MÉXICO / Economía

La crisis silenciosa de la Generación Z en México: estudiar, trabajar y sobrevivir no siempre alcanza

14 de Agosto del 2026 OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA

Millones de jóvenes enfrentan pobreza, abandono escolar y empleos precarios. La desigualdad de origen, la falta de seguridad social y la sobrecarga de cuidados están cerrando oportunidades antes de que una nueva generación pueda construir su propio proyecto de vida.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Agosto de 2026.- Durante años, la Generación Z fue presentada como la primera generación nativa digital: jóvenes conectados, familiarizados con la tecnología y aparentemente mejor preparados para adaptarse a un mundo laboral en transformación. Pero detrás de esa narrativa existe otra realidad, mucho menos cómoda: para millones de jóvenes mexicanos, el principal desafío no es aprender a utilizar una nueva tecnología, sino conseguir las condiciones mínimas para estudiar, trabajar y construir una vida independiente.

El diagnóstico de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno revela la dimensión de esa fractura. En México, alrededor de 33.4 millones de personas de entre 15 y 29 años forman parte de esta generación; de ellas, 11 millones viven en pobreza por ingresos y más de 10 millones enfrentan condiciones de trabajo precarias. El problema, por tanto, no puede explicarse como una falta de esfuerzo individual. Es el resultado de obstáculos estructurales que comienzan mucho antes de que una persona joven llegue a solicitar su primer empleo. (Jtdmx)

La fotografía oficial más reciente confirma, además, que la población joven representa una parte sustancial de la sociedad mexicana. INEGI registró 30.4 millones de personas de 15 a 29 años en el primer trimestre de 2025. Dentro de ese universo, 15.9 millones formaban parte de la población económicamente activa, mientras que 14.5 millones se encontraban fuera de ella; entre estas últimas, casi dos terceras partes eran mujeres. (INEGI)

Tener empleo no significa haber salido de la pobreza

Uno de los mayores errores al analizar la situación de la juventud consiste en asumir que conseguir un empleo equivale automáticamente a mejorar las condiciones de vida.

No es así.

En México, 15.4 millones de jóvenes tienen una ocupación, pero alrededor de 9.3 millones no obtienen ingresos suficientes para superar el umbral de pobreza. Otros 9.4 millones trabajan sin acceso a instituciones de salud o prestaciones laborales. La informalidad continúa siendo, para muchos, la puerta de entrada al mercado laboral y, al mismo tiempo, una barrera para construir una trayectoria profesional estable. (Forbes México)

La dimensión del problema resulta todavía más evidente cuando se observa dónde trabajan. La mayoría no se incorpora a grandes empresas, instituciones públicas o sectores de alta productividad. Una proporción importante encuentra oportunidades en micro y pequeñas unidades económicas, actividades agrícolas o trabajos realizados en la vía pública, donde la protección laboral suele ser mínima.

La consecuencia es un círculo difícil de romper: un joven acepta un empleo precario porque necesita ingresos; pero ese mismo empleo puede impedirle estudiar, capacitarse, adquirir experiencia profesional o acceder a un trabajo mejor remunerado.

El empleo deja entonces de ser una plataforma de movilidad social y se convierte en una estrategia de supervivencia.

Y eso tiene un costo que va mucho más allá del salario.

Cuando cuidar también significa renunciar

La desigualdad laboral tiene, además, un rostro marcadamente femenino.

Entre los jóvenes que permanecen fuera de la fuerza laboral, las mujeres representan la mayoría. El dato no puede interpretarse simplemente como una decisión personal de no trabajar. Detrás existe una distribución profundamente desigual del trabajo doméstico y de cuidados.

Cerca de 3.8 millones de jóvenes se dedican exclusivamente a labores del hogar no remuneradas y alrededor de 91 por ciento son mujeres.

La cifra obliga a formular una pregunta incómoda: ¿cuántas oportunidades profesionales se pierden cuando una joven debe elegir entre estudiar, trabajar y cuidar de su familia?

El trabajo doméstico sostiene silenciosamente a millones de hogares, pero rara vez aparece en las estadísticas económicas con el mismo peso que un empleo remunerado. Sin embargo, sus efectos sobre la vida de quienes lo realizan son concretos: menos tiempo para estudiar, menos posibilidades de incorporarse al mercado laboral y una mayor dependencia económica.

Para muchas jóvenes, la desigualdad no comienza cuando reciben un salario menor que el de un hombre. Comienza mucho antes: cuando el tiempo disponible para construir su futuro es consumido por responsabilidades que la sociedad distribuye de manera desigual.

El abandono escolar no empieza en el aula

La otra gran fractura ocurre en la educación.

La Alianza Jóvenes con Trabajo Digno señala que 49 por ciento de la población de entre 16 y 21 años ha abandonado los estudios y que 8.2 millones de jóvenes acumulan rezago educativo. La desigualdad aparece con especial claridad cuando se compara la permanencia escolar según el nivel de ingresos de los hogares. (Jtdmx)

Entre adolescentes de 15 a 17 años, nueve de cada diez jóvenes de los hogares con mayores ingresos continúan estudiando, mientras que en los hogares con menores recursos la proporción se reduce considerablemente.

El problema se profundiza con la edad. Cuando llega el momento de ingresar o permanecer en la educación superior, las diferencias económicas dejan de ser una desventaja temporal y pueden convertirse en una barrera permanente.

La educación, que debería funcionar como uno de los mecanismos más poderosos de movilidad social, termina reproduciendo parte de las desigualdades con las que cada joven llega a la escuela.

No se trata solamente de que un estudiante abandone un salón de clases.

Detrás de cada abandono puede existir una familia que no puede pagar transporte, una vivienda sin condiciones adecuadas para estudiar, una conexión a internet que no existe, un adolescente que debe comenzar a trabajar o una joven que debe hacerse cargo de sus hermanos o de una persona dependiente.

El abandono escolar rara vez tiene una sola causa.

Y precisamente por eso tampoco puede combatirse con una sola política.

Una generación que necesita oportunidades, no etiquetas

Durante años se ha utilizado la expresión “Generación de Cristal” para describir a los jóvenes que supuestamente tienen menor tolerancia a la frustración o mayores expectativas frente al mundo laboral.

Los datos obligan a revisar esa narrativa.

¿Cómo puede considerarse frágil a una generación que, en muchos casos, estudia y trabaja simultáneamente, sostiene hogares, enfrenta empleos informales, cuida familiares y busca abrirse camino en un mercado laboral que no siempre garantiza siquiera seguridad social?

El problema no es que los jóvenes carezcan de capacidad de adaptación.

El problema es que se les está pidiendo adaptarse a condiciones que deberían transformarse.

La discusión sobre la Generación Z debería abandonar las etiquetas y concentrarse en una pregunta mucho más importante: ¿qué condiciones necesita México para que sus jóvenes puedan convertir su talento, educación y capacidad de trabajo en bienestar real?

Del diagnóstico a la acción

La respuesta requiere una responsabilidad compartida entre gobierno, empresas, sociedad civil, comunidades y familias. No basta con crear empleos: es necesario crear empleos dignos. No basta con abrir escuelas: hay que generar las condiciones para que los jóvenes puedan permanecer en ellas. Y no basta con hablar de igualdad de género si millones de mujeres jóvenes continúan cargando, prácticamente en solitario, con el trabajo doméstico y de cuidados.

En este punto, organizaciones sociales como Congregación Mariana Trinitaria (CMT) pueden desempeñar un papel complementario, particularmente en los territorios donde las carencias materiales se convierten en obstáculos cotidianos para estudiar, trabajar y permanecer en condiciones de bienestar.

Mejorar la infraestructura educativa, equipar espacios de aprendizaje, facilitar conectividad y fortalecer las condiciones físicas de las comunidades puede reducir algunos de los costos que hoy pesan sobre las familias con menores ingresos.

La lógica es sencilla: cuando una familia deja de gastar una parte desproporcionada de sus ingresos para resolver una carencia básica, libera recursos para otras decisiones.

Lo mismo ocurre con el acceso a agua, alimentación, salud, vivienda digna y tecnologías que permitan reducir el tiempo destinado a determinadas tareas domésticas. Sistemas de captación de agua, calentadores solares y otras soluciones para el bienestar del hogar no son únicamente mejoras materiales: pueden representar tiempo recuperado, menor presión económica y nuevas posibilidades para quienes sostienen buena parte de las responsabilidades domésticas.

En el caso de las mujeres jóvenes, ese tiempo puede significar algo todavía más profundo: regresar a la escuela, capacitarse, buscar empleo, emprender o simplemente comenzar a construir una vida con mayor autonomía.

El futuro de México se juega ahora

México no puede permitirse que una generación completa llegue a la adultez con la sensación de que trabajar no basta, estudiar es un privilegio y cuidar a los demás significa renunciar a sus propios proyectos.

La crisis de la Generación Z no es únicamente una crisis juvenil. Es una advertencia sobre el futuro del país.

Una sociedad que no consigue integrar a sus jóvenes al trabajo digno, a la educación y a la protección social termina pagando el costo en forma de pobreza persistente, informalidad, desigualdad y pérdida de productividad.

Pero también existe otra posibilidad.

Cada joven que permanece en la escuela, consigue un empleo digno, adquiere una capacitación, inicia un proyecto productivo o recupera tiempo para construir su propio futuro representa una oportunidad para romper una cadena de desigualdad.

Por eso, el desafío no consiste en pedirle a la Generación Z que sea más resistente.

Consiste en construir un país que no obligue a sus jóvenes a resistir para poder salir adelante.

La pregunta ya no debería ser qué les falta a los jóvenes para adaptarse al futuro. La pregunta verdaderamente urgente es qué está dispuesto a hacer México para que ese futuro también les pertenezca.
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Educación, pandemia y brecha digital
CMT diseñó el Programa de Aportación Solidaria para Tecnología y coadyuvar al ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación

OAXACA DE JUÁREZ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- La pandemia de Covid-19 ha obligado a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la población, entre ellas, niñas, niños y jóvenes tuvieron que suspender sus actividades educativas, obligando a las escuelas a cerrar sus instalaciones. 

Esta medida exigió a las escuelas a adoptar nuevas formas para impartir clases, la primera opción fue: clases “online”, no obstante, tanto en México como en otros países, se dejó ver el problema de la “brecha digital”.

La estrategia actual del gobierno pareciera ser que se queda corta pues, a pesar de que más del 88% cuenta con un televisor en casa, también se deben tomar en cuenta otros elementos, tales como la adquisición de un codificador de señal para quienes cuentan con una televisión analógica o la compra de una antena para quienes cuentan con una digital. 

Otro de los grandes protagonistas es el internet y la falta de acceso a éste, lo que está provocando, que muchos menores de edad queden rezagados en sus estudios, pues además no cuentan con un dispositivo como computador o tableta para ingresar de manera más idónea a sus clases.

En México, el acceso a conectividad digital y desigualdad social están relacionados directamente, lo que representa un grave problema, tanto para padres y madres de familias, escuelas y autoridades educativas. Pese a que ya está en marcha el nuevo ciclo escolar, aún existen muchas preguntas respecto a esta modalidad.

México es un país complejo geográficamente, pues así como tiene zonas de fácil acceso y urbanizadas, también existen asentamientos rurales e indígenas clavados en la montaña o en zona sinuosas que complican el acceso de las redes de conectividad, pues ligado a esto, muchas de estas zonas no cuentan con electricidad, lo cual es irónico porque aunque adquieran un equipo electrónico, no podrán realizar sus actividades. 

Estrategia “Aprende en Casa”

La solución que encontró el gobierno de México ante esta situación fue utilizar a cuatro televisoras privadas del país para que sean éstas las encargadas de educar a las niñas y niños con validez oficial, por ello, más de 30 millones de estudiantes, están siendo educados a través de estas transmisiones.

Esto ha generado controversia, ya que en muchos casos, no se pueden encontrar los canales o las clases que fueron diseñadas para esto, tiene un mensaje erróneo; además de que los alumnos necesitan de retroalimentación para reforzar el aprendizaje, situación que se deja de lado ya que la televisión es un medio unidireccional. 

Además, se carece de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos disponibles para estudiantes y docentes, en diversas asignaturas y grados escolares. Por lo tanto, el uso de herramientas para la educación a distancia, por parte de personas que tienen capacidad económica y tecnológica, está incrementando las desigualdades con quienes no tienen dichas opciones. 

Es sabido que los efectos reales de la Covid-19 en la educación no se sabrán con exactitud, hasta dentro de algunos años, una vez que sea posible palpar los estragos.

Educación en cifras 

De acuerdo con Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa A.C.,  en su artículo “Impacto educativo del COVID-19 en México”, indica que para saber el impacto en educación, es necesario tomar en cuenta los datos del acceso que tiene la población mexicana a las nuevas tecnologías y su disponibilidad en los hogares; por ejemplo, de quienes estudian educación básica, el 10% no tienen televisión, lo que equivale a cerca de 2.5 millones de escolares.

Además, el 50% no tienen una computadora conectada a Internet, es decir, aproximadamente 12.5 millones de estudiantes; aunado a esto, se debe conocer la gran limitación que tienen los docentes para utilizar las computadoras con fines pedagógicos, así como de la carencia de “objetos de aprendizaje” y de materiales didácticos.

El análisis de “Desarrollo humano y Covid-19 en México”, del Plan Estratégico del PNUD (2018-2021), indica que se perderían 800 mil estudiantes en el tránsito de secundaria a preparatoria; 593 mil abandonarían sus estudios universitarios y 38 mil 567 los de posgrado, para un total de un millón 431 mil 567 alumnos.

CMT y el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología

Ante esta situación, desde Congregación Mariana Trinitaria (CMT) hacemos un llamado a padres y madres de familia, a las autoridades educativas, docentes y autoridades de los tres niveles de Gobierno a que sumen voluntades y, con ello, trabajar coordinadamente para mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Esta suma de esfuerzos empieza a ser visible en algunos municipios, por ejemplo, en Michoacán con la Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), la cual el pasado lunes realizó la entrega de 100 tabletas y, el día de hoy, la entrega de 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT pondrá el 30% del valor total comercial, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes, pondrán el 50% restante; ambas entregas fueron realizadas tanto a alumnos como padres de familia. Asimismo, en Nava, Coahuila, se estarán entregando 455 tabletas el próximo 18 de septiembre, a través de un sistema de becas implementado por el Gobierno Municipal. 

Este programa tiene el objetivo de coadyuvar en el ejercicio pleno y efectivo del derecho a la educación, de modo que se proporcionarán subsidios a equipos electrónicos y de conectividad, sobre todo, en comunidades de alta o muy alta marginación y rezago social.

También se les invita a las y los tutores a no permitir interrupciones en la escolaridad de sus hijas e hijos, que los apoyen a brindar las mejores condiciones para su estudio y, de ser necesario, que las autoridades educativas y docentes busquen mecanismos y capacitaciones constantes a fin de dar un mejor apoyo académico a las futuras generaciones.
Los retos en la educación que deja la COVID-19 a nivel mundial
La pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos

MADRID, ESPAÑA, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- El 8 de septiembre fue el Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra para recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas y la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. 

El acceso a la educación es un derecho humano y está recogido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS.

Según la UNESCO, 773 millones de adultos y jóvenes en todo el mundo carecen de competencias básicas de lectoescritura. La reciente crisis del COVID-19 ha supuesto un recordatorio de los principales desafíos de la humanidad en este ámbito. 

El cierre casi mundial de los colegios causado por la contingencia ha perturbado la educación, afectando a más del 91% de los estudiantes y el 99% de los maestros.

Definida por más de 80 Estados Miembros, la UNESCO ha definido una estrategia de alfabetización 2020-2025 que incluye cuatro ámbitos estratégicos prioritarios:

·         Apoyo a los Estados Miembros en la elaboración de políticas y de estrategias nacionales en materia de alfabetización;
·         Respuesta a las necesidades de aprendizaje de los grupos desfavorecidos, en particular las mujeres y las niñas;
·         Utilización de tecnologías digitales para ampliar el acceso y mejorar los resultados de aprendizaje;
·         Seguimiento de los avances y evaluación de las competencias y de los programas de alfabetización.

Pero ¿conseguiremos alcanzar el cuarto ODS -Educación de calidad- en los países en vías de desarrollo a pesar de las consecuencias que dejará la pandemia en los sistemas de educación? 

Reducir el impacto de la pandemia

El déficit en el sistema educativo de los países del sur global no empezó con la crisis sanitaria. A pesar de los avances, los problemas de siempre persisten. Para que el árbol de la educación se desarrolle necesita que lo reguemos principalmente en tres de sus raíces: recursos, motivación de los alumnos y acceso a las herramientas digitales.

Desgraciadamente, la pandemia ha reducido el caudal con el que, los estados y las organizaciones internacionales, trataban de reanimar la educación en los países con los peores datos.

La ayuda total a la educación disminuirá hasta un 12% en 2022. Además, el incremento de la pobreza como consecuencia de la Covid-19 ponen a 9,7 millones de niños y niñas en riesgo de abandonar la escuela definitivamente en lo que queda de año. En cuanto a la brecha digital, las soluciones de enseñanza a distancia simplemente no son una opción para 580 millones de estudiantes en países de ingresos bajos y medios.

A estos parásitos que destruyen sus raíces, aún siendo nuestra principal preocupación, hay que sumarles otros más. Una vez que el árbol prospera, necesita de cuidados especiales para que siga creciendo. La savia que recorra sus ramas debe estar alimentada de innovación y de profesores con habilidades blandas y tecnológicas. 

Hay una clara falta de entornos de aprendizaje abiertos, flexibles e innovadores. Al mismo tiempo, la ausencia de competencia y fluidez digital equivale hoy al analfabetismo de ayer. Por tanto, los docentes también estarán necesitados de formación específica en este ámbito para ser más eficientes con su alumnado.  

El ámbito estratégico en el que trabaja CMT

Aliado con el tercer ámbito estratégico de la UNESCO mencionado más arriba, Congregación Mariana Trinitaria está impulsando la plataforma Territorium. Esta plataforma tiene por objetivo proporcionar contenidos educativos y capacitación en línea tanto a alumnos como a profesores, para facilitar la continuidad educativa durante y después de la pandemia.

Más de 317.000 alumnos y 18.000 profesores de Educación Media Superior del Estado de Puebla, han accedido ya de manera gratuita a la plataforma de gestión de aprendizaje; gracias a la colaboración entre el Gobierno de Puebla, Territorium Life y Congregación Mariana Trinitaria.

Con esta plataforma, los alumnos y profesores tienen acceso gratuito a educación, evaluaciones y rutas de aprendizaje de manera más personalizada y direccionada.

De no ser por Territorium, miles de estudiantes oaxaqueños hubieran padecido los estragos educativos, como aumento de rezago educativo y falta de seguimiento en el aprendizaje, debido a la suspensión de clases por #COVID19.

Buscamos reducir la deserción estudiantil en todos los niveles educativos, además de impulsar al desarrollo de competencias del estudiante y empoderar a alumnos y docentes en el manejo de plataformas digitales.

¿Quieres saber más de Territorium? ¿Te gustaría introducirla en tu organización?

Envíanos tus preguntas a cmt@cmt.org.mx y te responderemos de inmediato.

#SomosCMT 

#CadenadeEducación

#Ecosistemadebienestar 
Educación en tiempos de pandemia
El Covid-19 reta a la educación en el mundo y México

OAXACA DE JUÁREZ, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Con la pandemia actual surgieron muchas interrogantes respecto a varios temas, desde qué iba a pasar con la salud a nivel mundial, cuándo se tendría la vacuna, hasta pensar en las nuevas formas de convivencia; sobre todo, qué iba a pasar con los millones de estudiantes al regresar a las escuelas, cuáles serán los retos en la educación tras la pandemia, cómo será la educación; etcétera.

Es un hecho que la Covid-19 está cambiando dinámicas, hábitos, formas de convivencia y maneras de relacionarnos. Uno de los aspectos más afectados es el educativo. En México, por ejemplo, se inició el nuevo ciclo escolar y, por tanto, millones de estudiantes han tenido que adaptarse a los diferentes medios que se están usando para poder tener acceso a sus clases, con el objetivo de evitar la propagación de este virus a través del contacto directo. 

Si bien se espera que esta situación no se prolongue por mucho tiempo, es importante no bajar la guardia para que, cuando existan las condiciones de salud óptimas, el regreso a clases sea de manera exitosa. Así pues, tanto a padres y madres de familia, docentes y autoridades educativas deberán tomar las medidas necesarias y redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de la infancia.  

Ligado a esto, se deberá tomar en cuenta un enfoque escalonado para mantener seguros al estudiantado, profesores y personal de la escuela; ya que, para muchas familias, es esta la que genera las condiciones que muchas veces en casa no se pueden tener; por ejemplo, acceso a internet y computadoras de manera gratuita. Además, es el lugar en donde aprenden habilidades sociales y emocionales, hacen ejercicio y fomentan la reconstrucción del tejido social. 

Entre las medidas que se deberían tomar en cuenta al regreso a las escuelas, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), son:

·         Escalonar el comienzo y el cierre de la jornada escolar
·         Escalonar las horas de comer
·         Mover las aulas a espacios provisionales o al aire libre
·         Crear turnos para reducir el número de alumnos por clase
·         El agua potable y las instalaciones de saneamiento e higiene constituirán una parte esencial para reabrir las escuelas de forma segura
·         Examinar las opciones para mejorar las medidas de higiene, incluido el lavado de las manos y fomentar el protocolo de etiqueta (toser y estornudar sobre el codo)
·         Constante limpieza de espacios y la preparación de alimentos en condiciones de seguridad

El regreso en México

En el mes de junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se estaba analizado la forma de abordar el regreso, pues consideraba que se debía de contar con un contenido pedagógico y socioemocional. 

Se previó que el regreso sería de manera escalonada, es decir, se asistiría dos veces a la semana dependiendo de la letra inicial del apellido, por ejemplo, de la “A-M” podrían asistir los lunes y miércoles, mientras que de la “N-Z” los martes y los jueves.

Además, este protocolo de regreso a clases, tiene nueve intervenciones para evitar contagios y mantener una sana distancia entre las y los alumnos.

·         Comités participativos de Salud Escolar
·         Garantizar acceso a jabón y agua o gel
·         Cuidado de maestros y maestras
·         Cubrebocas o pañuelo obligatorio
·         Sana Distancia
·         Maximizar el uso de espacios abiertos
·         Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones
·         Detección temprana (con un enfermo se cierra la escuela)
·         Apoyo socioemocional para docentes y estudiantes

CMT te apoya 

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) brinda ayuda mediante una plataforma educativa integral de baja conectividad, gamificada y lúdica, a distancia que permite apoyar a las madres y padres de familias, así como instituciones educativas en la generación de la ruta de aprendizaje de los alumnos, su seguimiento, su trazabilidad y las evaluaciones que garanticen el aprendizaje real; esto con el objetivo de reforzar y garantizar acciones educativas que garanticen educación real y de calidad, además de que se privilegie el cuidado y protección de la salud de los menores, aún en situaciones de desventaja tecnológica y de conectividad digital. 

Además, recientemente, CMT ha puesto en marcha el Programa de Aportación Solidaria en Tecnología, el cual permite mejorar la educación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; mediante subsidios aplicables a la dotación de insumos tecnológicos que permitan reforzar sus actividades académicas, como: computadores, tabletas o laptops, conectividad (tiempo aire) y enlaces de voz y datos; mismos que están dirigidos para cualquier nivel educativo.  

La Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO), en el estado de Michoacán, ha sido testigo de este programa. Ahí se entregaron en una sola acción: 100 tabletas y 700 computadoras mediante un modelo de concurrencia, donde CMT aportó el 30% del valor total, la PREFECO el 20% y los alumnos o docentes aportaron el 50% restante. 

Entre otras acciones, CMT ha decidido reforzar los subsidios para el momento en que se autorice el regreso a clases, como: la mejora, construcción y equipamiento de espacios sanitarios; útiles escolares, uniformes, zapatos, y materiales didácticos; en la parte tecnológica, dispositivos electrónicos y conectividad digital; además de infraestructura que garantice el acceso humano al agua de calidad, como: equipo y material para captación pluvial, almacenamiento saludable del vital líquido, la dotación de materiales para la mejora de sistema integral de aguas, equipamiento para el adecuado saneamiento; entre otras. 
Educación superior ante la Covid-19
Ante el cierre de las universidades por la pandemia de Covid-19, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados

OAXACA DE JUÁREZ, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2020.- Desde hace varios meses, las universidades de México y el mundo suspendieron sus clases debido a la pandemia de Covid-19, lo que forzó a estas instituciones a implementar acciones para no afectar a las y los jóvenes, por lo que, la educación en línea fue la solución ante esta problemática; sin embargo, no fue una tarea fácil para el estudiantado, debido a la carencia y la falta de acceso a las tecnologías y conectividad.

Estas no han sido las únicas limitaciones. Se pueden observar otro tipo limitantes debido a las restricciones de confinamiento, muestra de ello, son aquellos estudiantes en programas en el extranjero, pues muchos no pudieron ser evaluados además de que no pudieron regresar a sus países de origen, ya que se les impidió viajar debido al cierre de las fronteras. 

Uno de los niveles más afectados es el superior, ya que muchos centros universitarios y personal docente no estaban preparados para este cambio; por tanto, las deficiencias se han hecho notar y los obstáculos son múltiples: desde tecnológicos, pedagógicos y hasta financieros.

Se estima que, ante el cierre de las universidades por la pandemia, cerca de 1,570 millones de estudiantes en 191 países fueron afectados, lo que ha originado un despliegue acelerado de soluciones de educación a distancia para asegurar la continuidad pedagógica. 

Esto ha dejado ver los diferentes obstáculos, ligados a la falta de contenido pedagógico online apegado a los planes de estudio, así como la falta de capacitación por parte de gran parte del personal docente acostumbrado al sistema presencial y, sobre todo, a la dificultad de adaptación tecnológica. 

De este modo, las desigualdades en el aprendizaje se han ampliado y, lamentablemente, ha aumentado la marginación en las y los jóvenes con desventaja económica, de modo que, corren el riesgo de que no continúen con sus estudios. Además, el personal docente también se encuentra en desventaja, ya que ante la reducción de los puestos de trabajo o de cargas de horario, tendrán que ajustarse ante la posible reducción de la matrícula. 

Además de la falta de conectividad y equipos óptimos, se suman los factores distractores al estar conectados en línea, la ansiedad general provocada por la Covid-19 y, por último, la situación económica tan incierta que viven muchos países en el mundo. 

En México, las universidades públicas del país han iniciado con fechas de inscripción y reinicio de clases, en donde la modalidad será a distancia. Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), inició el ciclo este 21 de septiembre en modalidad remota, no obstante, más de 127 mil estudiantes de esta casa de estudios no tendrán acceso a internet.  

Recomendaciones

El Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), emite una serie de recomendaciones que debe tomar la educación superior, entre las cuales podemos mencionar: 

·         Utilizar regularmente el propio sitio web y las redes sociales para que la comunidad universitaria esté puntual y verazmente informada sobre la Covid-19.
·         En Instituciones que cuenten con facultades de medicina o escuelas de salud pública faciliten el desarrollo de cursos de libre acceso sobre la Covid-19 y que contribuyan, de este modo, a una mayor calidad de la educación sanitaria de la población en general y a conformar una actitud positiva hacia la investigación científica. 
·         Cancelar o posponer los programas de intercambios internacionales o de salidas al extranjero, por lo menos aquellos que incluyan entradas o salidas de países afectados, tanto de estudiantes como de profesorado e investigadores.
·         La utilización de la propia plataforma de aprendizaje en línea o el campus virtual para seguir facilitando el aprendizaje de los estudiantes a distancia. En el caso de que no se disponga de ninguna propia, instalar alguna de las múltiples aplicaciones y plataformas educativas, teniendo presente que parte de los estudiantes tal vez sólo puedan utilizar dispositivos móviles.

Mensaje CMT

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha iniciado proyectos encaminados a favorecer el acceso de los estudiantes a las nuevas tecnologías, como el Programa de Aportación Solidaria, que dota a través de subsidios a insumos tecnológicos que permiten reforzar las actividades académicas, como computadoras, tabletas o laptops, conectividad y enlaces de voz y datos.

Además de las facilidades para acercar la conectividad de internet a las comunidades alejadas y que están ansiosas de adentrarse a los retos del mundo actual.

Al igual, consideramos que tanto Gobierno Federal, Estatal y Municipal sumen voluntades junto con la sociedad organizada para enfrentar esta situación y, en conjunto, trazar una línea para evitar mayores afectaciones a las juventudes y la sociedad en general, al tiempo de cubrir la mayor parte de las necesidades de la población. 


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