidades de la población. 


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