MÉXICO / Desarrollo Social

Pobreza laboral en México vuelve a aumentar: alcanza 31.9% en el segundo trimestre de 2026

18 de Septiembre del 2026 OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA

El indicador pasó de 30.7% a 31.9% en tres meses. Aunque el nivel es el más bajo registrado para un segundo trimestre, el repunte revela que millones de personas siguen sin obtener, mediante su trabajo, ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria. La persistencia de esta condición también aumentó y la brecha salarial entre mujeres y hombres prácticamente no se modificó.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Septiembre de 2026.- Tener un empleo no siempre significa haber dejado atrás la pobreza. En México, millones de personas trabajan todos los días y, aun así, el ingreso que obtienen no es suficiente para cubrir el costo de la canasta alimentaria de su hogar.

Los datos más recientes vuelven a colocar esta realidad sobre la mesa. Durante el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral alcanzó **31.9% de la población**, de acuerdo con las estimaciones elaboradas a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). El indicador aumentó 1.2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre, cuando se ubicó en 30.7%.

La cifra, sin embargo, exige una lectura más cuidadosa. Aunque representa un incremento trimestral, también es 3.1 puntos porcentuales menor que la registrada en el segundo trimestre de 2025, cuando alcanzó 35%, y constituye el nivel más bajo para un segundo trimestre desde que existe la serie.

El mensaje de fondo es más complejo que un simple retroceso o avance: México ha conseguido mejorar el indicador en términos anuales, pero todavía enfrenta enormes dificultades para convertir el empleo en una vía estable hacia el bienestar económico.

Cuando trabajar no alcanza

La pobreza laboral es una medida particularmente reveladora porque permite observar una pregunta elemental: ¿el trabajo que realizan las personas alcanza para alimentar a sus hogares?

El Semáforo de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) utiliza información del panel rotativo de la ENOE y define la pobreza laboral como la situación en la que el ingreso laboral de las personas es inferior al costo de la canasta alimentaria.

Por eso, detrás del porcentaje existe una realidad que no puede reducirse a una estadística: familias que deben decidir qué gasto cubrir primero, trabajadores que necesitan combinar empleos, personas que aceptan condiciones laborales precarias o hogares que no cuentan con suficiente margen económico para enfrentar una enfermedad, reparar su vivienda o atender una emergencia.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reportó que durante el segundo trimestre de 2026 la población ocupada alcanzó 60 millones de personas, un máximo histórico, mientras que el ingreso promedio por hora llegó a 70.26 pesos. Al mismo tiempo, la pobreza laboral se ubicó en 31.9%.

La coexistencia de ambos fenómenos deja una lección importante: el desafío no consiste únicamente en crear empleos, sino en conseguir que esos empleos permitan construir una vida con mayor seguridad económica.

La pobreza también puede convertirse en una trampa

El problema se vuelve todavía más profundo cuando una persona no consigue salir de esta condición.

El CEEY ha llamado la atención sobre la persistencia de la pobreza laboral, un indicador que permite observar qué proporción de quienes se encontraban en pobreza laboral continúa en ella un año después. En el segundo trimestre de 2026, esta persistencia aumentó a 68%, frente a 65.6% en el primer trimestre.

Esto significa que la pobreza laboral no debe analizarse solamente como una fotografía de un trimestre, sino como una trayectoria. Para muchas personas, el problema no es atravesar temporalmente por una etapa de bajos ingresos, sino permanecer durante largos periodos en una situación que limita sus posibilidades de mejorar.

El propio CEEY había documentado previamente que, entre los hogares que se encontraban en pobreza laboral en el cuarto trimestre de 2024, 65.7% continuaban en esa condición un año después. En ese periodo, Guerrero, Oaxaca y Chiapas registraron niveles de persistencia superiores a 70%.

La pregunta, entonces, deja de ser únicamente cuántas personas tienen trabajo y pasa a ser otra, mucho más profunda: ¿cuántas tienen la posibilidad real de utilizar ese trabajo para cambiar su historia económica?

Mujeres: menos horas remuneradas, menores ingresos

La desigualdad laboral tiene, además, un rostro marcadamente femenino.

Al comparar el segundo trimestre de 2026 con el mismo periodo de 2025, la brecha salarial entre hombres y mujeres prácticamente no cambió: pasó de 23.9% a 23.7%.

La diferencia tampoco puede explicarse únicamente mirando el salario. Existe otra desigualdad menos visible, pero decisiva: el tiempo.

Durante el segundo trimestre de 2026, las mujeres trabajaron en promedio 37 horas remuneradas por semana, frente a 44 horas de los hombres. Son siete horas de diferencia, prácticamente una jornada laboral adicional cada semana.

El CEEY relaciona esta diferencia, entre otros factores, con la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado. Para muchas mujeres, la necesidad de cuidar a niñas, niños, personas mayores o familiares dependientes reduce el tiempo disponible para el empleo remunerado y puede conducirlas hacia jornadas más cortas o trabajos con mayor flexibilidad, frecuentemente dentro de la informalidad.

Así, la desigualdad se reproduce en varias dimensiones al mismo tiempo: ingresos, horas remuneradas, acceso a mejores puestos y posibilidades de movilidad económica.

De ahí la importancia de atender fenómenos como el llamado techo de cristal, que dificulta el acceso de las mujeres a posiciones de mayor responsabilidad, y el piso pegajoso, asociado con las barreras que las mantienen en empleos con menores ingresos y posibilidades de crecimiento.

El costo de vivir cuando el ingreso no alcanza

La pobreza laboral tiene una dimensión que las estadísticas económicas no siempre consiguen mostrar por completo: lo que sucede dentro de los hogares cuando el dinero no alcanza.

Un ingreso insuficiente no afecta únicamente la compra de alimentos. Puede retrasar el mantenimiento de una vivienda, dificultar el acceso a agua segura, aumentar el gasto energético, limitar las posibilidades educativas o hacer que una enfermedad represente una crisis financiera.

Por eso, combatir la pobreza laboral exige actuar en dos frentes simultáneos: mejorar la calidad y suficiencia de los ingresos laborales y reducir las presiones económicas que enfrentan cotidianamente las familias.

No basta con preguntarse cuánto gana una persona. También es necesario observar cuánto cuesta vivir, qué necesidades debe cubrir ese ingreso y cuánto margen queda después de satisfacerlas.

Bienestar: más allá del salario

En este escenario, las estrategias de bienestar que atienden las necesidades concretas de los hogares adquieren una dimensión complementaria.

Congregación Mariana Trinitaria (CMT), a través de su Modelo de Ecosistema de Bienestar CMT, articula acciones en ámbitos como vivienda, alimentación, agua, salud, educación e inclusión productiva y financiera.

La lógica parte de una idea sencilla: cuando una familia consigue reducir el costo de una necesidad esencial, libera recursos que pueden destinarse a otras prioridades. El mejoramiento de una vivienda, el acceso a soluciones de agua, la alimentación o determinados bienes esenciales pueden contribuir a disminuir presiones sobre el presupuesto familiar, especialmente en hogares cuyos ingresos son limitados.

Esto no sustituye la necesidad de empleos dignos, ingresos suficientes, seguridad social ni políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades económicas. La complementa.

Porque salir de la pobreza no consiste únicamente en incrementar un ingreso. También significa construir condiciones para que una familia pueda enfrentar el presente sin comprometer permanentemente su futuro.

El verdadero desafío es que trabajar permita avanzar

Los datos del segundo trimestre de 2026 dejan una paradoja que México no puede ignorar.

Por un lado, el país alcanzó un máximo histórico de 60 millones de personas ocupadas y la pobreza laboral se encuentra por debajo de la registrada un año antes. Por otro, 31.9% de la población continúa en una situación en la que sus ingresos laborales no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria, mientras la persistencia de la pobreza laboral aumentó.

La discusión, por tanto, debe ir más allá de cuántos empleos existen.

El verdadero desafío es construir un mercado laboral en el que trabajar signifique tener mayores posibilidades de progresar; en el que las mujeres no tengan que elegir entre cuidar y desarrollarse profesionalmente; en el que el origen familiar no determine el destino económico; y en el que una emergencia no sea suficiente para devolver a un hogar a la precariedad.

Reducir la pobreza laboral requiere empleo de calidad, mejores ingresos, acceso a seguridad social, oportunidades de capacitación, corresponsabilidad en los cuidados y condiciones que permitan a las familias disminuir el peso económico de sus necesidades esenciales.

También exige corresponsabilidad social.

Gobiernos, empresas, organizaciones sociales, comunidades y ciudadanía tienen frente a sí una tarea que no puede resolverse desde un solo sector. La pobreza laboral no es únicamente un indicador económico: es una señal de cuántas personas siguen trabajando sin encontrar todavía una ruta suficientemente sólida hacia el bienestar.

La meta no debería ser simplemente que más personas tengan empleo.

La meta debe ser que trabajar permita vivir mejor, que el esfuerzo se traduzca en oportunidades y que ninguna familia tenga que elegir entre alimentarse, cuidar, estudiar o mantener un hogar digno.

Porque cuando el trabajo no alcanza para vivir, el problema deja de ser solamente laboral.

Se convierte en un desafío de desarrollo humano.

Y enfrentarlo exige pasar de medir la pobreza a construir, de manera corresponsable, las condiciones para que las personas puedan salir de ella y permanecer fuera.
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Educación, pandemia y brecha digital
CMT diseñó el Programa de Aportación Solidaria para Tecnología y coadyuvar al ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación

OAXACA DE JUÁREZ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de Covid-19 ha obligado a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la población, entre ellas, niñas, niños y jóvenes tuvieron que suspender sus actividades educativas, obligando a las escuelas a cerrar sus instalaciones. 

Esta medida exigió a las escuelas a adoptar nuevas formas para impartir clases, la primera opción fue: clases “online”, no obstante, tanto en México como en otros países, se dejó ver el problema de la “brecha digital”.

La estrategia actual del gobierno pareciera ser que se queda corta pues, a pesar de que más del 88% cuenta con un televisor en casa, también se deben tomar en cuenta otros elementos, tales como la adquisición de un codificador de señal para quienes cuentan con una televisión analógica o la compra de una antena para quienes cuentan con una digital. 

Otro de los grandes protagonistas es el internet y la falta de acceso a éste, lo que está provocando, que muchos menores de edad queden rezagados en sus estudios, pues además no cuentan con un dispositivo como computador o tableta para ingresar de manera más idónea a sus clases.

En México, el acceso a conectividad digital y desigualdad social están relacionados directamente, lo que representa un grave problema, tanto para padres y madres de familias, escuelas y autoridades educativas. Pese a que ya está en marcha el nuevo ciclo escolar, aún existen muchas preguntas respecto a esta modalidad.

México es un país complejo geográficamente, pues así como tiene zonas de fácil acceso y urbanizadas, también existen asentamientos rurales e indígenas clavados en la montaña o en zona sinuosas que complican el acceso de las redes de conectividad, pues ligado a esto, muchas de estas zonas no cuentan con electricidad, lo cual es irónico porque aunque adquieran un equipo electrónico, no podrán realizar sus actividades. 

Estrategia “Aprende en Casa”

La solución que encontró el gobierno de México ante esta situación fue utilizar a cuatro televisoras privadas del país para que sean éstas las encargadas de educar a las niñas y niños con validez oficial, por ello, más de 30 millones de estudiantes, están siendo educados a través de estas transmisiones.

Esto ha generado controversia, ya que en muchos casos, no se pueden encontrar los canales o las clases que fueron diseñadas para esto, tiene un mensaje erróneo; además de que los alumnos necesitan de retroalimentación para reforzar el aprendizaje, situación que se deja de lado ya que la televisión es un medio unidireccional. 

Además, se carece de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos disponibles para estudiantes y docentes, en diversas asignaturas y grados escolares. Por lo tanto, el uso de herramientas para la educación a distancia, por parte de personas que tienen capacidad económica y tecnológica, está incrementando las desigualdades con quienes no tienen dichas opciones. 

Es sabido que los efectos reales de la Covid-19 en la educación no se sabrán con exactitud, hasta dentro de algunos años, una vez que sea posible palpar los estragos.

Educación en cifras 

De acuerdo con Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa A.C.,  en su artículo “Impacto educativo del COVID-19 en México”, indica que para saber el impacto en educación, es necesario tomar en cuenta los datos del acceso que tiene la población mexicana a las nuevas tecnologías y su disponibilidad en los hogares; por ejemplo, de quienes estudian educación básica, el 10% no tienen televisión, lo que equivale a cerca de 2.5 millones de escolares.

Además, el 50% no tienen una computadora conectada a Internet, es decir, aproximadamente 12.5 millones de estudiantes; aunado a esto, se debe conocer la gran limitación que tienen los docentes para utilizar las computadoras con fines pedagógicos, así como de la carencia de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos.

El análisis de “Desarrollo humano y Covid-19 en México”, del Plan Estratégico del PNUD (2018-2021), indica que se perderían 800 mil estudiantes en el tránsito de secundaria a preparatoria; 593 mil abandonarían sus estudios universitarios y 38 mil 567 los de posgrado, para un total de un millón 431 mil 567 alumnos.

CMT y el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología

Ante esta situación, desde Congregación Mariana Trinitaria (CMT) hacemos un llamado a padres y madres de familia, a las autoridades educativas, docentes y autoridades de los tres niveles de Gobierno a que sumen voluntades y, con ello, trabajar coordinadamente para mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Esta suma de esfuerzos empieza a ser visible en algunos municipios, por ejemplo, en Michoacán con la Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), la cual el pasado lunes realizó la entrega de 100 tabletas y, el día de hoy, la entrega de 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT pondrá el 30% del valor total comercial, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes, pondrán el 50% restante; ambas entregas fueron realizadas tanto a alumnos como padres de familia. Asimismo, en Nava, Coahuila, se estarán entregando 455 tabletas el próximo 18 de septiembre, a través de un sistema de becas implementado por el Gobierno Municipal. 

Este programa tiene el objetivo de coadyuvar en el ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación, de modo que se proporcionarán subsidios a equipos electrónicos y de conectividad, sobre todo, en comunidades de alta o muy alta marginación y rezago social.

También se les invita a las y los tutores a no permitir interrupciones en la escolaridad de sus hijas e hijos, que los apoyen a brindar las mejores condiciones para su estudio y, de ser necesario, que las autoridades educativas y docentes busquen mecanismos y capacitaciones constantes a fin de dar un mejor apoyo académico a las futuras generaciones.
Los retos en la educación que deja la COVID-19 a nivel mundial
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos

MADRID, ESPAÑA, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- El 8 de septiembre fue el Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra para recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas y la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. 

El acceso a la educación es un derecho humano y está recogido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS.

Según la UNESCO, 773 millones de adultos y jóvenes en todo el mundo carecen de competencias básicas de lectoescritura. La reciente crisis del COVID-19 ha supuesto un recordatorio de los principales desafíos de la humanidad en este ámbito. 

El cierre casi mundial de los colegios causado por la contingencia ha perturbado la educación, afectando a más del 91% de los estudiantes y el 99% de los maestros.

Definida por más de 80 Estados Miembros, la UNESCO ha definido una estrategia de alfabetización 2020-2025 que incluye cuatro ámbitos estratégicos prioritarios:

·         Apoyo a los Estados Miembros en la elaboración de políticas y de estrategias nacionales en materia de alfabetización;
·         Respuesta a las necesidades de aprendizaje de los grupos desfavorecidos, en particular las mujeres y las niñas;
·         Utilización de tecnologías digitales para ampliar el acceso y mejorar los resultados de aprendizaje;
·         Seguimiento de los avances y evaluación de las competencias y de los programas de alfabetización.

Pero ¿conseguiremos alcanzar el cuarto ODS -Educación de calidad- en los países en vías de desarrollo a pesar de las consecuencias que dejará la pandemia en los sistemas de educación? 

Reducir el impacto de la pandemia

El déficit en el sistema educativo de los países del sur global no empezó con la crisis sanitaria. A pesar de los avances, los problemas de siempre persisten. Para que el árbol de la educación se desarrolle necesita que lo reguemos principalmente en tres de sus raíces: recursos, motivación de los alumnos y acceso a las herramientas digitales.

Desgraciadamente, la pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos.

La ayuda total a la educación disminuirá hasta un 12% en 2022. Además, el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. En cuanto a la brecha digital, las soluciones de enseñanza a distancia simplemente no son una opción para 580 millones de estudiantes en países de ingresos bajos y medios.

A estos parásitos que destruyen sus raíces, aún siendo nuestra principal preocupación, hay que sumarles otros más. Una vez que el árbol prospera, necesita de cuidados especiales para que siga creciendo. La savia que recorra sus ramas debe estar alimentada de innovación y de profesores con habilidades blandas y tecnológicas. 

Hay una clara falta de entornos de aprendizaje abiertos, flexibles e innovadores. Al mismo tiempo, la ausencia de competencia y fluidez digital equivale hoy al analfabetismo de ayer. Por tanto, los docentes también estarán necesitados de formación específica en este ámbito para ser más eficientes con su alumnado.  

El ámbito estratégico en el que trabaja CMT

Aliado con el tercer ámbito estratégico de la UNESCO mencionado más arriba, Congregación Mariana Trinitaria está impulsando la plataforma Territorium. Esta plataforma tiene por objetivo proporcionar contenidos educativos y capacitación en línea tanto a alumnos como a profesores, para facilitar la continuidad educativa durante y después de la pandemia.

Más de 317.000 alumnos y 18.000 profesores de Educación Media Superior del Estado de Puebla, han accedido ya de manera gratuita a la plataforma de gestión de aprendizaje; gracias a la colaboración entre el Gobierno de Puebla, Territorium Life y Congregación Mariana Trinitaria.

Con esta plataforma, los alumnos y profesores tienen acceso gratuito a educación, evaluaciones y rutas de aprendizaje de manera más personalizada y direccionada.

De no ser por Territorium, miles de estudiantes oaxaqueños hubieran padecido los estragos educativos, como aumento de rezago educativo y falta de seguimiento en el aprendizaje, debido a la suspensión de clases por #COVID19.

Buscamos reducir la deserción estudiantil en todos los niveles educativos, además de impulsar al desarrollo de competencias del estudiante y empoderar a alumnos y docentes en el manejo de plataformas digitales.

¿Quieres saber más de Territorium? ¿Te gustaría introducirla en tu organización?

Envíanos tus preguntas a cmt@cmt.org.mx y te responderemos de inmediato.

#SomosCMT 

#CadenadeEducación

#Ecosistemadebienestar 
Educación en tiempos de pandemia
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Con la pandemia actual surgieron muchas interrogantes respecto a varios temas, desde qué iba a pasar con la salud a nivel mundial, cuándo se tendría la vacuna, hasta pensar en las nuevas formas de convivencia; sobre todo, qué iba a pasar con los millones de estudiantes al regresar a las escuelas, cuáles serán los retos en la educación tras la pandemia, cómo será la educación; etcétera.

Es un hecho que la Covid-19 está cambiando dinámicas, hábitos, formas de convivencia y maneras de relacionarnos. Uno de los aspectos más afectados es el educativo. En México, por ejemplo, se inició el nuevo ciclo escolar y, por tanto, millones de estudiantes han tenido que adaptarse a los diferentes medios que se están usando para poder tener acceso a sus clases, con el objetivo de evitar la propagación de este virus a través del contacto directo. 

Si bien se espera que esta situación no se prolongue por mucho tiempo, es importante no bajar la guardia para que, cuando existan las condiciones de salud óptimas, el regreso a clases sea de manera exitosa. Así pues, tanto a padres y madres de familia, docentes y autoridades educativas deberán tomar las medidas necesarias y redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de la infancia.  

Ligado a esto, se deberá tomar en cuenta un enfoque escalonado para mantener seguros al estudiantado, profesores y personal de la escuela; ya que, para muchas familias, es esta la que genera las condiciones que muchas veces en casa no se pueden tener; por ejemplo, acceso a internet y computadoras de manera gratuita. Además, es el lugar en donde aprenden habilidades sociales y emocionales, hacen ejercicio y fomentan la reconstrucción del tejido social. 

Entre las medidas que se deberían tomar en cuenta al regreso a las escuelas, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), son:

·         Escalonar el comienzo y el cierre de la jornada escolar
·         Escalonar las horas de comer
·         Mover las aulas a espacios provisionales o al aire libre
·         Crear turnos para reducir el número de alumnos por clase
·         El agua potable y las instalaciones de saneamiento e higiene constituirán una parte esencial para reabrir las escuelas de forma segura
·         Examinar las opciones para mejorar las medidas de higiene, incluido el lavado de las manos y fomentar el protocolo de etiqueta (toser y estornudar sobre el codo)
·         Constante limpieza de espacios y la preparación de alimentos en condiciones de seguridad

El regreso en México

En el mes de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se estaba analizado la forma de abordar el regreso, pues consideraba que se debía de contar con un contenido pedagógico y socioemocional. 

Se previó que el regreso sería de manera escalonada, es decir, se asistiría dos veces a la semana dependiendo de la letra inicial del apellido, por ejemplo, de la “A-M” podrían asistir los lunes y miércoles, mientras que de la “N-Z” los martes y los jueves.

Además, este protocolo de regreso a clases, tiene nueve intervenciones para evitar contagios y mantener una sana distancia entre las y los alumnos.

·         Comités participativos de Salud Escolar
·         Garantizar acceso a jabón y agua o gel
·         Cuidado de maestros y maestras
·         Cubrebocas o pañuelo obligatorio
·         Sana Distancia
·         Maximizar el uso de espacios abiertos
·         Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones
·         Detección temprana (con un enfermo se cierra la escuela)
·         Apoyo socioemocional para docentes y estudiantes

CMT te apoya 

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) brinda ayuda mediante una plataforma educativa integral de baja conectividad, gamificada y lúdica, a distancia que permite apoyar a las madres y padres de familias, así como instituciones educativas en la generación de la ruta de aprendizaje de los alumnos, su seguimiento, su trazabilidad y las evaluaciones que garanticen el aprendizaje real; esto con el objetivo de reforzar y garantizar acciones educativas que garanticen educación real y de calidad, además de que se privilegie el cuidado y protección de la salud de los menores, aún en situaciones de desventaja tecnológica y de conectividad digital. 

Además, recientemente, CMT ha puesto en marcha el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología, el cual permite mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; mediante subsidios aplicables a la dotación de insumos tecnológicos que permitan reforzar sus actividades académicas, como: computadores, tabletas o laptops, conectividad (tiempo aire) y enlaces de voz y datos; mismos que están dirigidos para cualquier nivel educativo.  

La Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), en el estado de Michoacán, ha sido testigo de este programa. Ahí se entregaron en una sola acción: 100 tabletas y 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT aportó el 30% del valor total, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes aportaron el 50% restante. 

Entre otras acciones, CMT ha decidido reforzar los subsidios para el momento en que se autorice el regreso a clases, como: la mejora, construcción y equipamiento de espacios sanitarios; útiles escolares, uniformes, zapatos, y materiales didácticos; en la parte tecnológica, dispositivos electrónicos y conectividad digital; además de infraestructura que garantice el acceso humano al agua de calidad, como: equipo y material para captación pluvial, almacenamiento saludable del vital líquido, la dotación de materiales para la mejora de sistema integral de aguas, equipamiento para el adecuado saneamiento; entre otras. 
Educación superior ante la Covid-19
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados

OAXACA DE JUÁREZ, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Desde hace varios meses, las universidades de México y el mundo suspendieron sus clases debido a la pandemia de Covid-19, lo que forzó a estas instituciones a implementar acciones para no afectar a las y los jóvenes, por lo que, la educación en línea fue la solución ante esta problemática; sin embargo, no fue una tarea fácil para el estudiantado, debido a la carencia y la falta de acceso a las tecnologías y conectividad.

Estas no han sido las únicas limitaciones. Se pueden observar otro tipo limitantes debido a las restricciones de confinamiento, muestra de ello, son aquellos estudiantes en programas en el extranjero, pues muchos no pudieron ser evaluados además de que no pudieron regresar a sus países de origen, ya que se les impidió viajar debido al cierre de las fronteras. 

Uno de los niveles más afectados es el superior, ya que muchos centros universitarios y personal docente no estaban preparados para este cambio; por tanto, las deficiencias se han hecho notar y los obstáculos son múltiples: desde tecnológicos, pedagógicos y hasta financieros.

Se estima que, ante el cierre de las universidades por la pandemia, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados, lo que ha originado un despliegue acelerado de soluciones de educación a distancia para asegurar la continuidad pedagógica. 

Esto ha dejado ver los diferentes obstáculos, ligados a la falta de contenido pedagógico online apegado a los planes de estudio, así como la falta de capacitación por parte de gran parte del personal docente acostumbrado al sistema presencial y, sobre todo, a la dificultad de adaptación tecnológica. 

De este modo, las desigualdades en el aprendizaje se han ampliado y, lamentablemente, ha aumentado la marginación en las y los jóvenes con desventaja económica, de modo que, corren el riesgo de que no continúen con sus estudios. Además, el personal docente también se encuentra en desventaja, ya que ante la reducción de los puestos de trabajo o de cargas de horario, tendrán que ajustarse ante la posible reducción de la matrícula. 

Además de la falta de conectividad y equipos óptimos, se suman los factores distractores al estar conectados en línea, la ansiedad general provocada por la Covid-19 y, por último, la situación económica tan incierta que viven muchos países en el mundo. 

En México, las universidades públicas del país han iniciado con fechas de inscripción y reinicio de clases, en donde la modalidad será a distancia. Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), inició el ciclo este 21 de septiembre en modalidad remota, no obstante, más de 127 mil estudiantes de esta casa de estudios no tendrán acceso a internet.  

Recomendaciones

El Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), emite una serie de recomendaciones que debe tomar la educación superior, entre las cuales podemos mencionar: 

·         Utilizar regularmente el propio sitio web y las redes sociales para que la comunidad universitaria esté puntual y verazmente informada sobre la Covid-19.
·         En Instituciones que cuenten con facultades de medicina o escuelas de salud pública faciliten el desarrollo de cursos de libre acceso sobre la Covid-19 y que contribuyan, de este modo, a una mayor calidad de la educación sanitaria de la población en general y a conformar una actitud positiva hacia la investigación científica. 
·         Cancelar o posponer los programas de intercambios internacionales o de salidas al extranjero, por lo menos aquellos que incluyan entradas o salidas de países afectados, tanto de estudiantes como de profesorado e investigadores.
·         La utilización de la propia plataforma de aprendizaje en línea o el campus virtual para seguir facilitando el aprendizaje de los estudiantes a distancia. En el caso de que no se disponga de ninguna propia, instalar alguna de las múltiples aplicaciones y plataformas educativas, teniendo presente que parte de los estudiantes tal vez sólo puedan utilizar dispositivos móviles.

Mensaje CMT

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha iniciado proyectos encaminados a favorecer el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías, como el Programa de Aportación Solidaria, que dota a través de subsidios a insumos tecnológicos que permiten reforzar las actividades académicas, como computadoras, tabletas o laptops, conectividad y enlaces de voz y datos.

Además de las facilidades para acercar la conectividad de internet a las comunidades alejadas y que están ansiosas de adentrarse a los retos del mundo actual.

Al igual, consideramos que tanto Gobierno Federal, Estatal y Municipal sumen voluntades junto con la sociedad organizada para enfrentar esta situación y, en conjunto, trazar una línea para evitar mayores afectaciones a las juventudes y la sociedad en general, al tiempo de cubrir la mayor parte de las necesidades de la población. 


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